ONU y la “gestión por objetivos

Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Místicos y Terrenales

Javier Duarte de Ochoa, busca que su gobierno se distinga por tres características (que además están correlacionadas):
La eficacia.
Administración pública por objetivos, y
Poner en orden al estado (sobre todo, esta última).
Con esta visión es que se lanzó el programa de ahorro en el gasto público, anunciado en enero, y al que se le dio seguimiento en cada instancia gubernamental para que presentase su propuesta de disminución de gasto.
Y en ese “poner en orden al estado” es que va la intención de suspender la entrega de concesiones de transporte público que hasta ahora se llevaba.
En su toma de protesta el Gobernador Javier Duarte afirmó que el suyo será “un gobierno de creatividad y eficacia, que se reflejará en nuevos mecanismos para contar con el gasto de inversión que el Estado demanda”.
En este sentido va el pedirle a las dependencias que presenten propuestas para mejorar el desarrollo de Veracruz y que se integrarán en el Plan Veracruzano de Desarrollo.
Y con la misma orientación se encuentra la realización de los foros de consulta para recibir propuestas a incluirse en el Plan Veracruzano de Desarrollo 2010-2016 el cual deberá estar concluido el 31 de marzo.
El anuncio sobre los foros de consulta lo realizó el jefe de la Oficina del Programa de Gobierno, Fabrizio Aguilar Sánchez, lo malo es que no se difundió la mecánica con la que habrán de realizarse los mencionados foros, aún cuando se habla de la inminencia de su inicio.
Para realizar un ejercicio de proyección lo primero que se tiene que hacer es un diagnóstico; conociendo el terreno en que se encuentran las personas, las instituciones y los gobiernos, es que conocen sus necesidades y pueden vislumbrar hacia donde dirigirse.
Para el caso del gobierno del estado de Veracruz, la administración pública por objetivos requiere de ese diagnóstico inicial, el cual, además servirá para en su momento ir midiendo los avances que cada entidad pública y programa de gobierno tengan.
El documento “Planificación estratégica y gestión pública por objetivos”, elaborado por Fernando Sánchez Albavera, para la Organización de las Naciones Unidas, muestra que ejercer la administración pública con esta visión no es ocurrencia, si no que lleva ya una visión específica de inserción en las grandes corrientes mundiales.
El trabajo fue elaborado en específico para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y en el punto 19 de sus conclusiones asienta:
“La “gestión por objetivos” es un estilo de gestión que articula las planificaciones estratégica y operacional. Tiene que ser concebida dentro de la “Planificación del Sector Público” que, en la mayoría de las constituciones, se considera obligatoria y está muy relacionada con el diseño y gestión del presupuesto público”.
Pero también anota que esta forma de llevar el gobierno “permite que los ciudadanos controlen mejor a sus gobernantes y tengan mayores y mejores elementos de juicio para elegirlos. Ello simplemente porque al explicitarse las misiones , estrategias y resultados esperados para cada institución, mediante las planificaciones estratégica y operativa, se hace más transparente la gestión pública y sobre todo se crean las condiciones para que los actos de gobierno tengan mayor eficiencia”.
Así pues, los terrenales toman mayor participación en el control de las acciones de los místicos y a la hora de volver a elegir pueden decidir con mayores elementos que tendencia quieren seguir, por los objetivos de gobierno logrados y el bienestar social otorgado.
O, como asienta el mismo documento al reconocer las necesidades de construcción de democracia para los países de la zona:
“La «gestión por objetivos» es un estilo de administración que permite, de a verdad, cambiar las formas de hacer política. Estimula la eficacia y facilita la búsqueda de consenso, hace transparente el funcionamiento de las instituciones del Estado y permite enfrentar nuestro abultado «déficit de democracia».
Pero esto tampoco se puede constreñir a sólo “constatar las carencias y aplicar sanciones”, si no que con esto se busca un elemento esencial para la buena administración pública “Lo esencial es mejorar la gestión pública.
Así pues se puede explicar el programa de ahorro del gasto público desde esta óptica, en busca de la eficacia para cada dependencia.
Y la primer muestra de eficacia es precisamente el entregar su propuesta de ahorro a tiempo.
Por lo pronto y en este rubro, el Contralor General Iván López Fernández aseguró que todas las áreas del gobierno del estado ya entregaron sus planes de recorte.
Ahora, al elaborar el diagnóstico de las dependencias y los sectores sociales, se avanzará hacia el integración de la gestión pública por objetivos.
Después, ya con esto, se podrá “poner en orden” todo lo referente a la administración pública.
En esto último el ejemplo sería el intento de ya no proseguir con la entrega de concesiones de transporte público ya comprometidas, lo que fue anunciado por el Secretario de Gobierno, Gerardo Buganza. Sólo que en este punto se tiene que evaluar (también a la luz de la eficacia y gestión por objetivos, pero en el campo de la gobernabilidad y la imagen pública) la conveniencia de hacerlo.
Una acción de este tipo puede tener más inconvenientes que beneficios, sobre todo porque los dirigentes de los grupos afectados ya están apuntando tanto hacia el Secretario de Gobierno, como hacia su subordinado, el director del Instituto Veracruzano del Transporte, Carlos Demuner Pitol, quien fue presidente de la Coalición de Transportistas del Estado de Veracruz.
Pero en definitiva, si el Gobierno de Javier Duarte logra “poner en orden” a la administración pública, que se realice una administración pública por objetivos y en consecuencia incrementar la eficacia del aparato gubernamental, el suyo será un gobierno que dejará buen recuerdo en los veracruzanos.
Sobre todo si los terrenales mantienen su visión de vigilancia hacia el Gobierno del Estado.