Jorge Arturo Rodríguez
Tierra de Babel

¿México en guerra?, ¿o a punto de entrar en ella? Yo no lo sé de cierto, pero lo supongo, y si no, nomás pregunten a los habitantes de varias ciudades de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tampico, Michoacán, etc. Casi sé lo que contestarán.
El novelista español Arturo Pérez-Reverte declaró no hace mucho que México vive una guerra sucia, sin respeto por mujeres y niños, y añadió que “sin reglas no somos más que basura, no somos más que animales”. Si lo vemos todos, ¿por qué no lo ven nuestras autoridades y políticos, quienes, cínicos, sólo atinan a declarar que no pasa nada?
Pérez-Reverte abundó: “El narcotráfico ahora ya no es lo mismo. Ahora es como a la colombiana en los malos tiempos de Pablo Escobar, esa guerra sucia en la cual no hay respeto ni por niños, ni por mujeres, ni hay códigos, ni normas”. ¡Ah, ya!, ¿tan así?
Pues quizás sí, porque ya hasta el Instituto de Investigación de Conflictos Internacionales de la Universidad de Heidelberg, Alemania, en su “Barómetro de conflictos 2010”, nos otorgó el grado de intensidad cinco, “guerra”, máxima categoría dentro de la escala de su metodología, por el conflicto vinculado al narcotráfico. ¡Órale!
Y han de saber que en el 2009, nos asignaron el grado cuatro, “crisis severa”. ¡Uta suerte!, siempre somos los últimos, por qué no nos quedamos en el primer grado “conflicto latente”, o en el grado dos “conflicto manifiesto”, o de perdis en el tercer grado “crisis”. No, pinche México, siempre los peores.
Vaya que dicho sesudo Instituto analizó si en México era una crisis severa (conflicto de alto nivel de violencia), pero determinó definirlo como “guerra” por el empleo sistemático de violencia, especialmente en el norte del país, las numerosas víctimas fatales y la destrucción duradera.
Pero no es pa’ tanto, dicen, a pesar de que suframos no sólo esta “guerra”; a pesar de que suframos de asaltos, extorsiones, secuestros, violaciones y… Vaya, no aguantamos nada.
Para el cineasta Guillermo del Toro, la situación que se vive en el país “cada vez asfixia más y las cosas que hace tres años, ya ni siquiera hace una década, eran impensables, ahora son cosa de cada día”. ¿Será cierto? ¿No es una exageración?
Pues quién sabe. Pero dice el Premio Nobel de Literatura, Jean-Marie Gustave Le Clézio, que lo que ocurre en México “es una dimensión realmente trágica. Cuando vine la primera vez tenía la impresión de total libertad, era posible ir por todos lados, pasear en la noche, a pesar de los comentarios de que tuviera mucho cuidado porque en esa ciudad había un crimen cada noche. Eso ha cambiado y hay un problema de seguridad, pero creo que es más una cuestión de confianza. Creo que México trata de luchar contra esta falta de confianza”. ¿Será? ¿Falta de confianza a nuestras instituciones? Pues entonces ya nos jodimos.
¿No será más bien que sólo estamos estresados por la situación tan violenta que vivimos? ¿O debemos preguntarle al presi Calderón, a Hillary Clinton o a WikiLeaks qué nos está pasando?

De cinismos y anexas
Un personaje de Quino, no recuerdo quién, pero no fue Mafalda, se preguntó: “Cuando un país se gasta, ¿dónde lo tiran?” Ahí se las dejo…
Hasta la próxima
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