Luis Alberto Romero
Hora Cero
La dependencia responsable de la educación en Veracruz ha resultado tan incompetente en cuanto a resultados como opaca en el manejo de los recursos: las estadísticas ubican a la entidad como el cuarto lugar entre las peores del país en el rubro del analfabetismo, 11.4 por ciento de los habitantes mayores de 15 años no saben leer ni escribir, casi el doble de la media nacional; la escolaridad promedio es de 7.7, mientras que en el ámbito nacional es de 8.6. Por si fuera poco, el 49 por ciento de los veracruzanos, casi la mitad, se encuentra en rezago educativo.
El problema, sin embargo, no sólo pasa por los pobres resultados de la Secretaría de Educación de Veracruz, sino que se relaciona también con un manejo irresponsable, discrecional y poco transparente de los recursos, situación que puso a la entidad en la mira de la Auditoría Superior de la Federación.
De acuerdo con los resultados de la revisión a la cuenta pública 2012, cuatro irregularidades graves que se relacionan con el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal fueron notificadas al gobierno veracruzano, instancia a la que la Auditoría Superior de la Federación ordena acreditar el registro contable, ejercicio y aplicación de recursos por más de 410 millones de pesos, que fueron retenidos y no enterados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Otra observación correspondiente al ejercicio 2012 señala que dentro del mismo fondo, se retuvieron pero no se entregaron recursos por más de 59 millones de pesos al Instituto Mexicano del Seguro Social.
No menos grave es la obligación de aclarar y acreditar la aplicación de recursos por mil 651 millones de pesos que fueron retenidos, pero no enterados al Sistema de Administración Tributaria por concepto del Impuesto Sobre la Renta.
En esos tres casos, el gobierno veracruzano emitió las respuestas correspondientes y éstas se encuentran en análisis, con resolución pendiente.
Sin embargo, entre el pliego de observaciones destaca una que tiene en aprietos a las autoridades veracruzanas y que corresponde al destino de poco más de mil 308 millones de pesos que fueron retenidos y no ingresados a las cuentas del Sistema de Ahorro para el Retiro y del Fondo de la Vivienda del ISSSTE. Se trata de aportaciones a las cuentas individuales que representan el 2 por ciento del salario de los trabajadores, más el 5 por ciento correspondiente a las subcuentas de vivienda. Esa es la observación cuya respuesta no fue recibida por la Auditoría Superior de la Federación, no fue solventada, por lo que dicha dependencia ya integra las denuncias correspondientes.
Esas, entre otras irregularidades que se relacionan con la Secretaría de Educación y su manejo administrativo, tienen con el alma pendiendo de un hilo a varios ex funcionarios que tuvieron que ver con el manejo del dinero en la dependencia. @luisromero85



