CORRUPCIÓN, INSEGURIDAD E INCERTIDUMBRE JURÍDICA

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Felipe de Jesús Fernández Basilio
Desde a Janela

Uno de los mayores problemas que tiene el segundo piso de la transformación que no fue ni tampoco será es el estancamiento económico y el propio gobierno lo atribuye a la poca o nula inversión privada.

Lo cual es muy cierto, ya que a excepción de los grandes conglomerados casi nadie se anima a crear un nuevo negocio.

Y ello sucede, porque el mismo gobierno se ha encargado de crear todas las condiciones posibles para espantar cualquier emprendimiento y con ello alejar el progreso.

En primer lugar, tenemos la cuestión fiscal, el gobierno cada vez pretende cobrar más impuestos por y para todo; el problema es que la recaudación se dilapida en corrupción y no en servicios públicos.

Así es, los impuestos que se pagan con mucho esfuerzo sirven para que Adán Augusto López compre millones de libros del otro López o para que Andy viaje como sultán a Tokio.

El IMSS es una verdadera extorsión, ya que las cuotas son altísimas pero el dinero recaudado no se queda en el instituto y por ello, pese a cobrar tanto y a tantos, los servicios que presta son deplorables.

La corrupción desincentiva a la inversión.

Otro de los males que padece México es el de la inseguridad, misma que se agrava cuando ya no se percibe la diferencia entre el gobierno y el crimen organizado.

Casos como el de la barredora tabasqueña, el huachicol fiscal de los marinos son ejemplos del deterioro institucional y de que autoridad y mafia se confunden.

Si eso sucede a gran escala, ¡Qué no va a suceder a un pequeño inversionista!

Está muy estudiado que delitos como la extorsión o el cobro de derecho de piso necesariamente requieren de la participación activa de quien o quienes ejercen puestos de autoridad, ya sea para aumentar la presión a la víctima o para encargarse de ella si es que se atreve a denunciar.

Obviamente si no hay seguridad ni mucho menos la voluntad política para conseguirla al costo que sea, las inversiones no se van a producir.

Por último, la incertidumbre jurídica provocada por la destrucción de todos los poderes judiciales del país y la limitación de los recursos para litigar contra el gobierno, vino a complicar aún más el deterioro de la inversión privada.

Con jueces a modo y marco legal estrecho es imposible cobrar un dinero al gobierno moroso o demostrar que no se debe de pagar tal o cual impuesto, si el abusivo gobierno decidió que se tiene que pagar.

En suma, estos tres factores son determinantes para inhibir la inversión privada a nivel medio y pequeño, inversiones que en todo el mundo son los verdaderos motores de la economía.

Y si desde el gobierno se fomenta la corrupción, la inseguridad y la incertidumbre jurídica, el resultado es el estancamiento económico.

Con esto cerramos el 2025 en esta columna para volver pasando la fiesta de los Reyes Magos, a todos les deseo una feliz navidad y un excelente 2026.

felfebas@gmail.com

Twitter: @FelipeFBasilio