Maribel Ramírez Topete
Durante muchos años, hablar de pensión alimentaria fue un tema que se dejaba pasar. Se veía como un asunto privado, incómodo, algo que “luego se arregla”. Mientras tanto, miles de niñas y niños crecían con carencias que no eligieron, y madres (en su mayoría) cargaban solas con una responsabilidad que debía ser compartida. De esa realidad surge el Registro Nacional de Deudores Alimentarios Morosos, una herramienta que hoy ya no es solo una base de datos, sino una acción afirmativa que empieza a cambiar conductas.
Ya comentamos que en Veracruz, hoy para tramitar una licencia de conducir o para contraer matrimonio civil, se solicita la constancia de no inscripción en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias. La Secretaría de Seguridad Pública y el Registro Civil han asumido esta responsabilidad no para castigar, sino para dejar claro que no se puede avanzar en la vida pública o familiar si antes no se cumple con una obligación tan básica como es la manutención de hijas e hijos. Es un mensaje directo, sencillo y necesario: primero cumplir, luego continuar.
Y aquí es importante aclarar algo que suele prestarse a confusión. Deudores alimentarios somos todas las personas que tienen una obligación alimentaria establecida. Morosos son únicamente quienes no cumplen con esa obligación, a pesar de que existe una resolución judicial. No se persigue a quien paga, no se exhibe a quien cumple; el foco está en quienes, pudiendo hacerlo, deciden no responder.
La pensión alimentaria no es solo dinero en efectivo. Abarca alimentos, vestido, vivienda, atención médica, medicamentos, educación, útiles escolares y todo lo necesario para que niñas, niños y adolescentes tengan una vida digna. Cuando alguien deja de pagarla, no está fallándole a su expareja, le está fallando directamente a sus hijas e hijos, afectando su desarrollo, su estabilidad y su futuro.
En el Estado de Veracruz, el Poder Judicial es quien alimenta y actualiza este registro, garantizando que solo se inscriba a quienes realmente han incumplido una orden judicial. Esto da certeza jurídica y evita arbitrariedades. Cualquier persona puede obtener su constancia de no inscripción de manera gratuita a través del portal oficial https://rnoa.dif.gob.mx, documento que hoy ya forma parte de trámites cotidianos y que seguirá cobrando relevancia.
Hoy también hablamos de una nueva forma de hacer justicia. La justicia alternativa y los convenios en materia de pensiones alimentarias son una vía eficaz para evitar conflictos largos, proteger a las infancias y dar certeza a ambas partes. Los acuerdos bien construidos, claros y cumplidos a tiempo previenen la morosidad y fortalecen una cultura de paz, y corresponsabilidad.



