A escasas horas de concluir el año 2025, el Sistema de Recaudación del Estado de Veracruz presenta fallas graves, intermitencias constantes y caídas prolongadas que paralizaron trámites y saturaron oficinas de Hacienda el día de hoy.
El mensaje que todos los dias escuchan los contribuyentes “¡Se cayo el sistema!”
Lo que debía ser un proceso administrativo controlado, como el canje de placas de motocicletas, terminó por colapsar un sistema que presume modernización, pero opera peor que en administraciones anteriores; pese a que durante las ultimas semanas del año la SEFIPLAN suspendió la expedición de placas de automóviles y camiones, con la finalidad de mantener únicamente la atención para el canje de placas de motocicletas y tramites de Transporte Publico; y ni aun así fue suficiente.
El resultado es claro: contribuyentes molestos, trabajadores rebasados y una administración estatal exhibida por su falta de planeación y liderazgo y los usuarios han denunciador en redes sociales que los retrasos y fallas del sistema han ido más allá de todo limite soportable.
La saturación en las Oficinas de Hacienda en semanas recientes, ha llevado a incluso a contribuyentes a pernoctar para intentar obtener un turno, según reportes de asociaciones del sector automotriz, las medidas de suspensión de tramites de alta de vehículos nuevos y seminuevos disminuyo en la temporada alta, algunos viéndose obligados a cancelar compras o elegir en comprar en Puebla y Tlaxcala donde los tramites de emplacamiento son más flexibles.
SIN LIDERAZGO, EL FRACASO ERA INEVITABLE
Si bien no hay un reconocimiento oficial de un “colapso total” del sistema de recaudación, las pruebas acumuladas sugieren que la atención este lejos de funcionar con normalidad, y que el retraso y suspensión de tramites esenciales alimentan la percepción de un sistema rezagado y mal diseñado.
El canje de motocicletas, que apenas representa alrededor del 15% del parque vehicular estatal, resultó demasiado para una estructura administrativa debilitada y mal dirigida.
El Sistema de Recaudación, vigente desde 2003, nunca había fallado de esta forma ni siquiera durante canjes masivos en 2006, 2009, 2011, 2017, 2019 o 2023.
Hoy, bajo el discurso del “nuevo sistema” que sería la joya de la recaudación, la realidad es un servicio más lento, más frágil y menos confiable.
HOSTIGAMIENTO INTERNO Y DESMANTELAMIENTO OPERATIVO.
Lejos de fortalecer áreas clave con personal experimentado, la Dirección de Recaudación optó por perseguir y acosar a trabajadores mediante actas administrativas y sanciones constantes.
La consecuencia fue inmediata: desmotivación, fuga de personal con experiencia y oficinas operando con mínimos recursos en el periodo más crítico del año.
El discurso oficial de “amor con amor se paga” se estrelló contra la realidad de maltrato laboral y caos operativo.
EL CONTRIBUYENTE, REHÉN DE LA INCOMPETENCIA.
Quien terminó pagando el precio fue el ciudadano cumplido, enfrentando trámites inconclusos, pagos sin concluir procesos y horas perdidas frente a sistemas caídos.
Las fallas diarias del sistema generaron filas interminables, enojo social y una imagen de total desorden administrativo.
El cierre de año se convirtió en un viacrucis para miles de veracruzanos que solo buscaban cumplir con sus obligaciones fiscales.
CONTRATOS, CAJEROS INÚTILES Y SISTEMAS QUE NO FUNCIONAN.
Surgen preguntas inevitables sobre quién autorizó el pago de cajeros para cobro de impuestos que hoy permanecen inactivos y acumulando polvo.
También quién avaló contratos para un sistema de canje vehicular y recaudación que, pese a ser “nuevo”, funciona peor que el anterior.
Si hubo modernización, ¿quién metió mano y quién se enriqueció en el proceso?
Es urgente que comience un rescate de los sistemas tecnológicos y que dicha transición de sistemas se lleve a cabo antes de un canje masivo de placas; porque de seguir por el mismo rumbo solo será más visible la ineptitud de la actual administración.
Urge la modernización de los procesos de registro vehicular, recaudación, dignificación de oficinas de hacienda con imagen y equipamiento; pero sobre todo la dignificación de los empleados con mejores salarios y trato; ya que son quienes al día de hoy están sacando este barco a flote, pero el descontento es claro; y no creo que le soporten mucho los malos tratos del Director de Recaudación.
ADVERTENCIA PARA 2026: EL RIESGO ES MAYOR.
Lo ocurrido en 2025 es una señal clara de lo que puede suceder en el canje masivo vehicular previsto para 2026.
Si la administración no pudo con el canje de motocicletas, el escenario futuro apunta a un colapso de mayores dimensiones.
La falta de capacidad demostrada hoy anticipa un problema mucho más grave mañana.
O CORRIGEN EL RUMBO O EL BARCO SE HUNDE.
Rocío Nahle aún puede dar un golpe de timón y hacer los ajustes necesarios en su equipo de recaudación; pues a todas luces queda muy mal la capacidad de operación recaudatoria bajo esta administracion presente encabezada por un Director de Recaudación que no recauda.
Será inevitable remover a funcionarios que han demostrado incapacidad y recomponer la relación con el personal operativo; ¿Habrá responsabilidades políticas y administrativas por las deficiencias registradas?
De no hacerlo, el gobierno estatal avanza como el Titanic: con música, discurso y rumbo directo al iceberg.



