Fanny Yépez
La Columna
Los artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de la Ley Federal del Trabajo, que fundamentan los derechos laborales 123 y el 132, Fracciones III y IV definen como obligación que los patrones deben proporcionar oportunamente a los trabajadores los útiles, instrumentos y materiales necesarios para la ejecución del trabajo, los cuales deben ser de buena calidad y estar en buen estado.
Estos preceptos constitucionales son los que está violando el gerente de la Calera San Antonio Tenextepec, ubicada en el municipio de Perote, José Oscar Barrientos Avilés, quien se ha negado sistemáticamente a dotar a 350 trabajadores de los instrumentos de seguridad y protección, ellos cansados de laborar entre nubes de polvo de cal, decidieron parar sus labores para exigir lo mínimo: respeto, seguridad y cumplimiento a los pagos.
Hay que resaltar que la seguridad e higiene del trabajo es una disciplina preventiva, que busca proteger la integridad física y mental de los trabajadores, minimizando riesgos, enfermedades ocupacionales y accidentes laborales mediante la identificación, evaluación y control de peligros. Comprende normas, protocolos y medidas para asegurar un ambiente seguro y limpio, tales como el uso de equipo de protección personal, orden, limpieza y capacitación. Estas normas son las no se respetan en esta factoría, donde se burlan de las autoridades.
Los sufridos trabajadores argumentan que los están explotando en esta calera, donde no se respetan los derechos de los obreros y ante ello hacen un severo llamado a las autoridades laborales, tanto federales como estatales, para que revisen las condiciones de inseguridad en las que laboran.
Los trabajadores que este martes decidieron hacer un paro de brazos caídos y demandar la participación de las autoridades laborales, también señalaron la falta de entrega del «bono de antigüedad», pese a que este derecho está incluido en el contrato colectivo, pero la parte patronal sigue sin respetar las remuneraciones de los obreros.
La chispa que detonó el conflicto laboral fue el recorte arbitrario de su pago por antigüedad, la parte patronal se los negó y los amenazo con despidos a todos aquellos obreros que se estén quejando.
Explicaron que por décadas recibieron un día de salario por cada año trabajado, (un acuerdo interno que compensaba la falta de utilidades), este 2026 la administración de la calera, a cargo de Oscar Barrientos Avilés, decidió de forma unilateral, limitar el pago a solo 10 días.
«Tengo 22 años trabajando y solo me pagaron 10; la empresa dice estar casi en quiebra, pero el movimiento de carga no para», denuncia Antonio López, vocero del movimiento.
𝗧𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗮𝗿 𝘀𝗶𝗻 𝗳𝗶𝗹𝘁𝗿𝗼𝘀: 𝗘𝗹 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗮𝗿 𝗰𝗮𝗹
La situación no es solo de dinero, es de supervivencia. Los manifestantes denuncian que laboran sin el equipo de protección personal básico (EPP). En un ambiente saturado de partículas de tepezil, los trabajadores exigen filtros de respiración, gafas y guantes que la empresa les niega.
Calzado «desechable»: Las botas entregadas duran apenas 30 días, antes de quemarse las suelas por el material caliente donde laboran.
Inseguridad: No existen rutas de evacuación, ni escaleras de emergencia ante sismos.
«𝗣𝗢𝗩: 𝗧𝘂 𝗷𝗲𝗳𝗲 𝘁𝗲 𝗮𝗰𝗼𝘀𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝗮́𝗺𝗮𝗿𝗮𝘀»
El ambiente laboral se describe como tóxico. María Angelina, trabajadora con 22 años de servicio, denunció ser víctima de discriminación y vigilancia constante. «Me siguen con las cámaras a donde voy, me quitaron mi puesto sin motivo y ni siquiera me respetan las incapacidades del IMSS», señala.
Otros trabajadores agregaron que esta situación de tomar fotos o videograbar, también ocurre con sus esposas cuando acuden a dejarles el bastimento.
A pesar de que el acceso a la planta permanece abierto para no afectar a terceros, el comisariado ejidal se ha negado al diálogo, enviando abogados en lugar de dar la cara.
𝗤𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲𝗻 𝗶𝗻𝗶𝗰𝗶𝗮𝗿 𝘂𝗻 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝘁𝗼: «𝗧𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘆 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼»
Los trabajadores ya consideran la creación de un sindicato para blindarse ante las amenazas de despido y el acoso sistémico.
Cabe destacar que si un patrón en México, se niega a respetar las normas de seguridad e higiene en el trabajo (NOMs de la STPS), se hace acreedor a diversas consecuencias legales, administrativas y económicas, basadas en la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Aquí están las principales sanciones:
Multas Económicas Elevadas: De acuerdo con la LFT, las multas por incumplimiento en seguridad e higiene pueden oscilar entre 250 y hasta 5000 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Estas multas se aplican por cada norma incumplida y por cada trabajador afectado, lo que puede representar un impacto financiero altísimo para la empresa.
Clausura o Suspensión de Actividades: Las autoridades laborales (STPS) tienen la facultad de ordenar la paralización de la obra o la suspensión de actividades en el puesto de trabajo, si existe un riesgo inminente para la vida o salud de los trabajadores.
Responsabilidad Civil y Penal por Accidentes: Si la falta de seguridad provoca un accidente de trabajo o una enfermedad, el patrón puede ser obligado a indemnizar al trabajador. Además, si hay negligencia grave que resulte en lesiones o muerte, el patrón puede enfrentar cargos penales.
Aumento en la Prima de Riesgo: El patrón podría ver incrementada su prima de riesgo ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que implica pagar cuotas más altas.
Inspecciones Extraordinarias: Ante una denuncia de los trabajadores, la STPS puede realizar visitas de inspección extraordinarias para verificar el cumplimiento y, al encontrar irregularidades, imponer las sanciones mencionadas.
El diputado González Naveda respalda a los trabajadores de la Calera
El diputado federal Adrián González Naveda, respaldó el paro de 350 trabajadores de la calera de Tenextepec y llamó a la empresa a llegar a un acuerdo.
Valoró la organización de los trabajadores y calificó sus demandas como justas y postergadas por años, destacando que, la negociación colectiva se ha desarrollado dentro del marco legal y utilizando herramientas legítimas, como el paro de labores.
“𝘌𝘴𝘵𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢 𝘶𝘯𝘢 𝘯𝘦𝘨𝘰𝘤𝘪𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘦𝘣𝘦 𝘳𝘦𝘴𝘰𝘭𝘷𝘦𝘳𝘴𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘯𝘵𝘰 𝘺 𝘥𝘦 𝘣𝘶𝘦𝘯𝘢 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘦𝘯 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘴𝘦𝘢 𝘷𝘪𝘢𝘣𝘭𝘦, 𝘵𝘦𝘯𝘨𝘢 𝘶𝘵𝘪𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘺 𝘤𝘶𝘮𝘱𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘴𝘶𝘴 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴. 𝘗𝘰𝘳 𝘦𝘴𝘰, 𝘦𝘭 𝘯𝘦𝘨𝘰𝘤𝘪𝘰 𝘥𝘦𝘣𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘢𝘥𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘺 𝘯𝘰 𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦 𝘦𝘭𝘭𝘰𝘴”, advirtió el diputado federal.
Ante esta situación, el legislador federal reiteró que los trabajadores de la calera «Tenexepec» están en su derecho, por lo que hizo un llamado a «𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘭𝘢𝘣𝘰𝘳𝘢𝘭 𝘦𝘴𝘵𝘦́ 𝘱𝘦𝘯𝘥𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘰𝘳 𝘴𝘪 𝘴𝘦 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘴𝘱𝘦𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘧𝘦𝘥𝘦𝘳𝘢𝘭 𝘥𝘦𝘭 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘰, 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳 𝘢𝘤𝘳𝘦𝘥𝘪𝘵𝘢𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘢𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘥𝘪𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘲𝘶𝘦 𝘳𝘦𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢».



