Alejandro Aguirre Guerrero
Al respecto…
Fue hace dos días cuando la Presidenta Sheinbaum preguntó, en su reunión previa a la mañanera, qué había pasado con el responsable (nombre y apellido), del derrame de hidrocarburo que afectó más de 200 kilómetros de costas veracruzanas.
La respuesta fue clara: lo había, pero dadas las severas implicaciones penales, resultaba necesario contar con pruebas contundentes para señalar directamente. Sin embargo, lo más relevante continuaban siendo los trabajos de limpieza.
La verdad de las cosas, y estoy autorizado para decirlo, aunque se tenga certeza sobre el culpable del derrame, no será un dato al que se le dé “mucho vuelo”, pero se le exigirá la reparación del daño como lo marca la ley en la materia.
Apenas se conozca el origen del derrame se dará la información general y no más… pero el peso de las acciones y difusión presidencial se dirigirá tanto a la remediación ambiental, como hacia los apoyos de reactivación económica en la zona.
Y es que hay razones para no difundir todos los datos del o los culpables, pero sin freno alguno se le sancionará y pedirá responda por los daños ocasionados. Hay veces, me dicen allá, que no es prudente que la opinión pública sepa todo, pero sí lo suficiente como para exigir… y continuar trabajando.
El origen de la fuga viene de un barco, en efecto; el autor prácticamente se conoce en Palacio Nacional, y apenas se tenga la manera de decirlo sin tanta “alharaca” se hará, con las reservas discursivas correspondientes.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g



