Naldy Rodríguez
Transparencia 3.0
¿Cuánto debes ganar para vivir bien en México?
La última encuesta oficial (INEGI, 2023) indica que el promedio de ingreso que la población de 18 años y más consideró necesario para cubrir sus gastos fue de 16 mil 500 pesos, aproximadamente. Este requerimiento es mayor para las personas de Ciudad de México, quienes dijeron necesitar un ingreso promedio para cubrir sus gastos de 29 mil 500 pesos y siguieron las de Nuevo León con 23 mil 500.
Entonces un ingreso mensual que supere los 150 mil pesos, permitirá a alguien vivir muy bien. Más si se trata de una persona jubilada, que ya -normalmente, en esa etapa de su vida- no tiene que afrontar la manutención y educación de hijos e hijas.
Aunque evidentemente no es una mayoría; en México, los diferentes sistemas de pensiones -a punto del colapso, que es el problema de fondo- tienen altas jubilaciones que gozan unos cuantos.
Esas “pensiones doradas” acaban de ser limitadas por legisladores federales para que no superen los 70 mil pesos, es decir, podrán obtener hasta el 50 por ciento del salario que perciba la Presidenta de la República.
Al revisar el listado de pensiones de Luz y Fuerza, Pemex, CFE, Banobras, Nacional Financiera, Banco Nacional de Comercio Exterior y Banrural, se puede encontrar que las más altas las concentra esta primera institución extinta desde 2009, con jubilaciones que superan los 450 mil pesos y algunas hasta de 800 mil pesos.
Entre un 20 y 30 por ciento de los ex trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos gozan jubilaciones de 150 mil a 170 mil pesos, otras superan los 240 mil pesos (aunque son las menos).
Llama la atención que en su mayoría, quienes tienen esas “pensiones doradas” son hombres, tal vez por la naturaleza de las instituciones públicas, más técnicas y especializadas, donde eran pocos los espacios laborales para mujeres o quizás porque ese tipo de concesiones también están más asociadas a los hombres.
La iniciativa que reforma el artículo 127 de la Constitución de México, fue presentada por la Presidenta Claudia Sheinbaum y obtuvo el voto favorable de una mayoría de Morena, aliados y el PRI en la Cámara de Diputados. Con anterioridad, había sido avalada por el Senado de la República y ahora debe aprobarse por al menos 17 Congresos estatales para que tenga plena vigencia.
No hay que olvidar a los estados. No basta con que validen esta reforma constitucional sino que deben también legislar en la materia. Las pensiones estatales -en algunos casos- llegan a ser muy onerosas, vinculadas a privilegios, altos cargos y canonjías que tenían en la administración pública unos cuantos.
La reforma establece un transitorio que señala que: las pensiones otorgadas “con anterioridad a la entrada en vigor del presente decreto, deberán ajustarse al límite establecido en el párrafo segundo de dicha fracción, incluyendo las que se encuentren vigentes”.
Sólo no hay que olvidar que en México tenemos el principio de irretroactividad de la ley, es decir, que una nueva disposición jurídica no puede aplicarse a hechos, actos o situaciones ocurridas antes de su entrada en vigor, cuando sea en perjuicio de la persona.
Habrá que ver si por este dilema jurídico y ético no llueven los amparos y habrá que ver cómo resuelven los nuevos jueces esta controversia.
X @ydlan





