EL CAMPO, DE LA CHINGADA!

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Ángeles González Ceballos 

Integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), se manifestaron este viernes por el abandono de las autoridades al campo mexicano «que está de la chingada».

El delegado nacional de la Unión, Alberto Contreras Hernández, criticó al diputado federal Adrián González Naveda, quien presentó un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados para solicitar a la Secretaría de Economía aplique aranceles a las importaciones desleales al café robusta provenientes de Vietnam y Brasil.

«Vota en contra de una reforma para que no se le acaben sus privilegios y antier saca una reforma para que haya aranceles en las importaciones de café robusta, entonces son políticos con doble moral, ¿están con el pueblo o contra el pueblo?», cuestionó.

En el marco del 107 aniversario luctuoso del caudillo del sur, Emiliano Zapata, insistió que en el censo del Bienestar solamente están los compadres o los amigos de los funcionarios.

Por ello, los acusó de ser los cuervos y no los ciervos de la nación, porque ayudan a quien ellos quieren, pero aclaró que las titulares de los poderes Ejecutivo estatal y federal están bien, lo malo son sus funcionarios.

«En los censos hay personas que son sus compadres y que no tienen ni café, entonces qué están haciendo. Nosotros somos productores, no somos líderes», afirmó.

«Estamos igual o peor que antes, tenemos más de 35 años del abandono del campo mexicano, estamos en la lucha, no estamos exigiendo nada que no debamos, pero desgraciadamente nuestros derechos han sido pisoteados», señaló.

Entre las muchas demandas que tienen al gobierno de Veracruz son captadores de agua pluvial que desde hace cuatro años solicitaron y es que los hicieron gastar en levantamientos topográficos y no han hecho nada.

Preguntó por qué si la única salida es el campo, el Gobierno no le invierte a este sector y contrariamente dependemos de las importaciones de productos de otros países.

En ese sentido, criticó que se hable de la soberanía agroalimentaria, cuando en realidad no existe.

«Exigir al Gobierno que los programas los aterricen a la gente que de verdad los necesita y no se entreguen por compadrazgos, como lo hace la Sedarpa, que los entregan a sus compadres y los dan por dedazo.

El famoso «Crédito a la palabra» lo estamos peleando desde hace más de un año y no nos ha llegado nada y somos gente que estamos en la chinga, somos gente trabajadora, no somos acarreados», manifestó.