OCULTARON INFORMACIÓN: PEMEX

0
15

Ángeles González Ceballos 

El director de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció que el derrame de crudo que afectó las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, sí fue a consecuencia de una fuga de sus instalaciones.

En conferencia de prensa del grupo interinstitucional, puntualizó que el pasado 3 de abril conoció el informe de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), a partir de ese momento convocó al área operativa para que le proporcionaran las imágenes satelitales y el movimiento de los barcos que tuvo lugar en el complejo Abkatún Alfa, ubicado en la Sonda de Campeche, durante febrero. 

Sin embargo, reveló que hubo resistencia, por lo que tuvo que pedir la información por oficio y se dio a la tarea de analizar de manera personal las bitácoras de ocho barcos denominados Cabo Rojo, Victoria, Alta Base, Mario Jacobo, Ave Fénix, Árbol Grande, Alinor y Seagor Marlin.

De esos reportes obtuvo datos de los cuales no fue informado y citó las bitácoras: el 6 de febrero se observó presencia de aceite en las cercanas de la plataforma Pol Alfa, que se encuentra cercana a Abkatún Alfa en donde se instalaron barreras de contención, comenzó la recuperación de aguas oleosas y la dispersión mecánica de acuerdo con los protocolos correspondientes.

«Fueron necesarias 48 horas para localizar el origen exacto de la emanación debido al mal tiempo, al tirante de agua y a la compleja red de oleoductos asentados en el lecho marino», indicó.

El 8 de febrero buzos especializados localizaron la fuga en un oleoducto de 36 pulgadas, fue hasta entonces inició la reparación y 10 días después concluyó, es decir, el 18 de febrero.

El directivo de PEMEX añadió que del análisis de las bitácoras y el cruce de información revelaron hallazgos que reportó personalmente a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, a través de Responsabilidad de PEMEX.

Puntualizó que entre las irregularidades detectadas en esas bitácoras y en la información destacan: una pérdida de integridad mecánica y la reparación de oleoducto, actividades que no le informaron a él ni a los altos mandos de la empresa.

Dos, una fuga de hidrocarburos en instalaciones de PEMEX que había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas, especialmente en marzo, cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas del Golfo de México.

Tres, la coincidencia entre el sitio donde se detectó la pérdida de integridad del oleoducto y el sitio ubicado por los científicos como origen de la estela observada por imágenes satelitales.

Cuarto, el ocultamiento de agua oleosa, recuperadas en las barreras de contención de al menos 350 metros cúbicos.

Quinto, la contradicción entre un simple «lagrimeo»  y el gran despliegue de 11 barcos en total que se utilizaron para contener y recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.

Sexto, la decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del dereame. El cierre de la válvula principal se realizó el 14 de febrero, 8 días después de que se detectó la fuga.

Indicó que esos seis puntos de obtienen del análisis de las bitácoras de los barcos, día por día, hora por hora.

Rodríguez Padilla añadió que se hizo una solicitud de la subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, al Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE), de simular la dispersión de los hidrocarburos derramados y su llegada a las playas del Golfo de México, solicitud emitida el 6 de febrero.

«Con base en estos hechos y mientras la Fiscalía General de la República y el Órgano Interno de Control realizan las investigaciones correspondientes, están siendo separados del cargo el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, el líder de Derrames y Residuos», destacó.