Bernardo Gutiérrez Parra
Desde el Café
Se comenta que cuando Gustavo Díaz Ordaz llegó a la Secretaría de Gobernación, le dijo al fotógrafo que se preparaba para tomarle una serie de gráficas y batallaba para encontrar un ángulo que disimulara sus rasgos duros. “No batalle tanto, soy feo, tanto como para dar miedo. Y en parte qué bueno porque al secretario de Gobernación no sólo se le debe tener respeto, sino también un poco de miedo para mantener la estabilidad del país”.
Enterado de la aneurisma que once años después llevaría a la tumba a su jefe el presidente Adolfo López Mateos, Díaz Ordaz dijo a sus subordinados. “Hay que molestar lo menos al presidente y en lugar de llevarle problemas, vamos a llevarle soluciones”.
Y así fue.
Desde su secretaría don Gustavo vigiló que no se le saliera de las manos el país porque el pagano hubiera sido el presidente. Y tan bueno fue su trabajo que el mexiquense lo nombró su sucesor. (Si como presidente el gallo que le cantó a los mexicanos lo hizo horrible, ese es otro rollo).
Cuando el poblano hablaba con un gobernador, líder sindical o miembro del gabinete, hasta las moscas dejaban de aletear. Y es que en un puesto de ese calibre no sólo se debe ser conciliador sino firme de carácter y a veces duro.
Acá en la aldea no sucede lo mismo con el secretario de Gobierno Ricardo Ahued; un hombre honesto, decente, educado, bien intencionado y muy trabajador. Pero…
De la entrevista que le dio al periodista Fernando Batiza Ortiz y de la que algunos analistas destacan el manotazo que -dice el propio Ricardo- dio sobre el escritorio y “se escuchó en todo el Palacio de Gobierno” (uta, pues con qué lo dio, ¿con un riel?) yo vi un rosario de quejas.
El martes anterior, poco antes de recibir a los trabajadores del sector Salud que están en paro desde hace varios días, Ricardo le dijo al periodista que hay un grupo de funcionarios ineptos que no están sirviendo y se esconden detrás de su escritorio para no resolver los problemas.
Es evidente que el “arrimón” fue para los funcionarios del sector Salud y su titular Mariela Hernández García. Pero también se le fue encima a casi todo el gabinete.
“Lamento decirlo, pero habemos (sic) muchos funcionarios que tenemos que entender que el tiempo pasa, los gobiernos pasan, que nosotros venimos de paso… y debemos ser más sensibles, humildes…”, con lo que les dijo insensibles y arrogantes.
Agregó que es un funcionario de tiempo completo. “Llego aquí temprano, atiendo las audiencias, revisamos los temas, los mandamos a algunas secretarías y qué crees, hacen caso omiso y luego nos revierten el problema”.
Pobre, qué pena.
¿Te imaginas lector a Dante Delgado, Miguel Ángel Yunes o Reynaldo Escobar que en su tiempo fueron secretarios de Gobierno diciendo a su jefe el gobernador ‘es que no me hacen caso’?
Futa…
Si un trabajador (ya sea de la tropa o titular de una dependencia) es desobediente, tan sencillo como mandarlo a su casa a que aprenda buenos modales. Pero quejarse de la manera que lo hizo el señor Ahued ante el periodista, no sólo habla pésimo de su trabajo, sino que como político se demerita.
Entre sus quejas estuvo ésta: “Qué le digo al sindicato (de trabajadores de la Salud) cuando ni siquiera, desde el 2025, les entregan los uniformes a los vectoristas. Qué les digo cuando parecen limosneros los vectoristas porque no tienen ni equipo…”.
Estarás de acuerdo conmigo, que estas palabras son más propias para el encargado de un almacén, que para que las diga el secretario de Gobierno, quien debería hacer valer el poder que le confiere ser el segundo en el mando del estado, para que los trabajadores de vectores tengan sus uniformes.
En lugar de resolver el problema y al priorizar las quejas, Ahued deja sin su apoyo a la gobernadora Rocío Nahle y él mismo se convierte en una carga; en otro problema.
Casi todos los secretarios de gobierno (buenos, regulares o malos) se preocuparon por resolver las broncas internas de Veracruz porque para eso los pusieron. Y ninguno se quejó.
La excepción sería Ricardo que al lamentarse como lo hace, está reconociendo que no puede con el paquete. Y si tantito me apuran, le está enviando un mensaje subliminal a la gobernadora para que lo cambie de aparador.
bernagup28@gmail.com



