Jorge Ramón Rizzo
Focus Group
Es momento de hablar con nuestros hijos, porque las amenazas de tiroteos en escuelas se han convertido en una moda maligna ó un peligroso reto viral en plataformas de redes sociales en diversos países de América Latina y en México se manifiesta también con cartulinas y pintas de paredes.
Bajo el anonimato, el fenómeno ahora conocido como el desafío del «Tiroteo Mañana», ha hecho mucho eco en estados de México y consiste en escribir amagos de masacres en las paredes de los baños de los planteles o difundir mensajes intimidatorios en grupos de mensajería y redes sociales para desatar el pánico.
Este peligroso reto #TiroteoMañana está provocando pánico en comunidades escolares, ante las amenazas de ataques en escuelas de prácticamente todos los estados de México y en algunos países de Latinoamérica en este abril de 2026.
Con al menos 87 casos registrados en los estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Baja California, Nuevo León, Sinaloa y Tabasco, alumnos amenazan con la ejecución de un tiroteo con escritos en baños o redes para suspender clases, generando operativos escolares y de seguridad. Este desafío, que comenzó a popularizarse en Estados Unidos desde 2021, y ha cobrado fuerza en países como México, Chile, Argentina y Paraguay. TikTok y otras redes sociales son las plataformas principales de difusión.
Consiste en escribir amenazas de tiroteo en las paredes de los baños o lanzar mensajes en grupos escolares, a menudo bajo la consigna de que «la escuela va a temblar» o «tiroteo mañana», provocando caos y la cancelación de actividades. Y aunque las amenazas resultan falsas, generan un miedo real y contundente en la comunidad escolar, afectando la estabilidad emocional de niños, padres y docentes. Lo que ha generado que las autoridades escolares han tenido que activar protocolos de seguridad, incluyendo el «operativo mochila» y cateos preventivos, como se ha observado en estados como Nuevo León.
Después de los sucedido en Michoacán en el mes de marzo, donde un estudiante de 15 años mató a 2 maestras, no se puede tomar a la ligera este tema. Y ya se realizan investigaciones avanzadas por las policías cibernéticas para identificar a los responsables de lanzar estas amenazas, tratando el tema no como un juego, sino como una conducta delictiva que afecta la convivencia escolar; sin perder de vista que estas «bromitas» distraen recursos policiacos por la moda o reto que prevalece entre las y los jóvenes.
Expertos aconsejan no difundir los mensajes intimidatorios y fortalecer el diálogo con nuestros hijos para evitar el efecto contagio y detener la ola de alertas falsas. Este fenómeno subraya la necesidad de una mayor vigilancia sobre el uso de redes sociales en nuestros hijos y una cultura de prevención escolar que aborde la salud mental y la seguridad de la comunidad estudiantil.
Aunque por fortuna la inmensa mayoría de estas alertas resultan ser falsas, hay repercusiones psicológicas, institucionales y legales, que son seriamente reales.
Frenar esta epidemia de falsas alarmas requiere un cambio radical en la forma en que los adultos interactuamos con el consumo digital de los menores e incluso la forma en que platicamos con ellos las noticias que impactan a nuestra sociedad.
Hoy más que nunca los padres debemos supervisar de manera activa e incluso invasiva las redes sociales de nuestros hijos y hablar directamente sobre la gravedad legal de estas conductas.
Instituciones como la Defensoría del Pueblo, que fue consultada por Focus Group, enfatiza la importancia de no compartir capturas de pantalla de las amenazas en redes para cortar de raíz el «Efecto Contagio» y las escuelas necesitan transicionar de la reacción policial a la creación de canales de comunicación seguros y de apoyo psicológico para jóvenes en situaciones de vulnerabilidad o búsqueda desesperada de atención.
Pero si no hacemos nada en casa, estamos dejando que nuestros hijos corran riesgos mortales por estás «modas malignas» o «retos virales».
*Periodista/Tlaxcala



