Inocencio Yañez Vicencio
Algunos estudiosos del populismo lo rastrean a partir de los movimientos de resistencia anticapitalista de Rusia de 1861, que no aprobó Lenín, porque para él, el marxismo debe promover el desarrollo de las fuerzas productivas, lo que hará en un momento que no quepan en las relaciones socio-económocas que ya son para ellas una camisa de fuerza que las clases interesadas en el progreso , más tarde que temprano , harán volar en añicos. Ir más allá del Populismo Ruso y del Partido del Pueblo estadounidense, permite probar que no es nuevo pero sobre todo que no sólo el actual populismo que teorizó Ernesto Laclau, es diferente, sino que como bien argumentara Fernando Vallespin ( que vino a Xalapa, como parte de la plantilla que nos dió el diplomado el Estado Contemporáneo), no hay uno sino varios populismos.
Leyendo esta semana un libro que a principios de año compré en la librería El Ateneo de Buenos Aires ( lo menciono porque todavía no llega a México), titulado: Democracia. Una historia. Cuyo autor es Paul Cartledge, editado por Gredos, que estuvo por debajo de las espectativas que me despertó, lo quita interés sobre el tema, como presentar al fundador del Imperio Romano, Augusto, con su verdadero rostro, no con el que él quería que lo vieran. En este sentido vale la pena tener presente el empeñó del fundador del Principado, por conservar la fachada de la República, que el mismo Julio César había destruído ( asesinado el 15 de marzo del 44 a.C ). En el mismo año Julio César, asumió el título de Dictador Perpetuus. La palabra dictadura a los romanos no les producía escozor, porque era una institución que habían creado para tiempos de crisis, que propiamente no era una dictadura, porque estaba limitada a seis meses y debía de rendir cuentas al final. La palabra que repudiaban era monarquía ( régimen que tuvieron del 753 al 509, de Rómulo al último Tarquino), que aborrecían a partir de que uno de los hijos de Tarquino abusó de una mujer de un miembro de una familia reconocida y el agraviada encabeza una rebelión que expulsa al rey y se pone fin a la monarquía, eligiendo dos cónsules, con el propósito de inaugurar un gobierno limitado. Está es la razón por la que al derrumbar la República no se echa mano del título de rey, que se hubiera tomado como una restauración monárquica. Julio César, se proclama Dictador Perpetuus, y Augusto, asume varios títulos pero nunca el de rey.
Lo importante es que este pasaje de la historia nos muestra que no sólo se domina con revestimientos, no es suficiente, por eso bien nos ilustra Paul Cartledge, en el siguiente párrafo, que : La generosidad de Augusto no se limitaba a esto . Además de ocasionales donativos en metálico ( pueden llamarse pensiones o apoyos) , también mejoró de forma permanente las viviendas básicas de los pobres , además de crear un cuerpo de bomberos y una policía rudimentarios. Sin embargo , como observó reveladoramente un funcionario imperial, el grano y los entretenimientos no sólo alimentaban y divertian al pueblo romano, sino también lo controlaban ( literalmente lo sujetaban); dicho de otro modo, distaba mucho de ser un programa social. Hasta aquí la cita textual. Páginas 319 y 320 de la obra referenciada. Esto , el autor sátiro Juvenal lo llamó: Pan y Circo.
No obstante que Agusto, asumió de por vida el poder en el año 23 a.C, siguió llamando a su régimen República.
Entre a la obra de Ronald Dworquin, a través de su extraordinario libro : Los derechos en serio. Que en un trabajo titulado: Justicia para los erizos,publicado por el Fondo de Cultura Económica, nos deleita y nos recuerda un verso del poeta griego de la Antigüedad, Arquíloco, que dice que el zorro sabe muchas cosas; el erizo sabe una, pero grande. El valor es una cosa grande. Hay que levantar velos para poner al descubierto las verdaderas.
Las reformas que el viernes 22 de mayo anunció Claudia Sheinbaum, no son más que otra vuelta a la tuerca de la tiranía sutil .
Viene bien , a propósito de Augusto, reproducir el siguiente fragmento del libro Democracia de la autoría de Paul Cartledge, que dice: Considerando en su conjunto la carrera de Augusto desde el año 28 a C., creo que Edward Gibbon acertó al calificar a Agusto de » tirano sutil».
Para perpetuarse y no ser llevada a los tribunales, la banda morenista ha creado la Guardía Nacional, corrompido el Ejército Mexicano, creado sus comités de defensa popular, sus vagoneros, sus grupos de choque que ya utilizó contra los trabajadores del poder judicial de la CDMX, con Pio, como enviado, estableció un pacto desde el 2006 con los grupos criminales, corrompió a las élites de la Marina, duplicado la deuda externa, anestesiado a la ciudadanía con pensiones y apoyos, inflado el costo de la Refinería dé Dos Bocas, SEGALMEX, institucionalizado el Huachicol, hecho gobierno a La Barredora, destruído los órganos autónomos, reemplazado a jueces profesionales por jueces incondicionales de tómbola y acordeón, asaltado al INE y al Tribunal Federal Electoral.. y ahora una reforma ambigua para poder anular las elecciones en caso de perder total o parcialmente.
Ya hasta Suecia diagnosticó que Morena acabó con la democracia en México, pero sus miserables paleros siguen tratando de convencernos que somos libres, si , es cierto, mientras no cuestionemos ni crítiqurmos..




