Mara I. Cruz Pastrana

En un país donde las mujeres han tenido que conquistar a pulso cada espacio público, cada candidatura y cada derecho político, resulta imposible mirar con indiferencia lo que ocurrirá en octubre de 2026 en la capital veracruzana. Xalapa, capital del Estado de Veracruz, no será solamente sede de un encuentro nacional; será escenario de una conversación urgente sobre democracia, igualdad y resistencia.

El 5º Encuentro Nacional de Mujeres Políticas Mexicanas “Igualdad Sustantiva sin Violencia Política”, convocado por la Red Nacional de Mujeres Defensoras de la Paridad en Todo desde su Capítulo Veracruz, representa mucho más que una agenda académica o una reunión de liderazgos. Se trata de una declaración política colectiva en tiempos donde la participación de las mujeres sigue incomodando a quienes añoran estructuras de poder profundamente patriarcales.

Porque, aunque México ha avanzado en materia de paridad, la violencia política contra las mujeres continúa manifestándose de múltiples formas: campañas de desprestigio, ataques digitales, exclusión de espacios de decisión, simulación institucional y resistencias normalizadas que buscan desanimar, dividir o silenciar. La igualdad formal existe en las leyes; pero la igualdad sustantiva todavía sigue disputándose en la realidad cotidiana.
Por eso este encuentro importa.

Importa que mujeres de distintas fuerzas políticas, de la academia, de organizaciones sociales y de instituciones públicas se sienten en la misma mesa para dialogar, construir estrategias y fortalecer redes. Importa que Xalapa abra sus puertas para convertirse durante tres días en un territorio de pensamiento feminista, de formación política y de sororidad organizada.

La presencia de figuras fundamentales del pensamiento y la vida pública nacional confirma la dimensión de este evento. La Dra. Marcela Lagarde y de los Ríos, referente imprescindible del feminismo latinoamericano; la académica argentina Flavia Freidenberg, Coordinadora del Observatorio de Reformas en América Latina del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y la Organización de Estados Americanos; así como mujeres con amplia trayectoria política e institucional de México como Amalia García Medina, Janine Otálora Malassis, Cecilia Soto y Rosario Robles Berlanga, entre otras, aportarán reflexiones indispensables sobre el presente y el futuro de la participación política de las mujeres en México.

Hay también una profunda carga simbólica en el reconocimiento que recibirá Marcela Lagarde y de los Ríos. Hablar de ella es hablar de generaciones enteras de mujeres que encontraron en el feminismo una ruta para nombrar las violencias, comprender las desigualdades y construir alternativas colectivas. Su legado intelectual y político no sólo transformó el debate público; ayudó a transformar vidas.

La entrega de la Medalla “María Elena Chapa” también tiene un enorme significado. Reconocer a quienes han abierto camino es una forma de construir memoria política. Y sin memoria, ningún movimiento puede sostener su futuro.

Pero quizá lo más valioso de este Encuentro sea aquello que no siempre aparece en los programas oficiales: las conversaciones entre mujeres que se reconocen en luchas compartidas; las jóvenes que encontrarán referentes; las alianzas que nacerán en los pasillos; las historias de resistencia que servirán para que otras no se sientan solas.

En tiempos de desencanto democrático y polarización, estos espacios permiten recordar algo fundamental: que la participación política de las mujeres no es concesión de nadie. Es un derecho conquistado históricamente y defendido todos los días.

Xalapa, tiene tradición universitaria, cultural y crítica. No es casual que sea esta ciudad la que albergue un encuentro de esta naturaleza. Veracruz también ha sido territorio de mujeres valientes que han dado batallas en todos los ámbitos: desde las aulas hasta las comunidades, desde los movimientos sociales hasta las instituciones públicas.

Hoy, más que nunca, la democracia mexicana necesita escuchar las voces de las mujeres no sólo como representación numérica, sino como fuerza transformadora capaz de replantear las prioridades del país. Hablar de igualdad sustantiva implica hablar de seguridad, justicia, autonomía económica, participación plena y una vida libre de violencia.

El 5º Encuentro Nacional de Mujeres Políticas Mexicanas será, sin duda, un espacio de reflexión, pero también de articulación política. Porque cuando las mujeres se encuentran, se organizan y comparten experiencias, algo cambia. Se fortalecen las causas, se amplían las posibilidades y se construyen nuevas formas de hacer comunidad.

Rumbo a octubre de 2026, Xalapa se prepara para recibir a mujeres de todo México. Y con ellas llegará también una convicción poderosa: que la historia democrática del país no puede entenderse sin las mujeres, y que el futuro de la igualdad todavía tiene muchas páginas por escribirse.