Jorge Arturo Rodríguez
Tierra de Babel
Es de hoy, ayer, antier, antes de antier, desde siempre: la deliciosa ambición de perpetuar el poder, por no hablar de perpetuar la vida, eternizarla. Para Jorge Luis Borges sería aburridísimo ser siempre Borges, eternamente vivo. Pese a él mismo, el escritor argentino es inmortal por sus obras literarias.
Dice el refrán: “Si quieres a alguien conocer, dale poder”. Lo cual es cierto, porque, lo hemos dicho, el poder cambia a la gente y, muchas veces, no lleva a ningún lado, salvo que sepas deglutirlo, pero resulta realmente difícil.
Cada día estoy más convencido de las frivolidades con las que batallamos y nos enganchamos para seguir viviendo, o más bien, continuar subsistiendo, en este mundo de consumismo e indiferencia. Tal parece que todos hacemos como que hacemos; lo demás es lo de menos. Y no nos percatamos de que nos están metiendo en un cesto de basura, con un chupirul pa’ que no protestemos y lentamente, conformistas que somos, vayamos pasando la vida, mientras otros se la pasan chévere.
Hace días leí: “El Índice Democrático 2025 que elabora The Economist advierte que México ocupa el primer lugar mundial en el deterioro de las libertades civiles, de acuerdo con los datos que miden el periodo entre 2011 y 2025, México ocupa el primer lugar mundial en el deterioro de las Libertades Civiles.
“De los cinco pilares que mide el índice, el de libertades civiles es donde México ha mostrado la caída más drástica en los últimos 14 años, superando en retroceso a cualquier otro país en esta categoría específica.
“El informe sugiere que cuando un pilar estructural (como las libertades civiles) comienza a desmoronarse en sistemas ya frágiles, esto genera efectos dominó que impactan otras áreas de la democracia.” (lasillarota.com, 22/04/2026).
Vaya, las dichosas libertades civiles, como saben, son los derechos fundamentales garantizados por la constitución que protegen a los individuos de la interferencia arbitraria del gobierno. ¡Chin!
¿Cómo andan las libertades de expresión e imprenta, de religión, de reunión y asociación, de privacidad, de tránsito? ¿A poco vamos bien? Ni que estuviéramos ciegos; pero creo que sí, como en el libro Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, que apunta a más: la fragilidad de la civilización.
¡Ah, el poder! Giulio Andreotti dijo que “No desgasta el poder; lo que desgasta es no tenerlo”. Para cualquiera, claro; pero ¿qué tal el poder político? John Galsworthy lo señaló clarito: “Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición”. ¿Le remiten estas palabras a algo o alguienes?
La pretensión -¿ambición?- de perpetuidad de Morena y su 4T parece que no tiene límite. Claro, le pasa a cualquiera, a cualquier partido político, a cualquier gobierno, me dirán. Sí, desde luego. Pero hoy es hoy. ¿O no Vicente Fox? Los dinosaurios siguen ahí: también la nueva generación de dinosaurios.
Leo: “Morena propone una reforma para anular elecciones federales y locales cuando se compruebe intervención extranjera en los procesos electorales. La iniciativa, presentada por Ricardo Monreal, será discutida en el periodo extraordinario de sesiones convocado para la próxima semana, junto con la propuesta presidencial relacionada con la elección judicial. Carmen Aristegui analiza los alcances de la propuesta, que plantea agregar una nueva causal de nulidad electoral al artículo 41 de la Constitución. Entre los supuestos incluidos están financiamiento ilícito, propaganda, desinformación, manipulación digital, intervención de actores foráneos, presiones políticas, económicas, diplomáticas o mediáticas, así como actos que comprometan la soberanía nacional o afecten la libertad y autenticidad del sufragio. Durante el programa, Carmen lee el mensaje del analista electoral Jorge Alcocer, quien cuestiona: “¿Van a blindar las elecciones ante intervención extranjera o van a crear el marco legal para anular elecciones si Morena pierde?”. El especialista advierte que podrían ser reformas diseñadas para perpetuar a Morena en el poder.” (aristeguinoticias.com, 22/05/2026).
Perpetuar el poder. ¿Alguien lo duda?

-Papá, papá, ¿qué es la democracia?
-Un sistema en el cual el que no vota pierde.
-¿Y el que vota?
-También.

Habrá que hacer algo. Mañana será tarde. Nos están amarrando de pies a cabeza, y según nosotros andamos libres. Ajá.

Los días y los temas

Joaquín López-Dóriga, en su columna titulada “Control de medios, lo que viene”, escribe: “En momentos que el régimen mantiene el control del Legislativo, del Judicial, de los órganos electorales y con la desaparición de los autónomos que garantizaban la trasparencia, ha lanzado un ajuste a la demencial reforma judicial de López Obrador, vía una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, más racional, aunque con dudas, y otra que corre en silencio que con el pretexto de la defensa de las audiencias, busca dominar lo que le faltaba: los medios de comunicación.”
Añade: “…los duros de Morena han adelantado la figura de la defensa de las audiencias, como un mecanismo de control de los medios de comunicación, único escenario que se les había ido de las manos y, en cuyo nombre, se aplicará un dominio sobre ellos, hegemonía que se traduce en el sometimiento, proyecto que está en manos de los duros de López Obrador, un sueño que a él no le dio tiempo de implementar, pero que dejó como herencia y que está por lograr.” (lopezdoriga.com, 22/05/2026).
Y falta poquito, mis fans. “No estoy enfadado”, digo furioso en silencio.

De cinismo y anexas

Unos ciudadanos pasan junto a un mitin electoral. Un político está arengando a la gente.

—Votadnos ¡O nosotros o el caos!
—¡El caos, el caos!
—Da igual, también somos nosotros.

*
—Cariño, ¿cuál es tu superpoder?
—Puedo convertir cualquier discusión sobre algo que hice, en una discusión sobre algo que tú hiciste hace cinco años”.

Hasta la próxima.