Vicente Luna Hernández

No se requiere ser un experto en Derecho Electoral ni tampoco ser un erudito – experto en la materia – en operacion política, la realidad política en México está a la vista de todos:
1- Un partido político con todo el apoyo del Gobierno Federal, mayoría de Gobiernos Estatales, Congresos Locales y un cierto “control” en las Instituciones Electorales, más toda una Estructura territorial en nómina tocando puertas de casa en casa para promover de manera directa e indirecta el color guinda del partido en el poder.
2- Una oposición partidista con figuras importantes en huida, conflictos internos, ausentes en los grandes temas de interes público, “escondidos” en sus oficinas rodeados de colaboradores que les dicen lo que quieren oír y con un discurso – la mayoría – hablando hoy como si fueran aún la fuerza que fueron ayer.
3- La participación en el próximo proceso electoral de 4 nuevas opciones en el Estado, 2 partidos nacionales que podrán postular candidatos a Diputados Federales y Locales y 2 nuevos partidos más que solo podrán postular candidatos al Congreso del Estado, preocupados y ocupados los 4 en lograr mínimo el 3% de la votación válida para mantener su registro y poner su vista en el 2030.
Este escenario de partido hegemónico, de partido “casi” único es un panorama que ya se vivió en México y Veracruz no era la excepción, lo cierto es que en Veracruz había un partido de oposición qué poco a poco logró presentarse como una opción de gobierno – PRD – más la llegada de un ex dirigente estatal del PRI al PAN – Miguel Ángel Yunes Linares – que fueron consolidando una fuerza opositora legislativa y territorial, misma que permitió la alternancia en el gobierno estatal en el 2016, sin embargo, más allá del impulso del candidato presidencial de morena en el 2018, en algo fallaron para salir de palacio de gobierno.
Hoy la oposición – al igual que ayer – le apuesta a los conflictos internos que existen y se presentarán de cara a la selección de Candidatas y candidatos a la Cámara de Diputados y al Congreso Local para “cobijar” a quienes decidan quitarse el chaleco guinda y vestirse de otro color, curioso asunto se presenta, unos partidos “cachando” aquellos que se salgan del PRI y otros “cachando” – incluido el PRI – a quienes se salgan de morena.
En un padrón de más de 6 millones de ciudadanos y con una baja participación de electores el día de la votación, los partidos de oposición tienen 2 tareas fundamentales – entre otras – que llevar a cabo en Veracruz:
1- Impulsar la mayor participación ciudadana en el proceso electoral y el día de la jornada electoral y
2- Que la suma de legisladoras y legisladores de oposición logre evitar que Morena tenga la mayoría calificada tanto en la Cámara de Diputados como en el Congreso del Estado de Veracruz, esto significa, que se dé en los hechos la división de poderes y exista un verdadero contrapeso político al Poder Ejecutivo del Estado, ya lo dijo el clásico: “No se hagan bolas”.
Una oposición fuerte en número en el Congreso del Estado, contestaría, combativa, con argumentos políticos y jurídicos, una oposición – ya sea por su propia sobrevivencia política – impulsando los temas de interés general y poniendo sobre la mesa de discusión las demandas ciudadanas logrará estar en condiciones de ser competitiva en el 2030, la pregunta es ¿realmente que quiere la oposición en Veracruz?
Más allá de simpatías partidistas ¿a quien se ofende con una mejor Democracia partidista? ¿A quién se ofende con qué otras voces – no oficiales – del pueblo sean escuchadas? ¿Acaso “trasformar” es propiedad de un solo partido político? ¿Acaso en un Estado – con más de 8 millones de habitantes – solo la voz mayoritaria merece ser escuchada?
El tema no es el partido en el poder, el tema es ¿qué está haciendo la oposición a ese poder? ¿Acaso la “riqueza” de morena es en la misma medida que la “pobreza” de la oposición? Al decir “riqueza” no solo me refiero a los abundantes recursos económicos con los que cuenta sino también a su estructura operativa y al proyecto de gobierno que defiende en territorio.
La suma de voluntades para impulsar la mejor alternativa de gobierno a favor de Veracruz debe ser tarea de partidos y organismos empresariales, sindicales y organizaciones ciudadanas, no se trata de ir con los ojos cerrados tras un proyecto político, se trata de ver lo que todo México ve…hoy morena desde el Congreso de la Unión y desde el Congreso del Estado puede hacer y deshacer sin contrapeso alguno y nada se puede hacer, las voces de la oposición son prácticamente un cero a la izquierda no solo por numero sino también – lamentablemente- al igual que algunas y algunos legisladores de la alianza oficial…por solo esperar ir cada 15 días al cajero a retirar.
El tema es muy sencillo, ¿impulsar que la llamada 4 transformación siga o ir abonando el camino a una alternancia más en Veracruz?
La pregunta es muy sencilla: ¿Por qué el partido fuerte quiere ir en alianzas con 2 partidos más y la oposición débil quiere ir cada quien por su lado?…¡que alguien me explique!
P.D.- Con el ánimo que por el bien de Veracruz más partidos signifique una mayor participación ciudadana…Escribiré otro día.