Vicente Luna Hernández

Más allá de simpatías partidistas, más allá de discursos patrioteros, más allá de nacionalismos convenencieros, más allá de programas sociales, más allá de ultra derechas y ultra izquierdas, lo cierto y lo que quieren la inmensa mayoría de mexicanos – aunque usted no lo crea existen algunos pocos que no – es vivir en un auténtico Estado de Derecho, así de simple y así de sencillo.
El domingo pasado la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró 2 años de su triunfo electoral, un hecho histórico la llegada de la primera mujer a la presidencia de la república y aparte la Titular del Poder Ejecutivo más votada de la historia del país, Morena tenía mucho que celebrar para las estadísticas electorales pero para la realidad social…poco que festejar.
Está claro que no todo lo pasado fue malo ni todo el presente es lo mejor, hay mucho que hacer y una de esas tareas es la consolidación de un verdadero Estado de Derecho donde el gobierno cumpla sus obligaciones y la población asuma sus responsabilidades, ¿acaso todo depende del gobierno en turno? ¿Acaso la calificación social de un gobierno depende únicamente en cuanto dinero reparte? ¿Acaso la eficacia, eficiencia, honestidad y respeto a la Ley no cuentan?
Más allá del contenido del discurso de celebración y de los mensajes directos y ocultos a quienes pretenden dañar el proyecto de gobierno de morena, una pregunta aterrizó en la mente del pueblo de México:
¿Cómo se puede creer en la autonomía del Poder Judicial cuando el presidente de la Suprema Corte y otros 6 ministros asistieron al acto partidista celebrado en el Monumento a la Revolución?
¿Cómo se puede creer que existe una impartición de justicia sin distingos partidistas si en el templete color guinda los impartidores de justicia aplaudían entusiasmados y con dócil devoción a la titular de otro poder del Estado?
¿Acaso su presencia en la celebración del 2° aniversario de un triunfo electoral partidista fue cortesía institucional o zalamería personal?
¿En serio al pueblo no le interesa una verdadera división de poderes en México?
¿De que “transformación” estamos hablando?
Un poco de Derecho Constitucional a nadie ofende:
El artículo 49 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala:
“El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión, conforme a lo dispuesto en el artículo 29. En ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar”.
Los seguidores de los Pumas de la UNAM – la presidenta es egresada de la máxima Casa de Estudios del país – entusiasmados cantan así:
“¡Cómo no te voy a querer!
¡Cómo no te voy a querer!
Si mi corazón azul es
Y mi piel dorada, siempre te querré”.
Ahora – a raíz de su presencia en el acto partidista del domingo – el pueblo a los Ministros de la Suprema Corte les canta así:
“¡Cómo te voy a creer!
¡Cómo te voy a creer!
Si se te ve el chaleco guinda
Aunque lo traigas al revés.
¡Cómo te voy a creer!
¡Cómo te voy a creer!”
¿Qué han dicho al respecto los partidos de oposición? ¿Qué han dicho al respecto los organismos empresariales? ¿Qué han dicho al respeto las organizaciones No gubernamentales? ¿Qué han dicho al respecto las organizaciones sociales?
La presidenta – en su conferencia del pasado Lunes – le envío un mensaje a todos aquellos que tienen el temor de perder su Visa:
“No puede ser que un legislador no opine por temor a que le quiten la visa. Hay que tener valentía cuando se entra a la política”, afirmó la presidenta, quien añadió que “quien aspire a un cargo público debe defender sus convicciones sin zigzaguear”.
Coincido con la presidenta de México, si algo ha dañado al país desde el 2018 es la apatía y temor de la oposición partidista, una oposición – con sus distinguidas excepciones – que se ha mantenido agazapada y cómoda solo estirando la mano pata recibir el financiamiento público pero sin confrontar al poder con argumentos, hoy lamentan que el partido político morena “controla” los 3 poderes del Estado pero han sido cómplices por acción y omisión, por cierto, ¿dónde están aquellos que eran gobernadores antes de la llegada de Morena al poder?
Como dijo la presidenta en su conferencia mañanera:
“Hay que tener valentía cuando se entra a la política” y tal parece que a las y los ministros de la Suprema Corte que asistieron al Monumento a la Revolución lo único que les “sobran” son agradecimientos a quienes los llevaron al poder.
Algunos recuerdan que en la época “neoliberal” así era, la concentración del poder total en una sola persona y esto provocaba caer en un autoritarismo, olvidan que por eso el pueblo bueno y sabio, a esos “borrachos de poder”…El pueblo “sacó” del poder presidencial.
Basta ya de discursos incendiarios a favor y en contra de la llamada “transformación” acompañados de ofensas o de cifras falsas, basta de los excesos en el ejercicio del poder, está claro que Morena quiere mantener el poder, ¿en serio la oposición quiere “conquistar el poder”?
La pregunta de reproche no solo es para Morena o a los ministros sino también para la oposición cómoda:
¿Cómo te voy a creer?
P.D.- Con el ánimo que las exigencias del pueblo vayan más allá de los programas sociales… Escribiré otro día.