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Veracruz
La creciente presión ciudadana para revocar la concesión del servicio de agua potable y saneamiento otorgada a Grupo MAS ha colocado bajo escrutinio a Acciona, corporación española que controla la empresa y que mantiene inversiones vinculadas al sector hídrico en distintos países de América Latina.
Durante el Cabildo Abierto celebrado el pasado 9 de junio en el Ayuntamiento de Veracruz, representantes de asociaciones vecinales, defensores del agua, ambientalistas, ex trabajadores y usuarios del sistema demandaron que el municipio recupere el control del servicio, al considerar que la concesionaria ha incumplido con las expectativas de calidad y eficiencia que motivaron la privatización de la operación.
Entre los principales reclamos expuestos durante la sesión destacaron denuncias por tarifas excesivas, cobros por recargos considerados injustificados, suspensiones del suministro y presuntas deficiencias en la calidad del agua distribuida a los usuarios. Los participantes sostuvieron que la inconformidad social se ha acumulado durante varios años y que la revisión de la concesión ya no puede postergarse.
A los cuestionamientos ciudadanos se suman señalamientos realizados por autoridades municipales relacionados con presuntas violaciones al título de concesión, derivadas de obras hidráulicas ejecutadas para conducir agua hacia Boca del Río. Dichos hechos han derivado en sanciones administrativas y una denuncia penal, incrementando la presión sobre la empresa concesionaria.
El caso cobra especial relevancia debido a que Acciona no sólo controla Grupo MAS, sino que también participa en la operación de la Compañía de Agua de Boca del Río (CAB), situación que, de acuerdo con diversas opiniones expresadas durante el foro, amerita una revisión por parte de las autoridades para determinar posibles implicaciones derivadas de la operación simultánea de ambos sistemas.
Aunque hasta ahora no existe una resolución que determine la cancelación de la concesión, el conflicto ha escalado a un nivel que comienza a generar incertidumbre sobre la estabilidad de uno de los principales negocios de Acciona en México. Para diversos participantes del Cabildo Abierto, una eventual revocación del contrato enviaría una señal de alcance regional sobre el desempeño y la viabilidad de los modelos de concesión operados por la firma española.




