Vicente Luna Hernández
México es un país futbolero, si se trata de aficiones mínimo tuviéramos al igual que Brasil 5 campeonatos, el aficionado mexicano más allá de las posibilidades de su selección se entrega con alma, cuerpo y espíritu, ¿a quien “culpar”?
La realidad social no se refleja en las tribunas, la inconformidad o enojo social no pasa de un abucheo, los presidentes del 70 y 86 fueron receptores de esa frustración y sabían lo que iba a suceder y a pesar de eso, apoyaron en las tribunas al equipo tricolor.
México ha dado de que hablar durante mundiales fuera de “casa”, no importa el continente, el gasto económico y físico, el aficionado al apoyar a su selección es campeón mundial, la alegría, entusiasmo y la fiesta es característica nacional, ese comportamiento que sorprende y contagia a otras aficiones, ¿es el apoyo popular reflejo de la situación nacional?
Mal han hecho gobiernos de ayer y de hoy en pensar que una alegría futbolera es un aplauso para el gobierno, una porra desde las gradas es un reflejo de la satisfacción por el estado de “cosas” en el país, esta historia de los políticos de “colgarse” de una selección ya la hemos visto antes, sin embargo, lo cierto es que saliendo del Estadio la realidad nacional “abofetea” al aficionado.
Durante su conferencia mañanera la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo – sobre las críticas en contra del Fan Fest – expresó: “El que apuesta en contra de México siempre le va a ir mal. Quienes queremos a México le va bien en la cancha, en la vida, le va bien en la política”.
¿Se habrá referido a los “acusados de Sinaloa”, ¿A los que han sido nombrados en medios de comunicación como responsables y cómplices del robo de combustible y del huachicol fiscal? ¿Acaso se refirió a lis funcionarios – de cualquier color – que han hecho de la ostentación de recursos económicos una ofensa a la “austeridad republicana”? ¿Acaso se refirió a quienes desde el poder “juegan sucio” y no han sido “amonestados”?
Más allá de la intención presidencial lo cierto es que la pasión en las gradas no tiene nada que ver con la transformación que se habla en palacio nacional, que nadie se confunda, el entusiasmo y entrega es al equipo nacional NO a un gobierno o partido político en particular, “ponerse la verde” es apoyar a México más allá de quien gobierne el país, cantar el “cielito lindo” NO es un canto político sino una “comunión” con los que juegan en la cancha, sin importar el resultado en el siguiente partido la pasión será igual, ¿acaso un gobierno piensa recibir el mismo “trato”?
Nunca se perderá el fervor al equipo nacional, tampoco se debe perder el poder ciudadano de apoyar o abandonar a un mal gobierno sea del color que sea, para unos la entrega total en todo momento y para los otros…el rechazo en las urnas en su momento.
La prensa nacional e internacional tomó nota y el Diario El País así lo resumió:
“Han salido a relucir las heridas más profundas del país con las marchas de los grupos de Madres Buscadoras, los maestros y toda clase de colectivos aprovecharon los reflectores de la competición de la FIFA para hacer visibles sus demandas”.
Es cierto, la pasión estuvo en las grados pero también en las calles, ¿acaso a ellos se refirió la primera mujer presidenta e impulsora del “humanismo mexicano “?
P.D.- Con el ánimo que la pasión en toda acción a favor de México no sólo se refleja en un Estadio…Escribiré otro día.



