Inocencio Yañez Vicencio
Catemaco es un lugar emblemático de la belleza de Veracruz. Siempre escuché decir a don Rafaela Murillo Vidal, que la región de los Tuxtlas y Tuxpan eran un paraíso terrenal. En esa zona se escenificó un movimiento precursor de la Revolución mexicana. Catemaco es tierra de misticismo. Ofelia Medina ayudó a su fama. Lugar de enorme potencial turístico. Todos esos lugares evocan los Alpes Suizos. Particularmente Catemaco lo distingue su música, su canto, su alegría, su hospitalidad, pero sobre todo sus mariscos de agua dulce y salada. Tiene una de las cocinas más deliciosas. Los nativos de esa región y los nativos de las Huastecas tienen la fortuna de vivir la gloria en la Tierra, Gloria que vivales se las han ningueneado.
Efectivamente, desde que, habiéndo fallado, los partidos tradicionales, se presentó como opción un partido que ni siquiera se hace llamar partido, porque a lo único que se dedica es a ofrecerles sus siglas a los que no lograron una candidatura en la Fuerza que habían militado. Así como lo oyen . Movimiento Ciudadano no llegó a Catemaco para ofrecer una visión, una ideología, un programa, un proyecto; tampoco llegó a formar cuadros, a preparar nueva gente con una nueva ética, con nuevos principios y valores; no llegó simplemente a pepenar los deshechos de otros partidos, a piratear ambiciosos de poder, que a éstos les diera un cargo y al partido de Dante, votos para hincharse de poder y dinero.
Tal vez los escándalos de las fosas de Truchitlan, Jalisco, los escándalos de corrupción de Nuevo León…, no permitan voltear a Catemaco y ver su modelo municipal, que lo ahogan los asesinatos, extorsiones y saqueos que ocupan las primeras planas, sin que Rocío Nahle, la distraigan de su parafernalia. Pero si le escarbamos un poco y vemos lo que hay debajo de las montañas de la nota roja que abruman a Veracruz, descubriremos las voces y gritos de los municipios que están gobernados tanto por Morena como por sus satélites Partido del Trabajo, PVEM y su comparsa Movimiento Ciudadano, que no obstante ser su aliado, lo tratan de presentar como oposición, si oposición a modo, que en algunos casos vota a favor y en otros en contra. Los veracruzanos vimos el vedettismo de Dante, cuando envió a Polo Deschamps a atacar a Pepe Yunes y más tarde pagarle, primero con la candidatura de Morena por Alvarado, que al perder, tuvo que conseguirle una chamba en la Administración federal , por su esquirolismo.
Yani Ricaldi Moreno, sindica única, hizo públicas, en un vídeo que círculó en las redes, que un camino a la Providencia, lo rehabilitó con presupuesto de 7 millones, cuando evidentemente no lo justifica. Que paga otros 7 millones por renta de camiones, toda vez que se pueden comprar. Cambia luminarias sin aprobación del Cabildo.
El alcalde Norberto Eduardo Toscano, no hace pública la nómina municipal, porque se presume que en ella tiene familiares.
Miembros de su comuna hablan de violencia política de género, sin que hasta ahora se haya procedido. La sindica única solicita urgentemente que las autoridades estatales dejen de ser tapaderas del desgobierno y corrupción de Norberto Eduardo Toscano. Pide que Rocío Nahle, se ocupe de vigilar que todos cumplan con la ley, antes que con las facturas políticas.
El regidor primero de Movimiento Ciudadano, Renato Gasparín Zilli, nos da cuenta de la cantidad de cambios en su administración, que obviamente reflejan que los criterios de 10 por ciento capacidad y 90 por ciento complicidad, no son nada buenos.
La atención que provocó el sobrino del alcalde, Víctor Manuel Valencia Bautista, no abona nada a la reputación honorable, que debe acompañar a una autoridad que se presupone cercana a la comunidad.
No, no sólo asesinatos, cobros de piso, extorsiones, falsos apoyos, obras de papel, presupuestos sin vigilar, ineptitud en el gabinete…, asfixian a Veracruz, también el desgobierno de Catemaco y la mayoría de sus municipios, se suman a los agravios de la banda morenista y sus testaferros, que significan la mayor peste que ha azotado a nuestra entidad.
La pradera está seca, sólo falta la chispa que la incendie.




