Jorge Arturo Rodríguez
Tierra de Babel
Sí, la pasión por la justa futbolera se desborda hasta afuera de los estadios, con algarabías y, claro, desmanes. Desde luego, hay variadas maneras de disfrutar el juego del balompié, con el sabor y el entusiasmo de olvidar un rato la cruel realidad, aparte de la cruda moralidad. Se entiende, ¿no? Aunque seamos nosotros mismos las víctimas de tan rentable negocio. Porque la vida sigue, como canta Julio Iglesia: “Unos que nacen, otros morirán/ Unos que ríen, otros llorarán…” “Al final las obras quedan/ Las gentes se van/ Otros que vienen las continuarán/ La vida sigue igual…”
Mi entrañable Irene Vallejo, en su libro El infinito en un junco, al referirse al historiador Heródoto, dice: “Las costumbres son muy distintas en cada cultura, pero su fuerza es gigantesca en todas partes. En el fondo, lo que las comunidades humanas tienen en común es aquello que inevitablemente las enfrenta: la tendencia a creerse mejores”. Ahí ‘ta el detalle, chato.
Como la canción: “Tú y las nubes me tienen loco / Tú y las nubes me van a matar/ Yo pa’ arriba volteo muy poco/ Tú pa’ abajo no sabes mirar…” ¿Igualdad? Acuérdense: perdona siempre a tu enemigo; nada le enfurece más. Además, quien nunca ha logrado nada, siempre critica el éxito de los demás. Porque, finalmente, una de las ventajas de ser rico es que te salen amigos de todas partes. ¿Queda claro?
Vallejo añade: “Como descubrió la mirada irónica del griego nómada, todos estamos muy dispuestos a considerarnos superiores. En eso somos iguales”. ¿Alguien lo duda?
Que ruede el balón: ¿Cuál es el colmo de un político? Tener amnesia para recordar sus promesas, pero muy buena memoria para cobrar su sueldo.
En “Confidencial” de elfinanciero.com.mx, leo: “Pagados con dinero público, los diputados gozan de los derechos para ver todos los partidos del Mundial. “Para estar aquí, sin irme, claro, el grupo parlamentario paga los derechos”, admitió el jefe de la bancada de Morena, Ricardo Monreal. Comentó, incluso, que “trato de ver al menos un juego al día”. Dichoso. Y hasta un análisis hizo: “Egipto me interesa verlo porque es de los países que pueden crecer”. Y anticipó que verá los de Portugal, Francia, Alemania y Brasil porque “son los que tienen posibilidades de alzarse con la copa, traen buen futbol”. (16/06/2026).
¿Cuál sufrir? Vaya, que allá afuera sólo hay desaparecidos, violencia, jodidos y más jodidos…
Por otro lado, el químico español Avelino Corma, en entrevista señaló: “Antes, como teníamos menos medios, pensábamos más. Yo se lo digo a mis investigadores: primero, leer; después, pensar; al final, hacer. Ahora, todo es muy inmediato”. (Revista XLSemanal, No. 2013, 24/05/2026).
Claro, primero gooool…. En fin, aprendan: “Dios me defienda de los amigos, de los enemigos me defiendo yo.”
Los días y los temas
Es triste, pero, al menos, es, escribió Williams Deer. José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), expresó que “América Latina no puede esperar que venga un “milagro de crecimiento”. La región, México incluido, viene ya de dos “décadas perdidas” de crecimiento, con baja movilidad social y un creciente malestar, con ciudades convertidas en “fábricas de desigualdad”. En el caso mexicano, la falta de inversión, pero también la violencia del crimen organizado y la corrupción, afectan el desarrollo económico del país.”
Añadió: “Más allá del tema económico, el crecimiento mexicano también se ve impactado por el tema de la violencia, del narcotráfico. “Nos preocupa, por supuesto, nos preocupa. Lo señalamos como una de las brechas estructurales, de las brechas importantes, de la vulnerabilidad (…) Es algo que no ayuda al crecimiento”.
“Tampoco la corrupción. Lo ideal —indica— es que “no haya o que haya poca corrupción y poco crimen organizado en un país. En la medida en que eso aumente, no sólo se deteriora la democracia, se deterioran los mecanismos, se deteriora la gobernanza. Hablaba yo de la trampa de las instituciones poco efectivas. Pues es muy difícil tener instituciones efectivas cuando hay corrupción, o cuando están capturadas por el narcotráfico”. (eluniversal.com.mx, 16/06/2026).
Me lleva la que me trajo. Ahora que me acuerdo de mi mamá y como en el mundial y siempre mentamos madre, les comparto lo siguiente:
*¡Mamá, mamá! En el colegio me dicen mentiroso. Pero hijo, si tú no vas a la escuela.
*Mamá, mamá, ¿es cierto que desciendo de los monos? No sé hijita, tu padre nunca me ha presentado a su familia.
De cinismo y anexas
Ahora que está de moda la violencia y demás, aquí les dejo “Deicidio”, de Javier Eugercio:
“El filósofo proclamó que «Dios ha muerto» y desde entonces me pregunto «¿quién lo mató?». Sospecho de los mesías digitales, que arrojaron a las llamas los textos sagrados y con el humo crearon la realidad virtual. Sospecho de los teólogos de las finanzas, que edificaron mercados bursátiles y los llenaron de fariseos. Sospecho de los ídolos de masas, becerros de oro ensimismados en su propia grandeza. Sospecho que entre todos lo matamos.”
Hasta la próxima.




