Vicente Luna Hernández
El próximo 10 de Septiembre y en la primera semana de Noviembre iniciaran de manera oficial el Proceso Electoral 2027 a nivel Federal, en los Estados y la Ciudad de México, la renovación de la Cámara de Diputados, Congresos locales, Gobiernos Estatales principalmente, debe ser motivo suficiente para que la sociedad esté mejor y más informada de una elección que influye de manera importante en nuestra vida diaria.
Hay voces que dicen que la Democracia es muy cara en México, señalan que sale muy caro el voto, otros reclaman que los partidos políticos reciben mucho dinero, sin embargo, hay algo que existe pero no se discute en esos medios de análisis y menos se le fincan “responsabilidades” a quienes se mantienen al margen el día de la jornada electoral o no cumplen con sus responsabilidades institucionales, ¿por qué no acude a votar el ciudadano?
Recuerdo que en la época de esplendor político del PRI se decía que al partido en el poder le “convenía” qué la gente no saliera a votar, esa ausencia de ciudadanos en las casillas era una “invitación” para que los operadores políticos del partido – gobierno llevarán a cabo ciertas “travesuras” y así, legitimar sus victorias electorales.
Poco a poco los procesos electorales fueron ganando más credibilidad ante la sociedad y con ello, se evitaban las desgastantes protestas de la oposición y por lo consiguiente la inestabilidad social que representaba ver marchar a ciudadanos inconformes por los resultados electorales, no importaba la o el candidato, su prestigio y trayectoria profesional, ser candidato del PRI – llegó un determinado momento – era sinónimo de imposición desde el poder.
Es importante recordar la historia de los procesos electorales en México, la democracia era una palabra muy familiar en los discursos oficiales pero se le “ veía” como un familiar “lejano” por la falta de certeza a la hora de contar los votos, muchos de los que hoy visten de color guinda pueden dar cátedra y compartir sus experiencias en operación política a favor del partido que hoy ven con cierto desdén y menosprecio, ese misma actitud que el día de mañana llevarán a cabo contra el partido color guinda que los cobija.
La realidad es que el sistema electoral poco a poco ganó mayor credibilidad por la participación democrática de los partidos de la oposición y del partido en el poder, si bien es cierto la oposición aguerrida, organizada, entusiasta, decidida a fortalecer el sistema de partidos y mejores procesos electorales contribuyó a construir la “escalera” rumbo a una mejor democracia, también hay que reconocer que el PRI fue protagonista en la construcción de esa “escalera democrática”.
Esa “escalera democrática” fue hecha con el esfuerzo colectivo de la sociedad organizada y partidos políticos, misma escalera que es responsabilidad de todas y todos cuidar de la mejor manera y la mejor manera de cuidarla es con la participación social responsable y organizada, ¿qué significa esto? Significa que el día de la votación – más allá de simpatías partidistas – hay que salir a las urnas a emitir el voto.
Es tarea de los partidos políticos contribuir a una mayor participación ciudadana el día de la hornada electoral, es tarea de los Comités Nacionales, estatales y municipales partidistas operar mas en territorio y menos en escritorio, la parálisis ciudadana no abona a un mejor sistema electoral en México y permite que “pocos” hablen por muchos.
En números cerrados estos fueron los votos en la elección presidencial 2024:
60 millones de votos emitidos.
Lista Nominal de 98 millones de ciudadanos.
38 millones de ciudadanos no salieron a votar.
Más allá del tipo de elección que se lleve a cabo, es importante que los ciudadanos estemos conscientes de todo el trabajo humano que se realiza en la organización de un proceso electoral y de los miles de millones de pesos que se invierten para organizar una fiesta democrática pero a la cual no “llegan”… los demócratas
22 mil 300 millones de pesos fue el presupuesto del INE para el proceso electoral 2024.
36 mil 100 millones de pesos es el presupuesto que pide el INE para el proceso electoral 2027.
¿Qué responsabilidad tienen los partidos políticos ante el alto abstencionismo electoral?
¿Qué responsabilidad tiene el gobierno en turno?
¿Qué responsabilidad tiene la sociedad en su conjunto?
¿Qué responsabilidad tienes las y los candidatos?
¿Qué responsabilidad tienen los medios de comunicación?
¿Y si todos los anteriormente mencionados se proponen contribuir a que el proceso electoral 2027 sea el de mayor participación ciudadana?
¿En serio alguien gana con la apatía ciudadana?
¿ Acaso no “duelen” los millones de pesos que se “tiran” al destruir el material electoral que no fue utilizado?
P.D.- Con el ánimo que la mitad de la efervescencia social del pasado mundial se refleje en elegir a quien representará un gobierno estatal, municipal, un Distrito Electoral Federal o local en el 2027…Escribiré otro día.




