Gonzalo Guízar Valladares
En Voz Alta
Lo que sucedió el lunes por la tarde en el Congreso del Estado, es un episodio inédito en la historia de Veracruz y quedará como en verdadero parteaguas en la realidad económica y financiera de casi 200 municipios, con la aprobación unánime de legisladores locales para acabar con el esquema de la llamada «Bursatilización» e implementar un Programa Estatal Extraordinario de Saneamiento Financiero, con el que se puso fin a este ciclo nacido en 2008. ¡Definitivamente una jugada a la altura de un estadista de talla mundial!.
Durante casi dos décadas, los 199 ayuntamientos participantes en la llamada «Bursatilización», estuvieron atados a un esquema financiero que comprometía sus participaciones federales. En la historia quedará que tenían que ocupar parte de su presupuesto al pago de deudas heredadas.
La liquidación anticipada de la bursatilización representa el rescate financiero más importante para las administraciones locales veracruzanas y la iniciativa fue ideada, trazada y ejecutada por la jefa de las instituciones de Veracruz, Rocío Nahle García.
Esta renegociación, que aprobó el Congreso de Veracruz a propuesta de la gobernadora, permite a los 199 municipios que estaban sometidos a la «Bursatilización», recuperar su autonomía hacendaria, erradicar una deuda heredada desde 2008 y garantizar que sus participaciones federales se destinen directamente a obras, seguridad y servicios públicos.
Déjeme platicarle cuatro aspectos que nos ayudarán a dimensionar ¿Cómo queda la cosa?, primero, el Gobierno del Estado de Veracruz absorberá el 75 por ciento de la deuda histórica, lo que significa que los ayuntamientos únicamente pagarán el 25 por ciento restante. Esto evita que los municipios comprometan su operatividad diaria.
Segundo, al liquidar anticipadamente los compromisos bursátiles, los recursos que anteriormente eran retenidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se liberan. Los ayuntamientos veracruzanos tendrán mayor liquidez mensual para hacer frente a sus necesidades más urgentes.
Tercero, los ahorros presupuestarios generados por este saneamiento financiero deberán ser destinados exclusivamente a la inversión pública productiva, como pavimentaciones, redes de agua potable, drenaje y alumbrado público.
Y cuarto, el esquema integral diseñado por la Secretaría de Finanzas y Planeación, incluye asesoría administrativa para que los municipios regularicen sus adeudos históricos institucionales, permitiéndoles arrancar sus gestiones con finanzas sanas y sin la sombra de embargos o retenciones. Es decir, una especie de acompañamiento técnico.
Esta operación, requirió de una labor de alta precisión por parte de la gobernadora y su equipo financiero, que logró ubicar en primera instancia que entre 2008 y 2026, los 199 municipios ya habían pagado de manera acumulada 2,725 millones pesos. El problema crítico era, que casi la totalidad de este dinero se diluyó en intereses y comisiones fiduciarias, por lo que el capital inicial de 1,500 millones de pesos seguía prácticamente intacto.
El gobierno de Rocío Nahle pagará el 75% del monto total y el 25% restante del adeudo será cubierto de forma directa por los ayuntamientos mediante descuentos programados de sus participaciones, pero bajo un esquema preferencial con tasa de interés cero.
Es una jugada maestra, atribuible a la visión de estadista de un líder político que proyecta, diseña y ejecuta políticas públicas que trasciendan su propio periodo de gobierno, priorizando el bienestar de las próximas generaciones sobre los intereses electorales inmediatos, a diferencia de un político tradicional, enfocado en las próximas elecciones, el estadista planifica para las próximas décadas y hoy estamos ante una Rocío Nahle García que está demostrando tener calidad de estadista. A partir del próximo mes los ayuntamiento recibirán más recursos que seguramente se traducirán en beneficio de los veracruzanos.




