Alejandro Aguirre Guerrero
Al respecto…
El poco interés de Donald Trump por renovar el T-MEC en esta ocasión sí es real, no como en ocasiones anteriores, donde solo presentó amagues para obtener algo a cambio tanto de México como de Canadá; las otras fueron “de chocolate”… llegó la auténtica.
Y es que el magnate republicano prácticamente ha decidido (a menos que le ofrezcan casi todo lo que pide), dar “al traste” con la expansión del Tratado por 16 años más, aunque de alguna forma se hubiera comprometido a continuarlo.
De concretarse esta movida de Trump por la no renegociación del T-MEC (la cual es casi un hecho), al acuerdo existente le restarían 10 años, pues la vigencia firmada finaliza en el 2036. Para el estadunidense el tiempo que resta de Tratado es “más que suficiente”.
Y es que aunque México y Canadá ya habían enviado sus cartas con la intención de renovar el T-MEC (tal como lo dictaba el acuerdo), Trump decidió recular y no comprometerse en definitiva a la continuación del Tratado después del 2036.
El tema para Trump es que aunque quiera eliminar el T-MEC cuando finalice su vigencia, dicha decisión deberá pasar por el Congreso de la Unión Americana, y ahí podría estancarse (en un 40 por ciento de probabilidades) la intentona del republicano.
Queda claro que Trump maneja un gobierno centrado en la amenaza constante, situación que demuestra la poca confiabilidad de EU como socio comercial en la actualidad. Pase lo que pase con el T-MEC, lo real es que la incertidumbre seguirá siendo la constante de la ecuación.
Por lo pronto y sin ir más allá, lo único seguro son los 10 años que le quedan al tratado comercial entre EU, Canadá y México (de acuerdo a la vigencia firmada), pero la extensión por 16 más se cayó a menos que Trump decida dar, fiel a su costumbre, otro golpe de timón.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g




