Alejandro Aguirre Guerrero

Al respecto…

Fue durante la última semana de junio cuando en Palacio Nacional supieron que, a menos que ocurra algo extraordinario, el Verde no acompañará a Morena en varias de las gubernaturas a renovarse en el 2030, y “en una de esas” ni en la presidencial.

Y es que el tema central no es con Sheinbaum, sino con algunos morenistas encumbrados que continúan observando al Ecologista como “el que necesita de ellos y no al revés”, situación que ya provocó, (prácticamente en calidad de irrevocable), que el oficialismo deba caminar nada más con el PT.

Si bien es cierto en el movimiento mandan tanto la presidenta como AMLO (y serían ellos quienes palomearían qué candidaturas ceder a su aliado más poderoso), ocurre que aquellos estados donde el Verde está mejor parado que Morena (y le correspondería asignar aspirantes), no es bien visto por los perfiles duros del obradorismo.

De esta manera, los más influyentes del Ecologista decidieron ir solos (a menos que sea Morena ahora “quien los acompañe”), en algunas de las gubernaturas a renovarse en el 2030 (como pasará en San Luis Potosí durante la elección intermedia).

A reserva de que ocurra algo extraordinario, el Verde quiere apropiarse de (cuando menos), cuatro de las nueve candidaturas de gobiernos a renovarse en el 2030: Chiapas, Jalisco, Guanajuato y Veracruz, además de participar activamente en la de Yucatán.

De manera lógica, el estira y afloja entre Morena y el Verde habrá de recrudecerse después de la elección intermedia. Las cartas están claras y abiertas sobre la mesa; los dos ya saben (desde ahora) lo que quieren, lo que pueden otorgar, y claro, en lo que nunca cederían, dígase lo que se diga.

Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.

X: @aaguirre_g