Vicente Luna Hernández
¿Cuándo en Veracruz se ha impulsado una Iniciativa ciudadana? ¿Cuándo no ha habido atrás de una revuelta popular un interés político o económico? ¿Desde donde se impulsó la Revocación de mandato en el sexenio pasado? ¿Cuál es la diferencia entre la concentraciones para celebrar los triunfos de la Selección de fútbol y el de impulsar la Revocación de mandato en el país o en un Estado?
Las respuestas a las 2 últimas interrogantes es obvia: “Desde el poder presidencial y la participación en los festejos no requirió de ninguna convocatoria desde el poder político”.
Está claro que toda inconformidad social se debe canalizar a través de una organización ciudadana, misma que no solo requiere de la participación entusiasta popular, requiere de recursos materiales y económicos, ahí es donde entran en acción grupos políticos partidistas, empresariales e incluso religiosos que coinciden con la demanda o simplemente no están de acuerdo con quien ejerce el poder en un Estado o en el país, lo cierto es que el mejor ejemplo de como un poder político impulsa la figura de Revocación de Mandato se vivió en el 2022, no fue una demanda impulsada desde la sociedad, fue una muestra de poder desde Palacio Nacional.
¿Qué es la Revocación de Mandato? En palabras sencillas es poner sobre la mesa de interés público el deseo – de un grupo de ciudadanos – de quitar a la o el Titular del Poder Ejecutivo Federal o Estatal al no estar de acuerdo de la manera en que conduce su gobierno.
Muchos la presumen con la máxima populista: “el pueblo pone y el pueblo quita”, tan romántico se oye que enamora a un sector de la población sin saber lo difícil casi imposible – sin “ayuda” del poder político – que es llevar a la práctica dicha figura de participación social.
Como Jack “El Destripador”, vamos por partes y un poco de Derecho Constitucional a nadie ofende:
El artículo 35 de la Constitución de México señala:
SON DERECHOS DE LA CIUDADANIA:
IX. Participar en los procesos de revocación de mandato.
El que se refiere a la revocación de mandato del Presidente de la República, se llevará a cabo conforme a lo siguiente:
1º. Será convocado por el Instituto Nacional Electoral a petición de los ciudadanos y Ciudadanas, en un número equivalente, al menos, al TRES POR CIENTO de los inscritos en la lista nominal de electores, siempre y cuando en la solicitud correspondan a por lo menos diecisiete entidades federativas y que representen, como mínimo, el tres por ciento de la Lista nominal de electores de cada una de ellas.
El Instituto, dentro de los siguientes treinta días a que se reciba la solicitud, verificará el requisito establecido en el párrafo anterior y emitirá inmediatamente la convocatoria al Proceso para la revocación de mandato.
2º. Se podrá solicitar en una sola ocasión y durante los tres meses posteriores a la conclusión del tercer año del periodo constitucional.
Los ciudadanos y ciudadanas podrán recabar firmas para la solicitud de revocación de Mandato DURANTE EL MES PREVIO a la fecha prevista en el párrafo anterior. El Instituto emitirá, a partir de esta fecha, los formatos y medios para la recopilación de firmas, así como los Lineamientos para las actividades relacionadas.
Para beneplácito del respetable – en esta caso el respetable es el “pueblo bueno y sabio” que tanto se presume – en nuestro país existe una LEY FEDERAL DE REVOCACIÓN DE MANDATO, misma ley que en sus 61 artículos señala todo el procedimiento electoral que se debe llevar a cabo para ejercer éste “Derecho Ciudadano”, mismo que no es tan derecho y mucho menos muy ciudadano.
¿Cuándo podrá el pueblo bueno y sabio correr, destituir, quitar a un gobernante con semejantes requisitos? ¿En serio estamos hablando de un “Derecho Ciudadano” o de una simulación más impulsada desde el poder presidencial? ¿En serio se puede ejercer ese “poder del pueblo” sin la intervención de uno de los famosos “poderes fácticos que “ que existen en México?
Hoy en Veracruz se habla de la Revocación de Mandato como si se fueran hacer “enchiladas” o fuera tan fácil como ir a la Plaza Lerdo a celebrar un triunfo de la selección de fútbol, aunado a las dificultades propias de semejante tarea ciudadana se suma el interés del grupo en el poder para hacerlo más mucho más complicado, un ejemplo sencillo y concreto:
En la Constitución de Veracruz en su artículo 15 fracción VI señala los requisitos para ejercer el derecho ciudadano:
¿Por qué para quitar a una o un presidente de la República se requiere el 3% de firma de los inscritos en la lista nominal de electores, de 17 Estados y el 3% de la lista nominal de cada Entidad Federativa y para quitar a un Gobernante en Veracruz se pide el 10% de firmas? ¿Qué grupo de ciudadanos estará en condiciones de impulsar la Revocación de mandato- sin estructura territorial y recursos económicos – sin el respaldo de algún grupo político o empresarial?
Lo cierto es que la Revocación de mandato impulsada desde Palacio Nacional en el 2022 fue una simulación más de la llamada 4 transformación pero no es el mismo ánimo que tienen aquellos que ejercen el poder en los Estados, el tema – ante otras “calamidades” que se pasean por territorio nacional – en Veracruz no está en la mesa de discusión, hay otras demandas que son un grito desesperado y que lastiman la sana convivencia social: La falta de medicamentos en los hospitales y centros de salud, la falta de médicos especialistas, la inseguridad en las carreteras, la violencia en ciertos municipios, la corrupción oficial, la “pobreza” que se respira en los centros educativos ante la falta de maestros o de instalaciones dignas, una auténtica independencia del poder judicial, las complicidades del poder político y los grupos del crimen organizado, una impartición de justicia sin librar de sus fechorías a quienes portan chaleco guinda, ¿quién habla de la Revocación del mandato ante semejantes jinetes del terror que dan de bofetadas de manera cotidiana a las y los veracruzanos?
Que nadie se confunda y mucho menos quienes desde ejercen el poder, la inconformidad social en Veracruz existe, la decepción de quienes votaron por Morena existe, sin embargo, si para quitar a la Titular del Poder Ejecutivo Federal hay un 3% de firmas que lo impiden, en Veracruz hay un 10% más de motivos para hacerlo difícil….muy difícil.
Es cierto, no se descarta que surja un movimiento social que abandere la causa y logre poner en la mesa de debate un derecho ciudadano que está en la Constitución …¿y si sí?
P.D.- Con el ánimo que la organización ciudadana en beneficio de Veracruz surja en cada rincón del territorio…Escribiré otro día.



