Gonzalo Guízar Valladares 

En Voz Alta 

Veracruz es el mejor estado porque lo tiene todo: Historia, una gastronomía inigualable, así como una riqueza cultural y natural envidiable. Veracruz es uno de los estados más versátiles de México, porque permite realizar prácticamente cualquier tipo de viaje y este Verano es una oportunidad para constatarlo. 

Su geografía, que va desde el pico más alto del país hasta la costa del Golfo con más de 700 kilómetros de playas, dividen la oferta turística en seis grandes variantes: 

-Turismo de Aventura y Ecoturismo

-Turismo de Playa

-Turismo Cultural e Histórico

-Turismo Gastronómico

-Turismo Religioso y

-Turismo de Negocios y Convenciones

Como «Puerta de México», concentra una biodiversidad única, es la cuna del Son Jarocho y de «La Bamba», con una vibrante herencia que fusiona raíces indígenas y españolas, visible en carnavales y fiestas patronales llenas de alegría a lo largo y ancho del estado. 

Pero, déjeme sugerirle para hacer turismo de aventura o ecoturismo, nada es comparable con el descenso de Ríos y el rafting en Jalcomulco, que es sin exagerar, el epicentro nacional para practicar rafting y vivir una buena remada en balsa. En montañismo, contamos con el Pico de Orizaba ó Citlaltépetl, que atrae a escaladores de todo el mundo por ser la cumbre más alta de México. Y, las dunas de Chachalacas son perfectas para deslizarse en tabla sobre la arena frente al mar para hacer sandboard. Y asomarse a la Reserva de la Biosfera en la región de Los Tuxtlas ofrece caminatas entre selva, cascadas y cuevas místicas, propias para el senderismo, la espeleología y el cañonismo.

Si quieren hacer turismo de playa, tenemos Costa Esmeralda, que es una franja de playas con oleaje tranquilo, arena suave y hoteles boutique ideales para el descanso familiar, de pareja o en plan de cuates. Tenemos una joya submarina frente al puerto de Veracruz y Antón Lizardo, perfecta para el buceo y esnórquel: El Sistema Arrecifal Veracruzano, único en aguas del Golfo de México y, más al sur tenemos Roca Partida, una playa con impresionantes acantilados de origen volcánico que chocan con el mar en la región de Los Tuxtlas.

Nuestras ciudades históricas, pueblos mágicos y zonas arqueológicas, nos permiten ofrecer un bufet único en materia de turismo cultural. Empezando por el puerto de Veracruz, que cuenta con la fortaleza de San Juan de Ulúa ó el centro histórico de Tlacotalpan, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; sin olvidar Coatepec, Xico, Papantla, Orizaba y Coscomatepec, que conservan arquitectura colonial, tradiciones vivas y leyendas, que los han llevado al nivel de Pueblos Mágicos.

Muchos viajeros visitan el estado exclusivamente para comer y beber, ya que su cocina fusiona las raíces indígenas, españolas y afrocaribeñas, lo mismo en la región Huasteca, que en el Sotavento o la región de las Altas Montañas, con una oferta riquísima para el turismo gastronómico, dónde se vuelve imperdible pedir un café de altura que emana de tierras de Coatepec, Huatusco, Los Tuxtlas, Córdoba o Zongolica.

Para turismo religioso y de convenciones, no debemos olvidar que Veracruz alberga algunas de las festividades y santuarios más antiguos de América Latina, lo que nos hace sumamente atractivos. Y por todo lo que he descrito en párrafos anteriores, somos un destino de primera para albergar encuentros, seminarios ó convenciones a lo largo del año.

Desde las playas del Golfo hasta el Pico de Orizaba, Veracruz ofrece acceso a todo lo anterior a un costo mucho más accesible que otras regiones del país. Además de que la anfitrionía de las y los veracruzanos «se pinta sola».

Todo este potencial turístico, ha sido focalizado por la jefa de las instituciones de Veracruz, Rocío Nahle García y ha llevado la marca Veracruz a las grandes ferias y eventos turísticos dentro y fuera de México. Al grado de acuñar el eslogan «Veracruz, está de moda», mismo que fue adoptado a nivel nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum para lanzar la campaña: «México, está de moda». Por todo ello, este Verano se escribe, se ve y se siente con «V» de Veracruz.