Agustín Basilio de la Vega
Concluyó el Mundial 2026 con la justa e inobjetable superioridad de la selección de España frente a la selección de Argentina. Durante el juego, en el que los españoles consiguieron su segunda copa mundial, mostraron su dominio tocando más tiempo el balón, conquistando las pelotas disputadas y haciendo más tiros a gol y remates (20-2).
La “Furia Roja”, de hecho, hizo tres goles (dos se anularon) jugó un partido limpio y demostró diciplina y trabajo en equipo. Aunque todos sus jugadores son estrellas, se comportaron como parte de una asociación colaborativa. El entrenador Luis de la Fuente hizo un trabajo ejemplar con sus jugadores a quienes formó y conocía desde su juventud.
Este mundial de futbol no sólo trajo fiesta y alegría deportiva, sino también novedades en los ámbitos culturales, políticos y económicos. Millones de familias y niños se entusiasmaron con este deporte, los colores de los uniformes, las banderas y los himnos nacionales. Ha sido la justa mundialista más compleja y grande ya que fue la primera organizada por tres países: los Estados Unidos, México y Canadá y en la que por vez primera participaron 48 selecciones.
Aunque al principio de la Copa el idioma español no estuvo autorizado en las entrevistas a los jugadores, terminó siendo la lengua predomínate en la gran final. Curiosamente millones de aficionados en todo el mundo tuvieron como favorito al conjunto ibérico y las redes sociales dieron cuenta de lo querida que es España en todo el globo.
El gobierno de los Estados Unidos, que últimamente ha criticado al gobierno de Pedro Sánchez por su falta de solidaridad con los intereses del presidente norteamericano fue testigo en Nueva York de la final, junto con la presidente de México (de origen lituano-judío) que pertenece a un movimiento que desprecia las raíces castellanas de los mexicanos.
El rey de España, Felipe VI, estuvo en México y en los Estados Unidos mostrando su sencillez, educación y amabilidad y gracias también al buen desempeño de jugadores como Rodri (Balón de Oro, mejor jugador), Pau Cubarisi (mejor jugador joven) y a Unai Simón (Guante de Oro, mejor portero) y a muchos otros dignos representantes, la selección española dio ejemplo a millones de niños y personas en todo el mundo de su nobleza, dedicación y profesionalismo.
En lo económico vimos un mundial diferente pues la globalización de promocionales y souvenirs se potenció con el estilo del país del norte. Otras novedades fueron las pausas de hidratación, los espectáculos y las nuevas reglas como el VAR (Árbitro Asistente de Video) para corregir errores del árbitro central.
La próxima Copa Mundial promete incluir más equipos y nuevos retos, por lo pronto queda para los niños y jóvenes del mundo que el triunfo de España es deportivo, pero también que es un triunfo de la justicia, testimonio y disciplina de los jóvenes españoles campeones.
@basiliodelaveja




