Sergio González Levet
Sin tacto
Muchas felicidades, mi hijo Camilo, por tan pocos aún y tan productivos años
Durante algún tiempo he estado trabajando en una historia de la Conquista de México que hubiera sido contada por un posible reportero de la época, al que le doy la categoría de tlacuilo (tlacuilos eran los dibujantes de los códices indígenas, que vendrían a ser, en una interpretación muy amplia, los periodistas de esa cultura).
Tiene la estructura de un conjunto de boletines informativos, y su título es prácticamente una cabeza periodística: “Llegan hombres blancos y barbados”. La condensación informativa que permiten los comunicados hacer que la lectura de este texto sea fácil y amable, según yo.
Mi idea fue dar una visión diferente de esa gesta legendaria, desde el punto de vista de un profesional de la comunicación como se considera en estos tiempos, y ver qué salía.
Antes debo decir que no es un libro histórico en rigor, sino una interpretación muy pero muy libre de lo que pudo haber pasado en la diplomacia de Mesoamérica con varias tribus sometidas por el imperio mexica y la asistencia de un ejército conquistador, el español, representado por unas centenas de hombres, caballos y armamento demoledor para la época, como barcos, espadas y cuchillos, ballestas, arcabuces y cañones.
Me salió una narración divertida, creo, porque mi tlacuilo resultó un reportero ladino y hasta cáustico, que se burla a veces sin comedimiento de los protagonistas, sobre todo de los fieros y apestosos (no es un insulto sino una realidad) soldados iberos, de sus ideas y de sus costumbres.
Pero también me atrevo a decir que de alguna manera esa visión de un reportero resulta reveladora y ofrece casi sin querer aristas mas o menos interesantes de los protagonistas de esa epopeya que cambió la historia del mundo.
Es muy importante, por ejemplo, que mi narrador explica con profundidad los motivos de Malintzin, una princesa mexica nacida cerca de Oluta, que fue vendida por su padrastro como esclava a unos comerciantes de Tenochtitlán y entregada al cacique de una tribu de Campeche, el mismo que la regaló a los españoles junto con otras mujeres como tributo de guerra.
Esa idea de que Malintzin traicionó a nuestra patria es totalmente relativa, porque en realidad le dio información a Cortés en contra de los mexicas, que eran un imperio sanguinario que tenía en jaque a todos los pueblos mesoamericanos.
Bien, ya con la obra terminada -según mi parecer- me di a la tarea de buscar su publicación y decidí experimentar con las ediciones en línea, por lo que contraté un paquete de edición y así llegué a la autopublicación en Amazon Kindle Direct Publishing.
Mi libro tiene un costo, ni modo. Significó para mí muchas horas de trabajo. Vale poco menos de 160 pesos, y ya se encuentra disponible en línea bajo el sello Amazon KDP, con el título “Llegan hombres blancos y barbados”, y lo pueden adquirir en el siguiente link: https://n9.cl/3vaq2t
De igual manera, pueden descargar y acceder al libro desde el portal sintacto.org
sglevet@gmail.com

