Ángeles González Ceballos
Al concluir la audiencia de pruebas y alegatos ante la Comisión Instructora del Congreso del Estado, el alcalde de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, reveló que la Fiscalía General del Estado «no pudo mostrar la fotografía con la que se me vincula», en la que supuestamente aparece con un arma larga o «cuerno de chivo».
La fotografía estaba supuestamente en posesión de la reportera Roxana Guzmán, lo cual habría motivado la supuesta orden del Alcalde de levantarla y luego de privarla de la vida.
El edil dio a conocer que el supuesto testigo de la Fiscalía es solamente un testigo de oidas que le dijo a José Iván «N» alias «Delta 1», que el munícipe ordenó el asesinato de la comunicadora, pero es un testigo que no esta identificado, porque no existe.
Durante la audiencia, indicó que el fiscal de Nanchital, Iván Hernández González, solicitó quitarle el fuero para poderlo investigar.
«Yo creo que ya las investigaciones han tenido oportunidad. La Fiscalía y en la carpeta no existe señalamiento alguno hacia mi persona. No existe señalamiento alguno», aseguró.
Fue ahí donde el grupo de abogados que lo representó, Erick Basto Morales, Julio César Rosa Salazar e Izaskun Moreno, informaron que José Iván «N» alias «Delta 1», declaró que otra persona apodada «Shelvin» o «Shelvy» le dijo que el Alcalde dio la supuesta orden de asesinar a la reportera.
»Refiere haber escuchado que el Alcalde dio la indicación a un supuesto jefe de plaza del Grupo Sombra, denominado Shelvi y quien manifiesta que da la orden para presumiblemente privar de la vida a la reportera», expuso uno de los representantes legales.
El motivo sería la supuesta fotografía donde el Alcalde porta un arma larga o «cuerno de chivo».
«Fotografía que no se encuentra dentro de la carpeta de investigación. Ese fue uno de nuestros argumentos al momento de realizar nuestros alegatos», puntualizaron.
Uno de lo litigantes preguntó entonces ¿si no está la fotografía, que era un medio de prueba muy importante para acusarlo, ahora por qué están utilizando para acusarlo?
Por lo tanto, la teoría del caso de la Fiscalía se basa única y exclusivamente en un testigo que estuvo involucrado en la privación de la vida de la reportera, pero en una segunda declaración este testigo hace una ampliación donde admite que a él no le consta porque no estaba presente.
En esa supuesta comunicación, Delta 1 declaró que a él una persona que no está identificada, sólo con el apodo del «Shelvy», le dijo que tiene comunicación con el Alcalde y le indicó que por la fotografía tenían que levantarla, «pero no existe esa fotografía en el expediente».
«Es un testigo de oídas. Es un testigo que escuchó de un tercero. No es un testigo que se haya percatado que estaba el Alcalde con Shelvin y dio la indicación. Él escuchó de otra persona que le dijo», aseveró el edil de Movimiento Ciudadano.
Los abogados señalaron que la foto en cuestión no fue encontrada en el celular de la periodista, porque no existe un nexo causal entre la supuesta declaración.
»No hay nada en la carpeta», sostuvo el presidente municipal.
Además, dieron a conocer que el celular de la periodista no está agregado dentro de la carpeta de investigación y no hay ningún peritaje que pueda arrojar que existió esa fotografía y que fue tomada por la reportera.
En el caso de los detenidos por el crimen de la comunicadora, ellos están siendo procesados por otros delitos, no por el crimen de la reportera.
«Son procesos diversos que son por delitos contra las instituciones de seguridad pública y contra la salud. Y esos detenidos hacen declaraciones respecto del homicidio de la reportera, pero esos detenidos no están siendo procesados y se supone que ellos fueron los autores materiales del homicidio», revelaron.
Los abogados expusieron que Javier Iván alias «Delta 1» fue quien presuntamente participó en la privación de la vida de la reportera.
«Él declara en la carpeta (por los delitos) contra las instituciones de seguridad pública y contra la salud y ahí mismo se autoincrimina de esa privación de la reportera.
Y en una segunda declaración en la carpeta donde se encontró el cuerpo de la reportera es donde se acuerda en un segundo hecho… que a él le dijo Shelvin… que aparentemente el Alcalde mandó a desaparecer a la periodista porque tenían esa foto», expusieron.
Dieron a conocer que en la carpeta de investigación existen amenazas en contra de la reportera y la Fiscalía no hizo ninguna investigación al respecto, también existió una amenaza posterior al levantamiento de la reportera y la Fiscalía tampoco indagó.
Los abogados definieron que para que el juicio de procedencia avance debe haber pruebas contundentes para poder desaforar a una persona, así como tener una teoría del caso contundente, con pruebas concisas y concretas para poder solicitar un desafuero.
Sin embargo, en este momento solamente es un dicho de un tercero que ni siquiera esta identificado ni existe la supuesta fotografía que vincularía al Alcalde con la orden que supuestamente escucho el Shelvin, «no existe el Shelvin».
Por lo que todo esto no son elementos suficientes para que haya un desafuero.
Ante este escenario, el Alcalde instó a la presidenta Claudia Sheinbaum -que dice que hay que tener pruebas para poder acusar a alguien-, que mande a alguien a imponerse de esta carpeta en donde se me pretende por oídas de terceros vincular en una doble declaración.
«El 3 de julio ya está declarando que escuchó. O sea, algo que está muy fuera de lugar. Y entonces yo he dicho que quiero creer en las instituciones. Quiero creer en que en México y en Veracruz hay imparcialidad y que se puede ejercer justicia para todos, de forma no personal.
Yo he venido a este Congreso, he dicho que soy inocente y en esa carpeta cuando yo tuve a la vista, nada, ni un señalamiento de ninguna persona me incrimina a excepto de un sobre amarillo que tuvimos que abrirlo ya el último día», comentó.
Cuando Delta 1 es detenido por delitos contra la salud y contra las instituciones de seguridad pública, hace una narrativa del hecho puntual de cómo pasó y cómo se privó de la vida a la reportera.
En ninguno de esos episodios se hace mención que el móvil por el cual se ordenó la ejecución de la reportera fuera por una orden del Alcalde y que tuviera que ver con una foto que ella tenía en su celular.
El edil manifestó que acudió al Congreso con la frente en alto, no se ha escondido y ha declarado cuando ha tenido la oportunidad.
«Yo lo único que quiero pedir a las instituciones, porque quiero creer en las instituciones, que si no se me vincula en una carpeta de investigación, un fiscal no puede pedir mi desafuero para ser investigado.
La investigación lleva su curso y no se puede quitar o no puede pedir que se me quite el fuero para ser investigado. Las investigaciones ya han llevado su curso y si en la carpeta de investigación no aparece mi nombre, entonces es donde yo pido que se haga justicia y que no permitan que una institución quiera terminar de desprestigiar mi nombre, mi familia y los años que llevo de caminar con la frente en alto como lo he hecho ahora», pidió.




