«La Tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la Tierra.»

— Jefe Seattle

A lo largo de esta jornada tuvimos la oportunidad de escuchar distintas voces que, desde la experiencia ciudadana, la investigación científica, la academia y el trabajo comunitario, permitieron comprender mejor la situación que enfrenta el Cerro de las Culebras y reflexionar sobre el futuro que queremos construir para este territorio.

La primera intervención, a cargo de Leticia Arriaga, nos recordó una idea que acompañó gran parte de este foro: «Se conserva lo que se conoce». A partir de la experiencia de Ruta de la Niebla, compartió cómo la recuperación del sendero, la participación vecinal, la educación ambiental, las jornadas de reforestación y actividades como las pajareadas han permitido que muchas personas vuelvan a reconocer el valor de este bosque de niebla.

Posteriormente, el documental presentado por Carolina Erives mostró que la recuperación del territorio también fortalece el tejido social. Una frase resume ese proceso: «Donde había abandono aparecieron manos». El trabajo colectivo, el arte, la cultura y la participación ciudadana demostraron que es posible transformar un espacio cuando la comunidad decide hacerlo suyo.

Por su parte, Gibrán Grimaldo presentó un diagnóstico sobre la situación territorial del Cerro de las Culebras, señalando la pérdida de parte de la poligonal original, la presión del crecimiento urbano, los cambios de uso de suelo y la necesidad de fortalecer la conectividad ecológica y la planeación territorial para garantizar la conservación de este espacio.

Más adelante, Miguel Ángel Cervantes, exalcalde y creador de FIDECOAGUA, abordó uno de los temas fundamentales para el futuro del Área Natural Protegida: su financiamiento y gobernanza. Recordó que el principal recurso que ha mantenido vivo este proyecto ha sido el tiempo y el trabajo voluntario de la ciudadanía, pero también planteó la necesidad de construir mecanismos permanentes de coordinación, transparencia y financiamiento que permitan consolidar el Programa de Manejo.

Es importante señalar que el programa del foro contemplaba también la participación de representantes de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Veracruz (SEDEMA) y de la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Coatepec. Sin embargo, estas intervenciones no pudieron realizarse. Su aportación habría enriquecido el diálogo, particularmente en temas relacionados con la gestión institucional del Área Natural Protegida y el Programa de Manejo. No obstante, asistieron como oyentes la ingeniera química Ariez Ana Guiot Maldonado, directora de Ecología, Medio Ambiente y Protección Animal del Ayuntamiento de Coatepec, y la bióloga María Antonieta Vázquez Sánchez, encargada de Áreas Naturales Protegidas de la Gran Capital de la SEDEMA.

Durante la segunda parte del foro, el naturalista y observador profesional de aves Aurelio Molina Hernández, especialista en monitoreo de migración de aves rapaces, invitó a mirar el Cerro de las Culebras como un santuario de aves y un territorio con enorme potencial para el aviturismo. Su propuesta mostró que la conservación de la biodiversidad también puede generar oportunidades para el desarrollo local, siempre que se construyan de manera responsable, con participación comunitaria y respetando la riqueza natural del bosque.

La doctora Vianey del Rocío Torres Pelayo, ganadora del Premio Estatal de Ciencias Heberto Castillo, otorgado por el Congreso de Veracruz, recordó que muchas de las plantas que solemos llamar «maleza» forman parte de un valioso patrimonio biocultural. Su propuesta de crear un jardín etnobotánico representa una oportunidad para recuperar saberes tradicionales, favorecer a los polinizadores y fortalecer la educación ambiental mediante un espacio vivo para el aprendizaje.

Finalmente, el arqueólogo Mario Navarrete recordó que el territorio también resguarda un importante patrimonio arqueológico. A partir de la experiencia en la zona de Campo Viejo, explicó la complejidad que implica investigar, proteger y conservar un sitio donde confluyen el trabajo científico, el marco legal, los derechos de propiedad y el interés público. Además, planteó que Campo Viejo merece convertirse en un Parque Arqueológico que impulse el turismo y genere plusvalía para la zona. Su participación amplió la visión del foro al demostrar que la conservación del territorio no se limita al bosque de niebla, sino que también comprende la memoria histórica y el patrimonio cultural que forman parte de la identidad de Coatepec.

Entre las principales propuestas destacan el fortalecimiento del Programa de Manejo, la creación de mecanismos de gobernanza y financiamiento, la consolidación de proyectos de educación ambiental, el impulso al aviturismo, la creación de un jardín etnobotánico y la promoción permanente de la participación comunitaria como base para la conservación de este espacio.

El foro concluyó retomando la idea que dio inicio a la jornada y que estuvo presente en cada una de las intervenciones: conocer para conservar, porque sólo cuando conocemos un territorio, comprendemos su riqueza y reconocemos su valor, somos capaces de asumir la responsabilidad compartida de protegerlo.

Posdata. Agradecimiento especial a la candidata a doctora Yoloxóchitl Martínez, quien fue la columna vertebral de este evento; a la secretaria de Cultura, Xóchitl Molina; y a la diputada Elizabeth Morales García, presidenta de la Comisión de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial, Vivienda y Fundo Legal del Congreso del Estado de Veracruz, quien acompañó este foro y ofreció respaldo legal al proyecto del Senderito del Bosque de Niebla.