Gonzalo Guízar Valladares
En Voz Alta
Por décadas, el transporte público en las principales zonas metropolitanas del estado de Veracruz se mantuvo como una de las deudas sociales más notorias para la población.
Un parque vehicular envejecido, altos niveles de contaminación, la falta de certidumbre en las rutas y un esquema operativo fragmentado mermaban diariamente la calidad de vida de miles de veracruzanos.
Sin embargo, la jefa de las instituciones de Veracruz Rocío Nahle García, ha decidido romper este estancamiento mediante el despliegue del «Programa de Modernización del Transporte Público de Pasajeros», una estrategia de gran calado que entrelaza la sustentabilidad ambiental con tecnología urbana de punta.
El plan gubernamental destaca por su enfoque regionalizado, el cual respeta e incorpora las identidades culturales locales mediante sistemas de transporte bautizados con nombres emblemáticos de cada zona de influencia. El objetivo general contempla la asignación estratégica de 316 autobuses nuevos de modelo reciente distribuidos de manera prioritaria en 13 ciudades de la entidad.
Hoy me referiré a los primeros cinco sistemas: Ulúa, Papaloapan, Quetzalli, Totonaco y Atenas, que han iniciado o están por inciar operaciones en el norte centro y sur de Veracruz. Empezaré por el Sistema Ulúa, que abarca la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-Medellín, que incorpora inicialmente una flotilla de 101 autobuses híbridos de la marca china «Yutong» que combinan motores de diésel y electricidad. Este esquema cubre las zonas de mayor densidad de la conurbación y ya se proyecta una segunda fase de expansión de cara al año 2027.
En el norte de la entidad, ya se espera el funcionamiento del Sistema Totonaco o Transporte Huasteco, que atenderá Poza Rica y diversos municipios de la Zona Norte. Se trata de un proyecto enfocado en la zona norte del territorio veracruzano, que arrancará con el despliegue de 40 camiones híbridos de última generación a lo largo de tres rutas estratégicas.
Por su parte, el Sistema Papaloapan contempla la introducción de tres rutas iniciales que son clave para la cuenca baja del río en municipios como Carlos A. Carrillo hasta Cosamaloapan, y que van destinadas a saldar el rezago de conectividad en las comunidades y municipios de la productiva y noble tierra cuenqueña.
En mi natal Coatzacoalcos el Sistema Quetzalli, estará orientado al núcleo urbano del sur del estado, agilizando el tránsito industrial y comercial, con lo que se salda una deuda histórica con la población sureña. Y en la capital, el Sistema Atenas tendrá una flotilla de 60 autobuses de nueve metros de longitud, diseñados específicamente con transmisión manual y motorizaciones adaptadas para responder a la compleja topografía y pendientes pronunciadas de la capital. Conectará a sectores periféricos, centros hospitalarios, oficinas de gobierno y los principales campus de la Universidad Veracruzana.
Las nuevas unidades de transporte de todos los sistemas estatales unificados operan bajo un modelo tecnológico integral que incluye: Tarifa Preferencial Electrónica, Aplicaciones Móviles y Paradas Inteligentes, Esquemas de Transbordo, así como Seguridad y Monitoreo por Videocámaras.
Un elemento diferenciador de la estrategia de la ingeniera Rocío Nahle es el mecanismo financiero implementado. El proyecto, que representa una inversión estimada de mil 600 millones de pesos, se sustenta a través de un fideicomiso público.
Los ingresos generados por la recaudación del pasaje serán administrados de manera directa por dicho instrumento para sufragar los gastos de combustible, el mantenimiento preventivo y la propia operación del servicio, proyectando una recuperación total de la inversión en un plazo de cuatro años. Por lo que lejos de recurrir al endeudamiento público, los recursos provienen de una optimización presupuestal y de la recaudación derivada del programa estatal de verificación vehicular.
La inclusión social y perspectiva de género en el volante, también han sido contemplados para quienes han sido o serán contratados para formar parte de estos programas de transporte. Y con todo esto, se manda un mensaje claro a los concesionarios actuales de transporte público, para que renueven su parque existente y no tengan unidades fuera de la norma legal vigente; por lo que tendrán un plazo perentorio improrrogable para renovar sus vehículos antiguos si desean conservar sus derechos de operación en las rutas prioritarias.
La actualización del transporte público veracruzano se perfila así como el legado de infraestructura urbana más relevante del primer tercio de la gestión de la gobernadora Rocío Nahle. Y eso: Es digno de reconocerse.




