Agustín Torres Delgado
Pa’Vivir a Gusto
La paridad debe ser principio fundamental en la estructura de los partidos políticos y en su vida interna. Garantizar la representación de forma equitativa entre hombres y mujeres en los espacios de toma de decisiones es justicia, no concesión. Es muy relevante que las organizaciones políticas coadyuvemos en promover la igualdad de oportunidades y la participación política, quienes participamos en la vida pública debemos contribuir a reducir las brechas históricas de discriminación y exclusión que han limitado la participación de las mujeres.
Tener paridad en los partidos políticos enriquece el debate al incorporar diferentes perspectivas, experiencias y necesidades de la gente. Tener una representación equilibrada favorece en la construcción de una agenda más inclusiva y completa. La paridad no es solo un derecho de igualdad, es una condición fundamental para consolidar una democracia más representativa, participativa y justa.
En nuestro país abunda el discurso sobre igualdad, en cada proceso electoral y cada conmemoración del 8M hay promesas de inclusión, fotos conmemorativas y declaraciones de apertura de espacios para mujeres. Sin embargo, una cosa es hablar del tema y otra es construirla desde el interior de nuestras organizaciones.
Ser diferentes es demostrar con hechos lo que decimos en el discurso, ¿quién ocupa los espacios de poder? ¿quién toma las decisiones? ¿quién encabeza las estructuras territoriales? Ahí es donde empieza la prueba de la congruencia.
Movimiento Ciudadano ha trabajado en ese compromiso desde siempre, por ello, por primera vez en nuestra historia hemos alcanzado la paridad en las dirigencias estatales, ya son 16 estados en donde la fuerza de las mujeres es representada en las dirigencias locales; mujeres comprometidas en impulsar el México Nuevo. No se trata de un acto simbólico ni de cuotas improvisadas para cumplir con una petición legal; es una decisión conjunta que busca el equilibrio interno y redefine quiénes conducen nuestra vida política.
Por muchos años el debate se ha centrado en la representación de las mujeres en las candidaturas. Fue un debate necesario y trajo avances relevantes. Pero hay otro nivel igual de relevante, aunque menos visible: el de las dirigencias locales; porque éstas son las que construyen cuadros, diseñan estrategias, organizan campañas y definen el rumbo.
Para Movimiento Ciudadano es muy significativo llevar la paridad a las dirigencias estatales, hemos impulsado por años perfiles femeninos para los gobiernos locales, a las legislaturas y para responsabilidades dentro del organigrama nacional. Buscamos ampliar su participación no solo en la competencia electoral, sino también en la conducción política cotidiana.
En México se necesita menos simulación y más coherencia, si un partido sostiene que cree en la igualdad, debe demostrarlo al momento de distribuir responsabilidades. Alcanzar la paridad en las dirigencias estatales constituye un paso consistente con el discurso de Movimiento Ciudadano, porque nos hemos sostenido sobre la construcción de una nueva cultura política: una nueva forma de hacer política.
Quedan muchos desafíos para lograr la participación plenamente igualitaria en la vida pública del país. La violencia política, las brechas salariales, las resistencias culturales, y muchos otros obstáculos, no podríamos afirmar que es tarea concluida; pero sabemos que los cambios estructurales inician cuando modificamos nuestras propias reglas y cumplimos con lo que es justo.
Agustín Torres Delgado
Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano




