Carlos Miguel Acosta Bravo
Impronta
La imposición de aranceles por parte de la administración Trump a la exportación de autos y camiones producidos en México ha creado un panorama de incertidumbre y desafíos significativos para la economía mexicana, particularmente para el sector automotriz que representa el 28.3% de las exportaciones a Estados Unidos y el 4.6% del PIB nacional.
En abril de 2026, el presidente Donald Trump impuso un arancel de 25% a la importación de automóviles, incluida la proveniente de México. Un mes después redujo la tasa para el país a 15%, con la condición de que los vehículos cumplan las reglas de origen establecidas en el T-MEC.
Sin embargo, Estados Unidos mantiene un arancel del 25% sobre automóviles y autopartes que no cumplen las reglas de origen estadounidenses bajo la Sección 232, y también aplica esta misma tarifa para camiones medianos y pesados importados.
Las exportaciones de vehículos ligeros fabricados en México cayeron 9.69% durante julio de 2026, al pasar de 289,598 a 261,534 unidades frente al mismo mes del año anterior.Durante el primer trimestre de 2026, las compras estadounidenses de automóviles y autopartes provenientes de México disminuyeron alrededor de 11.3%, equivalente a cerca de 4,870 millones de dólares. En el primer semestre de 2026, las exportaciones de vehículos y autopartes de México hacia Estados Unidos sumaron 82,444 millones de dólares, lo que representó una disminución anual de 3.8%. El arancel promedio pagado por las exportaciones automotrices mexicanas hacia Estados Unidos fue de 9.9% durante los primeros seis meses del año.
La planta de Kenworth en México ejemplifica el impacto directo de los aranceles. La producción cayó de 82 camiones en tres turnos laborales a solo 40 camiones en un solo turno. Durante el periodo enero-julio de 2026. La producción de Kenworth fue de 6,218 unidades, cifra menor a las 9,587 del mismo lapso de 2025 (caída de 35.1%). Las exportaciones fueron de 1,613 unidades, una disminución del 60.1% contra el mismo periodo de 2025. Solo en julio, las exportaciones fueron de 288 unidades, una caída del 51.0% contra julio de 2025.
La planta armadora de Audi en el estado de Puebla está contemplando su reubicación de México a Estados Unidos como consecuencia de la imposición de aranceles. Este movimiento pondría en riesgo miles de empleos directos e indirectos en la región, similar a lo que ya está ocurriendo con Mercedes-Benz y Nissan, que están reduciendo su producción en México y poniendo en riesgo 6,200 empleos directos según cifras del Ministerio de Economía.
La contracción del sector automotriz, con una caída adicional de 5-10% en exportaciones de vehículos y autopartes en 2026-2027, Reducción de la producción de vehículos ligeros, que ya registró una contracción cercana a 0.9% durante 2025. Las exportaciones de autopartes se contrajeron cerca de 21% anual entre enero y abril de 2026.
En este contexto se contempla una pérdida de empleos, se estiman 6,200 empleos directos en riesgo inmediato solo por las reducciones de Mercedes y Nissan. Efecto multiplicador en la cadena de proveedores, por cada empleo directo en la industria automotriz, hay aproximadamente 3-4 empleos indirectos en proveedores y servicios relacionados.
Ante estos escenarios se prevee una fuga de inversiones. Las empresas automotrices congelan o cancelan planes de expansión en México. Reubicación de plantas hacia Estados Unidos para evitar aranceles (caso Audi, Toyota trasladando parte de producción de Tijuana a Texas). El impacto de la incertidumbre arancelaria sobre la economía mexicana se refleja en la inversión más que en el comercio.
El efecto regional, estados como Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Coahuila y Puebla (con fuerte presencia automotriz) enfrentarían contracciones económicas significativas. El corredor industrial del Bajío, que apostó fuertemente a la industria automotriz, vería reducida su competitividad.
En enero-julio de 2025, Estados Unidos absorbía 79.3% de las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros; en el mismo lapso de 2026, la proporción fue de 75.9%. Esta tendencia continuaría, reduciendo la dependencia de Estados Unidos pero sin eliminarla. La incertidumbre persistiría, limitando la inversión a largo plazo. Las empresas reactivarían planes de expansión congelados. Audi reconsideraría la reubicación de su planta en Puebla.Kenworth recuperaría sus tres turnos laborales.
Aunque se eliminen los aranceles, la incertidumbre política persistiría. Las empresas mantendrían estrategias de diversificación para reducir riesgos futuros. Esta latente una pérdida masiva de empleos-20,000-30,000 empleos directos,en riesgo en la industria automotriz. 60,000-90,000 empleos indirectos y serían afectados en la cadena de proveedores, se prevee el aumento del desempleo en estados con fuerte presencia automotriz.
Es posible que se dé una fuga de plantas, Múltiples armadoras reubicarían operaciones a Estados Unidos u otros países. Audi, Mercedes, Nissan y posiblemente otras marcas como Toyota y Honda cerrarían o reducirían drásticamente operaciones en México. El nearshoring se frenaría completamente.
Se identifica en ciernes una crisis económica regional, Estados del Bajío (Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí) enfrentarían recesión.
Puebla, Coahuila y otros estados con presencia automotriz sufrirían contracciones significativas. Aumento de la migración interna e internacional desde regiones afectadas.
Todo esto tendría un impacto fiscal, menor recaudación por impuestos corporativos y sobre nóminas, mayor gasto en programas de apoyo al empleo y reactivación económica.Presión sobre las finanzas públicas estatales y federales.
En este escenario México debe acelerar la diversificación de sus exportaciones automotrices, se deben aumentar ventas a Europa, Asia y América Latina. Actualmente, 84.1% de las exportaciones mexicanas van a Estados Unidos, creando una vulnerabilidad sistémica.
Una de las alternativas consiste en el fortalecimiento del mercado interno, estimular la demanda interna de vehículos producidos en México. Programas de renovación del parque vehicular. Incentivos fiscales para la compra de vehículos nacionales.
La atracción de inversiones en otros sectores, podría ser reducir la dependencia del sector automotriz atrayendo inversiones en:Tecnología y electrónica, Aeroespacial, Energías renovables, Biotecnología, Servicios profesionales.
Especialistas recomiendan una negociación agresiva del T-MEC, México debe mantener una postura firme en la revisión del T-MEC. Exigir la eliminación de aranceles como condición para otros acuerdos y en su caso coordinar esfuerzos con Canadá para presentar una posición común. El apoyo a la industria automotriz, Programas de reconversión laboral para trabajadores afectados. Créditos y apoyos fiscales para empresas que mantengan operaciones en México. Inversión en infraestructura logística para reducir costos de exportación.
La clave para México está en tres estrategias simultáneas,Negociar agresivamente en la revisión del T-MEC para reducir o eliminar aranceles, Diversificar mercados de exportación para reducir la dependencia de Estados Unidos.Atraer inversiones en sectores no automotrices para reducir la vulnerabilidad estructural.
El tiempo corre, las negociaciones del T-MEC se extienden hasta 2027, y cada mes de incertidumbre arancelaria significa inversiones congeladas, empleos en riesgo y crecimiento económico frenado. México debe actuar con rapidez y estrategia para evitar que los aranceles de Trump se conviertan en una crisis económica prolongada.
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cacostabravo@yahoo.com.mx
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Formó parte del cuerpo académico de la Licenciatura en Comunicación en esa institución, así como de la Universidad Anáhuac, campús norte.




