Severo Francisco Mar Morales
Banquillo Político
(Aniversarios luctuosos)
Leona Vicario
(184 aniversario de su fallecimiento)
Leona Vicario nace el 10 de abril de 1789 en la Ciudad de México bajo el nombre de María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador.
Sus padres fueron Gaspar Martin Vicario, quien fue un comerciante de origen español, proveniente de Castilla la Vieja, quien logró consolidar una posición económica acomodada en la Nueva España; y su madre Camila Fernández de San Salvador, quien fue una mujer criolla originaria de Toluca, descendiente de una familia con linaje directo de los caciques de la región.
Ambos murieron cuando Leona Vicario era muy joven, por lo que ella quedó bajo la tutela de su tío materno el destacado abogado realista (que prioriza como funciona el derecho en la práctica diaria y en los tribunales, por encima de las teorías abstractas o los textos legales ideales), Agustin Pomposo Fernández de San Salvador.
Leona Vicario se une en 1810 a la sociedad secreta “Los Guadalupes”, enviando información clave desde la capital sobre los movimientos del Ejército Virreinal. Con la herencia que le dejaron sus padres, la utilizó para la compra de armas, medicamentos y también para dar refugio a familias de insurgentes.
Fue pionera del periodismo de su época, colaborando con periódicos rebeldes como “El Ilustrador Americano” y “El Despertador Americano”, publicando reportes políticos, y utilizando códigos secretos para burlar la censura del gobierno español.
En el año de 1813, fue perseguida y encarcelada luego de una pertinaz persecución, logrando escapar posteriormente con la ayuda de los insurgentes, huyendo al sur del país, donde se casó con el político Andrés Quintana Roo, viviendo en la clandestinidad y la pobreza extrema en la sierra de Michoacán hasta la consumación de la Independencia.
El Congreso de la República la declaró legalmente como “Benemérita y Dulcisima Madre de la Patria” por su invaluable apoyo e inteligencia, días antes de su fallecimiento.
Leona Vicario fallece un día como hoy, pero del año 1842, a la edad de 53 años, siendo sepultada originalmente en el Panteón de Santa Paula, histórico panteón que estaba ubicado en la Ciudad de México, en un terreno delimitado por las actuales calles de Moctezuma, Magnolia, Galeana y el Eje Central Lázaro Cárdenas, dentro de la colonia Guerrero. El referido cementerio ya no existe desde finales del siglo XVIII hasta su clausura definitiva en el siglo XIX. Hoy en día la zona está completamente urbanizada.
El 28 de mayo de 1900, sus restos fueron exhumados y trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres dentro del Panteón Civil de Dolores, ubicado sobre la avenida Constituyentes s/n, en la alcaldía Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, donde fueron depositados junto a los de su esposo, Andrés Quintana Roo.
En el marco de las fiestas patrias del 16 de septiembre de 1925, sus restos fueron trasladados a una urna en el nicho del lado norte de la Columna de la Independencia (popularmente conocido como el Ángel de la Independencia), lugar donde permanecen hasta el día de hoy resguardando el Altar de la Patria.
Carmen Serdán
(78 aniversario de su fallecimiento)
María del Carmen Serdán Alatriste, nace el 11 de noviembre de 1873 en la ciudad de Puebla de Zaragoza, creció en una familia de arraigada tradición liberal.
Su abuelo materno, Miguel Cástulo Alatriste, se desempeñó como gobernador del estado de Puebla quien fue un destacado general mexicano y su padre Manuel Serdán Guanes, fue un zapatero e intelectual liberal originario de Veracruz. Es recordado históricamente por coescribir el “Plan de la Sierra”, uno de los primeros e importantes documentos de reforma agraria en México; su madre María del Carmen Alatriste Ceballos, pertenecía a una familia poblana con una fuerte tradición política e ideología liberal.
Carmen Serdán, recibió educación privada en el Colegio Teresiano, desarrollando un profundo sentido de justicia social.
Colaboró activamente con sus hermanos Aquiles, Máximo y Natalia en el club político antirreeleccionista denominado “Luz y Progreso”, oponiéndose firmemente a la dictadura de Porfirio Díaz.
Viajó a San Antonio, Texas, para recibir fondos de Francisco I. Madero. Posteriormente cruza las líneas federales transportando armas y pólvora ocultas en sus faldas para ser utilizadas en el levantamiento armado programado.
Dentro de su carrera periodística, escribió artículos clandestinos para periódicos críticos del régimen como “El Hijo del Ahuizote” y el “Diario del Hogar”.
El 18 de noviembre de 1910, dos días antes de la fecha oficial de la Revolución, la policía porfirista asaltó su casa. Carmen Serdán subió armada al balcón para arengar al pueblo a unirse a la batalla, motivo por el cual recibe un balazo en el hombro. Fue encarcelada tras ver morir a sus hermanos. Al salir de la prisión continuó laborando como enfermera en los hospitales revolucionarios y colaboró en la Junta Revolucionaria de Puebla.
Un día como hoy, pero del año de 1948, fallece Carmen Serdán Alatriste en una casa ubicada en el barrio de Tacubaya, en la Ciudad de México. Su muerte ocurrió por causas naturales a la edad de 75 años, tras haberse retirado de la vida pública y del activismo político años atrás.
Tras su fallecimiento, sus restos fueron llevados a la ciudad de Puebla, donde actualmente reposan en el Museo Regional de la Revolución Mexicana, antigua casa de los hermanos Serdán. A diferencia de otros héroes patrios, el traslado de sus restos tuvo un carácter profundamente familiar y de retorno a sus orígenes históricos.
Hoy en día su legado se honra con su nombre inscrito en letras de oro en el Congreso de la Unión.



