Inocencio Yañez Vicencio

Cómo dice Torcuato S. Di Tella, en su libro sobre las alianzas, es un tema muy escurridizo, que necesariamente debe acordarse histórica y teóricamente. No hay recetas, pero tenemos que aprender de la experiencia. Se registran alianzas de la Grecia Clásica a la célebre alianza de la región de Hansa. Atenas a su interior fue una democracia, pero hacia afuera llevó a cabo una política imperialista. Se comió a Siracusa. La alianza de mercaderes del siglo XIV se transformó en una alianza de ciudades -Estados, que terminó por lo mismo, el pez más grande devoró al pequeño.
Los Estados de Europa se formaron y desintegraron, entre otras cosas, configurado alianzas.
La historia política ha sido una búsqueda de límites del poder separado de la sociedad y un esfuerzo por encontrar formas de compensación entre Estados no unitarios.
Recuerdo un texto de una conferencia que, en 1953, dictó en Berlín, Ossip K . Flechtheim, con el título de La política como ciencia, que para su estudio reclamaba un método, pero no para su práctica
Efectivamente para hacer política solo se requiere tener interés por lo común, anteponer el interés general al interés común, porque la política fue inventada para encarar los problemas que nos son comunes.
Justamente que el ejercicio de la política no exija ningún título profesional y que los que incursionan teniéndolo, son muchas veces los que más errores y abusos cometen, es que somos testigos de algunos que, diciéndose políticos, son todos menos políticos; pero también resulta preocupante que los que someten a un escrutinio público a los políticos, empezando por los que cubren sus actos o los comentan, obedecen a muchas » razones».
Si los políticos se han degradado por disponer arbitrariamente de los bienes públicos, los miembros del gremio periodístico también tienen en sus filas muchas fichitas que provocan que sus cuestionamientos se relacionen con paga o falta de chayote.
En los últimos años hemos visto como muchos políticos fracasados han incursionado para extorsionar. Desde luego son pacotilla, que aprovechó la generosidad de Fidel, que regaló placas al por mayor y que esos en quien confió su entrega, las vendieron. Hoy esa gente no sólo dice hacer periodismo, se ofrece como mediadora del periodismo.
Para escribir existen un sin número de motivos. Lo podemos hacer para extorsionar, para pasar simplemente lista de presentes, para ofrecernos como destructores de honras, para golpear a los enemigos del gobierno, para defender directa o indirectamente al gobierno. En Veracruz, por fortuna existen extraordinarios reporteros y comentaristas que saben que su función en este momento es ser el último reducto contra la arbitrariedad del Poder.
Maquiavelo, sin que esta proclama lo haga inmoral, decía: en política no siempre el bien se consigue con el bien. El Poder es fuerza y ella puede utilizarse para muchas cosas buenas.
La penicilina salva vidas, pero sin hacer pruebas de alergia puede matar.
En este tiempo no pocos que han vivido de la limosna y la prebenda, se frotan las manos creyendo que la proximidad de las elecciones es oportunidad de recuperar mercado y más si ven reaparecer algún antiguo mecenas.
Esos empedernidos bufones no tienen ni siquiera idea del daño que hacen a la conformación de una alianza opositora, pretendiendo que su favorito la manipule, porque una alianza electoral, no es una fusión, que resulte en eso más tarde, respondería a otras circunstancias.
El principio federativo de Proudhon habla de la importancia de las partes. Tocqueville, igual. Rocker en su libro Nacionalismo y Cultura (que Bertran Roussel, llamó el libro del siglo), propone una confederación de comunas).
No sé puede ir a la mesa de negociación, como bien la advierte Weber, con principios finalistas. Vale la pena tener en mente el bello gesto de Hamilton frente a Madison, el primero partidario de una confederación, que conservara la distribución del poder entre las colonias y Madison que pugnaba por un Poder Central, que se pone por encima el interés de esa nación al de las partes.
Los partidos pueden invocar un pacto en lo fundamental, como lo sugería Mariano Otero, pero para la nación democrática debe proponerse una coordinación de la diversidad, que encauce, pero no sofoque la diversidad.
Tanto un frente político electoral como un frente social programático deben girar en torno a un objetivo de transición. Si no se tiene cuidado de los tiempos y lugares puede ser contraproducente. Sumarse sin tener en cuenta tiempo y lugar al PAN, fue la muerte del PRD, por la sencilla razón de que con ese maridaje los panistas se quitaron el tufo derechista, pero el PRD, perdió su identidad, porque no podía justificar esa relación para defender las reglas del juego, porque en ese momento no estaban amenazadas, porque ya habíamos pasado de un partido hegemónico a un partido dominante.
Hoy se trata de vertebrar una alianza para rescatar la República y las reglas democráticas, ya después competiremos por frenar o radicalizar lo social.
Ofenden a Dante, los que hablan de un liderazgo formal o real a la cabeza del Frente, porque ese liderazgo tiene que darse en igualdad de las partes que lo integren y alrededor de un candidato. Hablar de un liderazgo en estos momentos puede tener dos objetivos: torpedear el frente y ponerlo como blanco del oficialismo.
Dante ha mostrado disposición a la conformación de un Frente en torno de Pepe Yunes, porque está consciente que ésta es una oportunidad para prestarle los mejores servicios a su estado.
Con todas las críticas que le he hecho a Dante, estoy convencido que si actúa en consecuencia tiene un oportunidad de sumarse al rescate de nuestras libertades en Veracruz, considerando, como bien dice Max Weber, que: También los cristianos primitivos sabían muy exactamente que el mundo está regido por los demonios y que quien se mete en política, es decir, quien accede a utilizar como medio el poder y la violencia, ha sellado un pacto con el diablo, de tal modo que ya no es cierto que en su actividad lo bueno sólo produzca el bien y lo malo el mal, sino que frecuentemente sucede lo contrario. Quien no ve esto es un niño, políticamente hablando (El político y el científico. Alianza Editorial. Pag. 168). Alito, únicamente daña al PRI y en el estado tiene una dirigencia que está en el limbo.
El PAN arrastra el bálsamo de Genaro García Luna y amenazó abrirse al gansterismo. Pero, como dijera Kant, el rescate de la República, no es cuestión de ángeles sino » …incluso para un pueblo de demonios». Por ellos, nos guste o no, pasa la conformación del Frente, sin subyugar a las partes, eso sí, alrededor de un buen candidato, un programa mínimo de rescate de los contrapesos y jueces independientes, para llevar a la cárcel a los que han entregado el poder a los criminales.
En un libro de Cristina Lafont, titulado La democracia sin atajos, que Habermas llama brillante libro, esta autora refuta a Waldron, sobre los acuerdos imposibles, diciendo que se trata de ir ganando la opinión pública, para después hacer lo imposible, posible. Sólo que eso no se logra con ocurrencias o puntadas. Para iluminar el camino necesitamos escudriñar en la teoría y en la historia. Mientras Morena tiene encuestas, propaganda, bandas y mentiras, nosotros tenemos argumentos y razones.