Felipe de Jesús Fernández Basilio

Desde a Janela

Antes de entrar en materia, voy a hacer un par de comentarios, uno sobre el evento en sí y otro en relación a su protagonista.

1: El informe de gobierno como acto de rendición de cuentas republicano se encuentra más devaluado que nunca, en primer lugar por la absurda reforma constitucional de principios de siglo, por cierto, cortesía de la autodenominada “izquierda” que impidió que el presidente acudiera al Congreso a realizar el informe y a escuchar la respuesta que el presidente del Congreso de la Unión le diera y en segundo lugar, porque debido al programa diario de variedades cotidiano que lleva a cabo la presidente, se provoca que en realidad no haya nada nuevo que escuchar en la rendición del informe, es decir, el evento pasó como un programa matutino más.

2: Previo al mensaje de la presidente corrieron versiones de que su salud se vio muy afectada por una crisis nerviosa que casi causa la cancelación del evento, obviamente esa información no se puede dar por cierta debido a que no fue validada; pero lo que sí fue muy notoria, fue la imagen que Sheinbaum presentó ese día, se le veía muy pálida y muy rígida, tal y como si estuviera delicada de salud e incluso medicada; el aspecto que dio fue muy parecido al que se observa en las representaciones de la reina Isabel I de Inglaterra en sus últimos años.

Ahora sí, vamos a platicar un poco sobre el informe en sí, el cual dicho sea de paso fue un acto propagandístico confrontado, incluso en tiempo real, por la realidad.

Por ejemplo, Sheinbaum habló de las maravillas del Tren Maya cuando este acababa de sufrir un descarrilamiento más, ahora en Campeche.

También hablaba sobre las “grandes compras” de medicamentos para el sector salud, cuando en el estado de Veracruz los médicos adscritos al servicio público estaban protestando porque no cuentan ni siquiera con paracetamol para realizar su trabajo.

Ahora bien, Sheinbaum dijo que los trabajadores mexicanos están viviendo una “primavera laboral” debido a los aumentos al salario mínimo, lo que ya no dijo es que precisamente por esos aumentos, cada vez son menos los trabajadores formales.

Así es, se ha aumentado el valor del salario muy por encima del de la productividad, lo cual tiene como consecuencia que muchos patrones recorten personal o se abstengan de contratar a más trabajadores por la simple razón que las utilidades no son suficientes para pagarles.

También habló de que el peso es una moneda fuerte, lo cual no es cierto; ya que la verdad es que gracias a las veleidades de Trump es el dólar el que está más débil que nunca.

En cuestión de seguridad presumió una gran cantidad de avances, pero no dijo nada sobre la impunidad general en la que se encuentran los dignatarios de su partido que han sido ligados al crimen organizado y que, precisamente por eso, entidades como Sinaloa siguen viviendo un infierno cotidiano.

Por último, dice ser víctima de violencia política de género y de misoginia debido a que sistemáticamente se señala que ella carece de mando y que el poder real lo tiene su jefe político y mentor López Obrador cuando es más que evidente que casi nadie en el gobierno y en su partido le rinde cuentas a ella.

La realidad es que no se dice que se encuentra subordinada por el hecho de ser mujer sino que se pone en relieve la subordinación que tiene respecto a López, porque carece de la voluntad de asumir su función a plenitud y eso puede suceder con cualquier persona independientemente de su género.

Y esto último lo hemos señalado en este espacio varias veces, Sheinbaum siempre ha sido segundona y por lo visto, sigue muy conforme con ese papel.

Felipe de Jesús Fernández Basilio
felfebas@gmail.com
X: @FelipeFBasilio