Fanny Yépez
La Columna

Faltan escasamente solo tres días, para que inicie el proceso electoral 2027 en México, estas elecciones preliminares arrancarán formalmente el 10 de septiembre de 2026 y a estas alturas las prestigiadas empresas encuestadoras Consulta Mitofsky y Buendía y Márquez, le dan las preferencias de intención de voto al Movimiento de Regeneración Nacional para las elecciones federales.
Roy Campos de Consulta Mitofsky, publicó la tendencia que arrojó un sondeo de opinión el cual establece en preferencia partidista a Morena, que prácticamente no se mueve: pasa en un año de 33.5% a 33.4%. Sigue arriba y conserva una distancia amplia frente a cualquier partido por separado. Además, junto con el Partido Verde y el PT, el bloque oficialista sube de 39.6% a 41.7%. Es decir, Morena se mantiene, pero sus aliados le aportan crecimiento, sobre todo el Verde, que avanza de 3.3% a 5.6%.
Sin embargo, la opinión sobre Morena empieza a mostrar desgaste. Su imagen positiva baja de 56% a 49%, mientras la negativa sube once puntos, de 23.9% a 34.9%. Ojo con este movimiento: continúa siendo el partido con mejor opinión ciudadana, pero también es el que más incrementa su rechazo, al pasar de 24.6% a 36.1%.
Del otro lado, la oposición recupera terreno. PAN, PRI y Movimiento Ciudadano pasan juntos de 26% a 35% de las preferencias. No es un movimiento menor: avanzan nueve puntos y medio en un año y reducen la distancia frente al bloque oficialista.
En tanto, la compañía Buendía y Márquez señalo que, a unos días del inicio del proceso electoral 2026-2027, Morena continúa con una amplia ventaja rumbo a la elección de diputados federales del próximo año, mientras la oposición sigue fragmentada y sin un segundo lugar claramente definido. Así lo revela la más reciente encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez en exclusiva para EL UNIVERSAL.
Si hoy fueran las elecciones, 35% votaría por Morena; 11%, por el PAN; 9%, por el PRI; 9%, por Movimiento Ciudadano; 5%, por el PVEM, y 2%, por el PT. Además, 28% no declara preferencia. El margen de error de la encuesta no permite establecer con claridad qué partido ocupa la segunda posición. Al eliminar la no respuesta, Morena obtiene 48% de la preferencia efectiva, mientras el PAN se ubica en 15%, el PRI en 13% y Movimiento Ciudadano en 12%.
Los partidos de nueva creación todavía muestran una presencia electoral incipiente: PAZ no registró menciones en la muestra, mientras que Somos alcanza apenas 1%; este último fue medido en la encuesta con su nombre anterior, Somos México, antes de que el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazara esa denominación.
Aunque las diferencias entre PAN, PRI y Movimiento Ciudadano en esta medición no son suficientemente amplias para establecer un segundo lugar con certeza estadística, Acción Nacional aparece de manera recurrente con la mayor estimación entre los partidos de oposición a lo largo de la serie, lo que sugiere una ventaja pequeña, pero consistente.
El electorado se encuentra dividido en torno al rumbo del país: 41% considera que México va por buen o muy buen camino y 43% piensa que va por mal o muy mal rumbo. Sin embargo, hasta ahora el descontento no se ha coordinado alrededor de una alternativa opositora. Entre quienes consideran que el país va mal, el PAN obtiene 27% de la preferencia efectiva; PRI y Movimiento Ciudadano tienen 19% cada uno, mientras Morena conserva 22%.
El peso de una marca partidista o la identidad de una fuerza política en este caso Morena, suele mantener las preferencias electorales estables rumbo a un proceso preliminar por varios factores sociopolíticos claves, como identidad partidista y voto duro.
Muchos electores votan por la sigla o el logotipo del partido, en lugar de por un candidato específico. Esta lealtad o «voto duro» genera un piso mínimo de apoyo muy difícil de romper para la oposición.
Aprobación de la gestión actual, si el partido en el poder mantiene una evaluación positiva o el gobierno actual cuenta con un respaldo popular sólido, la marca hereda de forma automática esa inercia ganadora.
Estructura y movilización territorial, las marcas fuertes suelen contar con maquinarias políticas consolidadas sobre el terreno (comités locales, redes vecinales, programas sociales delegados), o sea una sólida estructura, que mantienen al electorado movilizado de manera permanente, incluso antes de que inicien las campañas oficiales.
Falta de alternativas competitivas: En ocasiones, la marca se mantiene arriba simplemente porque la oposición está fragmentada, carece de una narrativa atractiva o no ha logrado consolidar una marca rival que genere confianza o conexión con la mayoría de la población.
Narrativa ideológica y emocional: Las marcas exitosas logran asociarse a valores profundos (el cambio, la justicia social, la estabilidad económica o el nacionalismo). Cuando el elector conecta emocionalmente con este relato, tiende a perdonar errores individuales y a mantener su preferencia por el proyecto colectivo.
Pero faltan más de ocho meses para que se registren las elecciones preliminares y son muchos factores o circunstancias que pueden influir a persuadir al elector, lo que es un hecho es que, la marca es un elemento importante, el ciudadano va a votar por la marca principalmente.
El Instituto Nacional Electoral (INE) iniciara el periodo electoral con una ceremonia cívica el próximo 10 de este mes de septiembre, para dar paso a las más de 500 actividades organizativas previas a las votaciones.
Las fechas más importantes del calendario oficial aprobado por el INE incluyen que el periodo de precampañas será del 4 de enero al 12 de febrero de 2027.
En tanto que el registro de candidaturas se desarrollará del 22 de marzo al 3 de abril de 2027. Las campañas electorales serán del 4 de abril al 2 de junio de 2027.
La veda electoral será del 3 al 5 de junio de 2027.Jornada Electoral (Día de la votación): Domingo 6 de junio de 2027.
El PAN encabeza esa recuperación. Sube en un año de 10.4% a 14.8%, el mayor crecimiento entre los partidos tradicionales. También mejora su opinión positiva hasta 31.2%, aunque su mala imagen aumenta ligeramente y su rechazo permanece en 44.1%. Crece electoralmente, pero todavía carga con un techo de opinión negativa.
El PRI vive una recuperación con contraste. Avanza de 7.3% a 10.4% en preferencia y mejora su opinión positiva, de 18% a 22%. Además, su rechazo baja casi nueve puntos. Aun así, sigue siendo el partido con mayor rechazo, con 48.7%, y encabeza la mala opinión con 58.6%. Recupera algo de terreno, pero continúa en la parte baja de la valoración ciudadana.
Movimiento Ciudadano también crece: pasa de 7.8% a 9.8% en preferencia. Conserva la segunda mejor opinión positiva, aunque baja de 36.1% a 32.5%, y su rechazo aumenta de 23.1% a 27%. Gana intención de voto, pero pierde parte de la imagen favorable que lo distinguía.
Los nuevos partidos todavía aparecen pequeños en preferencia: Somos alcanza 0.9% y PAZ 0.5%. Pero en rechazo ya registran 28.5% y 26.4%, respectivamente. Entran a la competencia sin demasiado voto y con una carga negativa que tendrán que remontar.
¿De dónde surge buena parte de estos movimientos?
De quienes hace un año no declaraban preferencia. Ese grupo cae de 34.9% a 19.4%. Hay más ciudadanos tomando posición, pero ese voto que empieza a definirse no se distribuye de manera uniforme: en esta medición fortalece principalmente a la oposición, mientras Morena permanece prácticamente en el mismo nivel.