José Luis Enríquez Ambell
Café de Mañana

La fabricación, venta y hasta la comercialización de la pólvora en septiembre se intensifica en ocasión de las Fiestas Patrias, y entre la tradición de cuetes (fuegos artificiales de alto impacto sonoro) y la pirotecnia visual regulada, requieren de la autorización escrita y estricta de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).

Detonar pirotecnia sin permiso o encender cohetes ruidosos está prohibido y en las manos de las autoridades municipales se encuentra regular la venta que incluso se da en calles en forma legal e ilegal, formal e informal.

Esa regulación implica que tengan en el radar específicas áreas de los ayuntamientos las multas posibles en caso necesario, y así lo establece la norma.

La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos determina el control pleno y absoluto de toda esa facultad a la Secretaría de la Defensa Nacional.

La SEDENA, con esa norma, es como controla la fabricación, el almacenamiento, la venta y el transporte de los cohetes, a través de permisos especiales.

Asimismo, la Ley General de Protección Civil en el Estado vigila los posibles riesgos para evitar incendios y accidentes graves.

Un elemento casi infaltable en septiembre son las faltas del orden cívico por alteraciones en la vía pública, al encender cohetes sin permiso, violando los reglamentos de policía y buen gobierno, protocolo legal.

Habría de esperarse que, en su primer año de gobierno, Daniela Griego ordenara a su equipo responsable mantener pleno cuidado para proteger del ruido, a través de cohetes y pirotecnia, a la población, a los animales y cuidando el medio ambiente.

Cabe decir que todo cohete es pirotecnia, pero la pirotecnia incluye muchos otros objetos, como las luces de bengala, petardos, fuentes y artefactos industriales.

DE SOBREMESA

La venta y el uso de cohetes en el comercio formal es a través de permisos de la SEDENA, y en el comercio informal en la vía pública es totalmente ilegal.

En el escenario formal, SEDENA autoriza locales específicos que cumplen con medidas de seguridad y normativas de Protección Civil, pero quizá sean los menos.

Y dentro de esta formalidad hay restricciones y prohibición de la venta a menores de edad y el exceso de ciertos límites sin la licencia adecuada.

Y en el comercio informal, es ilegal vender cohetes en los tianguis, en puestos callejeros, mercados o redes sociales, y sin la autorización se incurre en uno o más delitos.

No sobra decir que existen sanciones severas, conforme a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, pues la venta ilegal se castiga con multas altas y penas de prisión que van de 2 a 30 años, según sea el caso.

UN CAFÉ CON DOBLE CARGA

Evitar riesgos incrementa la opción de evitar los incendios, las quemaduras en menores y daños por falta de control en el almacenamiento de pólvora.

UN CAFÉ CON PIQUETE

En Xalapa, capital de Veracruz, la presidenta municipal Daniela Griego Ceballos, Presidenta Municipal de Xalapa, anunció que se sancionará a quien venda y use pirotecnia fuera del control de las reglas de operación, y advirtió la alcaldesa que habrá multas para quienes detonen artefactos explosivos y hasta clausuras a comercios que los vendan.

UN CAFÉ CON PILONCILLO

La comunidad organizada y que cuida de los animales, en época de pirotecnia y cohetes, suele advertir que esos ruidos les provocan miedo extremo, estrés severo, daños auditivos y hasta riesgos físicos mortales a diversos animales, debido a que su capacidad auditiva es mucho más sensible que la de los humanos.

En particular, destacan que a los perros y gatos les altera en una elevada proporción sentidos e instintos, al grado de que puede costarles la vida.

¡ES CUANTO!

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