Inocencio Yañez Vicencio

Dedico estas líneas a mi entrañable amigo Bernardo Gutiérrez, deseando su total recuperación.

Una vez más convoco a no irritarse por las poses y simulaciones de la Zacatequena. Nada se gana con lanzar injurias. Es hora de pensar con la cabeza fría, no tanto, desde luego, porque se nos congela, ya ven lo que le pasó a Claudia Sheinbaum. A lo que vino Rocío Nahle, ya nos lo anticipó Arturo Castagnè. Lo mismo que hizo con la Refinería Olmeca de Dos Bocas. No sabe hacer otra cosa. Mientras nosotros nos dediquemos a lanzar puros exabruptos por su parafernalia y no veamos sus atrocidades contra el patrimonio de los veracruzanos estará feliz. Que Nahle se burle de los xalapeños que sufren el estiaje, que padecen muchas semanas sin agua entubada, que les llegue o no agua, tengan que pagar un consumo que no hacen y ofrezca la gobernadora que construirá un acueducto, que, primero ya no se usan por ser muy costosos y estar muy expuestos a la contaminación, pero que tiene más de un año que lo prometió y no hay señal que por un acueducto o tubería convencional le traiga ese vital líquido a losa habitantes de la capital del estado, es motivo suficiente para indignarse, pero debemos pensar como pasar de esa molestia a una resistencia cívica eficaz.
Enterarnos que los Parques Industriales no son más que una tomada de pelo, que a nivel nacional, no atraen inversiones, porque no van acompañado ni de infraestructura adecuada ni de estímulos efectivos.
Que los tramitos de autopistas que anuncian de Tuxpan a Tihuatlán, no conectan ningún plan de Desarrollo, mostrando que el estado no tiene ni voz ni voto en ese rediseño vial.
Su intervención para meter al orden a los taxistas, que terminó en un caos en las tarifas, muestra que reina pero no manda.
Ver las páginas informativas repletas de notas que dan cuenta que rehabilitará el Ingenio de San Pedro, sin tomar en cuenta la crisis azucarera, presenta el fin de una acción de rescate que termina en otra parafernalia.
Celebrar bajas en las cifras de muertes dolosas, basadas en reclasificar asesinatos por paros cardíacos, sólo puede ser festinado por miserables.
Defender a Ramos Alor, bajo el argumento de que le sirve a ella, exhibe su concepción arcaica de ver en sus colaboradores, no funcionarios, no personas que les viene la función de un Estatuto Jurídico sino de sus ocurrencias, que puede regañar en público, como lo hizo en Igor, secretario de turísmo.
Comprendo. Cuesta mucho trabajo mantener la ecuanimidad ver a Rocío Nahle, por enésima vez en los hospitales tomándose fotos disque repartiendo medicinas, cuando los médicos , enfermeras y derechohabientes en la calle reclamando insumos, después de que hace apenas unos días pintó unas camionetas como repartidoras de medicinas y nos atiborraron de imágenes distribuyendo médicamente, dando la impresión que ni siquiera sabían que dónde se necesitaban eran en las clínicas y hospitales para surtir las recetas. Oportunamente les advertí que eso era una tomada de pelo, porque las compras son consolidadas, no las hacen los municipios o gobiernos locales.
Engañar a la población que tendrán agua y no hacer nada por cumplirles; ver cómo los taxistas abusan con las tarifas y no defender a sus usuarios, reclasificar las muertes dolosas para bajar estadísticas; que halla nula prevención del delito, es disolver el Estado; hacer del servidor público un servidor privado es borrar la diferencia entre el patrimonio del Rey y el patrimonio del reino, es desaparecer la diferencia entre lo público y lo privado; dejar morir a la población por falta de medicamentos en los centros de salud pública, es un acto criminal de las autoridades y de los chayoteros y gasetilleros que los celebran; los brotes del sarampión evidencian que las cartillas de vacunación no se aplican ni periódica ni eficazmente; que pese a las becas, halla más deserción escolar; que la educación superior sufra un descenso en términos reales de su presupuesto, repercute en un fracaso de la Nueva Escuela Mexicana, que únicamente pueden festinar los bufones de Morena.
Es cierto. Los carroñeros están cercando a Rocío Nahle. Los zopilotes cuando y dónde empiezan a volar en círculo es porque ya detectaron una presa podrida. Tal vez esos corifeos que contrató Nahle para que resalten sus poses y simulaciones no sepan que los zopilotes vuelan en círculo, cuando divisan una presa en descomposicion o podrida, pero gracias a su ignorancia, podemos, con ellos, corroborar que el gobierno de la Zacatena está podrido.
No todo está perdido, por fortuna, hay en Veracruz, comunicadores, como en política, repito, que no viven del periodismo, que lo honran viviendo para desmantelar la mentira y mostrar los pechos tal cual son. Decía George Plejanov, que el valor de una persona está determinado por ponerse en servicio o en contra de las grandes causas de su tiempo. Y le agregaría yo: mantenerse leal a esa causa.
En estos momentos que la lucha principal es por el rescate de la República y la vuelta a la democracia, el reto es resistir al poder. Es aquí y ahora, porque lo que hoy puede ser válido, mañana puede no serlo. No entender esto llevó a los perredistas al oportunismo al darle sus siglas al PAN para quitarle su tufo derechista a cambió de chambas, en un momento que no se justificaba la fusión de esa antinomia, porque no estaba en riesgo ni las reglas ni las instituciones democráticas, contándole hasta su registro que ahora quieren exhumar, algunos, en SOMOS y, otros, andan en la indigencia moral, vendiendo sus servicios a alcaldías, apoyados en credenciales que supieron honrar. Si estás lacras, más allá de su pretendida realeza, por lo menos se dedicaran a defender a los gobernantes que los hicieron gentes y les dieron de comer, serían más respetados que buscando nuevos mecenas.
Más allá de la reacción visceral que provoque Rocío Nahle, con sus pantomimas y sus paleros, tenemos que ir al fondo de la depredación que está haciendo Morena y construir una alternativa que ofrezca más que enojos argumentos, porque queremos ganar no con lágrimas, con razones, convenciendo con un buen programador, una buena estrategia y un buen candidato. Discutamos sobre el programa, la estrategia y un buen candidato, y porqué no, una oposición leal y más que leal, debe proponer un gabinete alterno.