Enrique Yasser Pompeyo
Mesa de Redacción
En política, muchas veces los mensajes más importantes no están en lo que se anuncia, sino en lo que se deja abierto. Eso es precisamente lo que ocurrió este lunes entre la gobernadora Rocío Nahle y Eduardo “Tato” Vega, subsecretario de Desarrollo Económico, cuando el tema de una eventual participación electoral rumbo a 2027 llegó a la conferencia de prensa.
La frase de la gobernadora fue clara: Ya llegará el momento. Al mismo tiempo, dejó asentado un principio político que resulta significativo: quienes forman parte de su equipo tienen libertad para expresar, llegado el momento y conforme a la ley, sus aspiraciones dentro del movimiento.
En ese contexto, llamó la atención la manera en que Nahle se refirió a Tato Vega. Lejos de colocarlo únicamente en el ámbito de Xalapa, subrayó que el subsecretario está recorriendo Veracruz y cumpliendo con la responsabilidad que le fue encomendada. Tuxpan, Minatitlán y otras regiones forman parte de una agenda que está vinculada con el desarrollo económico del estado.
La gobernadora incluso le dio la palabra para que fuera el propio funcionario quien respondiera sobre sus posibles aspiraciones. Ahí apareció otro mensaje: Vega no adelantó tiempos ni se precipitó.
“Esperaré el momento adecuado, cuando lo marque la ley”, respondió.
Es una postura que coloca el énfasis en el trabajo presente y deja cualquier definición política para el momento correspondiente. Vega recordó que fue invitado por Nahle a integrarse a su equipo desde diciembre de 2024 y que su responsabilidad actual está relacionada con fortalecer el trabajo de la Secretaría de Desarrollo Económico y entregar resultados.
Hay, además, un elemento político que no pasa desapercibido: el subsecretario habla abiertamente de la confianza que le otorgó la gobernadora y de su compromiso con el proyecto de gobierno. Esa referencia muestra una relación institucional y política cercana.
Mientras tanto, Vega ha construido una agenda que rebasa la capital veracruzana. Sus declaraciones hicieron referencia al Corredor Interoceánico, reuniones con empresas, organismos empresariales, cámaras de comercio y distintas regiones del estado. También destacó su participación como representante ante el INEGI y el seguimiento de indicadores económicos.
Todo ello permite entender por qué, ante la pregunta política, la gobernadora insistió en que “él anda en todo el estado”. La respuesta puede leerse también como una reivindicación de la actividad que actualmente desarrolla el funcionario.
Quizá ahí esté una de las claves del intercambio de este lunes.
No hubo anuncio de candidatura. No hubo destape formal. Tampoco hubo definición sobre un cargo específico. Lo que sí hubo fue el reconocimiento público de que existe libertad para que los integrantes de su equipo puedan tener aspiraciones y, al mismo tiempo, la coincidencia de que los tiempos legales y políticos deben respetarse.
Tato Vega, por su parte, respondió desde la prudencia: primero el trabajo, después los tiempos políticos.
En el escenario rumbo a 2027, esa combinación —confianza, libertad para aspirar y respeto por los tiempos— deja abierta una conversación que, por ahora, apenas comienza.
En política, como recordó la propia gobernadora al evocar el momento en que ella misma esperaba la definición sobre su futuro político, hay ocasiones en que una frase basta para entender que todavía no es el momento de anunciar, pero tampoco de cerrar ninguna posibilidad.
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