El agua que cae del cielo ya no tendría por qué terminar, sin más, corriendo por las calles o metida en el drenaje. Al menos no en las nuevas construcciones de gran tamaño.
El diputado Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, junto con integrantes del Grupo Legislativo del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), presentó una iniciativa para que las nuevas edificaciones de gran superficie incorporen desde sus planos sistemas para captar y aprovechar el agua de lluvia.
La propuesta busca adicionar un segundo párrafo al artículo 76 de la ley que regula las construcciones públicas y privadas de Veracruz.
La obligación sería para nuevas edificaciones privadas de uso industrial, comercial, corporativo o de servicios que cuenten con una superficie descubierta igual o superior a mil 500 metros cuadrados.
“Si un proyecto tendrá miles de metros cuadrados de techo, desde sus planos debe prever qué hará con el agua que caerá sobre esa superficie”, señaló el legislador.
La intención es que el agua sea captada, almacenada, filtrada y conducida para utilizarse en tareas donde no es necesario gastar agua potable, como limpieza, riego y servicios sanitarios.
Ruiz Sánchez recalcó que no bastaría con colocar tuberías para sacar rápidamente el agua de los inmuebles.
“Una tubería que sólo desaloja agua no cumple la misma función que un sistema de captación y aprovechamiento”, enfatizó.
El diputado aclaró que nadie pretende mandar directamente el agua de lluvia a la llave de la cocina. La propuesta no busca hacerla potable, sino aprovecharla en actividades acordes con la calidad que alcance después de su captación y tratamiento.
También precisó que la medida sería únicamente para construcciones nuevas. Los inmuebles ya existentes no tendrían que realizar adaptaciones y tampoco se obligaría a las viviendas familiares por el simple hecho de ser de nueva construcción.
Los ayuntamientos mantendrían sus facultades para autorizar y verificar las obras.
La iniciativa también establece un plazo de 180 días naturales después de la publicación del decreto para adecuar los reglamentos y disposiciones administrativas correspondientes.
Ruiz Sánchez sostuvo que se busca meter la sustentabilidad desde los planos y no cuando el edificio ya esté terminado.
“Cada nueva obra es una oportunidad de utilizar mejor los recursos disponibles. Una parte de la lluvia que llega a los grandes techos puede aprovecharse de manera responsable dentro de estos inmuebles”, afirmó.
Para el legislador, captar la lluvia debería dejar de ser un extra en las grandes construcciones y convertirse en parte de su planeación.
“La captación responsable del agua es responsabilidad de todas y de todos”, concluyó.




