Alejandro Ávila
Boca del Río
El barco pirata navega por aguas turbulentas en el torneo Apertura 2026 de la Liga de Expansión MX, y no solo por la irregularidad en sus resultados, sino por una epidemia de indisciplina que se ha convertido en su principal lastre defensivo.
Tras 12 jornadas disputadas en la categoría de plata, el conjunto dirigido por Mario García Covalles arrastra un saldo alarmante: 7 tarjetas rojas acumuladas, una cifra que lo coloca en la cima de los equipos más castigados del certamen y que ha condicionado severamente su rendimiento en el terreno de juego.
Cometer errores en la Liga de Expansión se paga caro, pero jugar en desventaja numérica de forma reiterada resulta casi suicida; en los cinco encuentros donde el cuadro veracruzano ha sufrido alguna expulsión, la cosecha ha sido pobre, solo 4 puntos rescatados de 15 posibles (producto de una victoria, un empate y tres derrotas).
La situación más crítica se vivió en la reciente Fecha 12 durante la visita a Coyotes de Tlaxcala, donde los bucaneros volvieron a naufragar 4 – 2 tras terminar el encuentro con nueve hombres por las expulsiones del lateral Ángel Sinuhé López y el central Ramón Palomares.
Un total de seis futbolistas han visto el cartón de expulsión en lo que va del torneo, siendo Ángel Sinuhé el único reincidente hasta el momento.
Ángel Sinuhé López: 2 expulsiones (Jornada 12 vs. Tlaxcala y vs. Cruz Azul Hidalgo).
Uziel García: 1 expulsión (vs. Cancún FC).
Kenneth Jaime: 1 expulsión (vs. Correcaminos).
Omar Soto: 1 expulsión (vs. Mineros de Zacatecas).
Diego Cruz: 1 expulsión (vs. Mineros de Zacatecas).
Ramón Palomares: 1 expulsión (Jornada 12 vs. Tlaxcala).
El control emocional y ajustar las marcas a destiempo se ha vuelto la prioridad urgente en la pizarra de Mario García, con un promedio superior a media expulsión por partido, Piratas FC necesita meter el freno de mano a las amonestaciones y rojas si aspira a cerrar la fase regular con solidez y asegurar un boleto a la liguilla sin dar ventajas de inicio a sus rivales.




