Alberto Silva

Claudia Constantino

Crónicas Urgentes

El político depende del periodista. ¿Pero de quién depende el periodista? De los que pagan. Milan Kundera. La Inmortalidad.

Nunca el periodismo había estado más alejado de lo que debería ser, que en Veracruz, en lo que va de la administración Duartista. Los “impactos” contratados por el gobierno del estado que buscan apuntalar la imagología de un mal gobierno y de su gobernador mal querido, no alcanzan para cumplir ese fin: incrementar el amor por Javier Duarte.

Por supuesto que los asesores de imagen de los hombres de Estado,, son cosa vieja. Hasta Hitler tenía su imagólogo personal, que se ponía ante él, y le enseñaba pacientemente los gestos que debía hacer durante sus discursos para fascinar a las masas. Claro que si entonces el imagólogo hubiese dado a los periodistas una entrevista en la que hubiese divertido a los alemanes contándoles que Hitler no sabía mover las manos, no habría sobrevivido ni medio día a su indiscreción.

Hoy, en cambio, el imagólogo no sólo no oculta su actividad sino que con frecuencia habla en lugar de sus hombres de Estado,  le explica al público lo que les ha enseñado y lo que ha logrado que olvidaran. Así, la imagología ha vencido sobre la ideología. Es más importante saber qué corbata es más adecuada, que cualquier cosa que evoque la realidad.

Los imagólogos bombardean a la gente con preguntas, y los sondeos de opinión pública son como un parlamento en sesión continua que tiene la función de crear la verdad, la verdad más democrática que jamás haya existido.

El político ya no depende del periodista, sino del imagólogo, y los periodistas también dependen de él. El imagólogo es un hombre de convicciones y de principios: exige del periodista que su periódico (canal de televisión, emisora de radio) responda al sistema imagológico de un momento dado.

Ya no importa la realidad; esta se crea;  tergiversa; banaliza o destruye; a conveniencia de los que pagan.

“Ser periodista significa entonces acercarse más que nadie a la realidad, recorrer todos sus rincones ocultos, ensuciarse las manos con ella… Periodista no es aquel que pregunta, sino aquel que tiene el sagrado derecho de preguntar, de preguntarle a quien sea lo que sea… El poder del periodista no está basado en el derecho de preguntar, sino en el derecho a exigir respuestas.” (Milan Kundera. La Inmortalidad.)

Quienes ejercemos el periodismo en Veracruz, carecemos ya de poder; carecemos de respuestas.. Contravenir la realidad creada por los imagólogos de los hombres de Estado, nos convierte en sediciosos, criminales o vulgares revoltosos.

El periodismo se está muriendo; nos lo están matando a los ojos de todos. Unos pocos periodistas oponen resistencia. Veamos hasta cuándo pueden resistir.

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