Arturo Reyes González
Burladero
“Yo voté por el cambio”, me responde un amigo a quien consulto sobre la decisión de su voto, en clara referencia a que sufragó por la alianza Para Rescatar Veracruz del PAN-PRD y que llevó al triunfo al gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares.
Lo dice de manera orgullosa y hasta cierto punto altiva. “Qué bueno”, pienso; me parece que disfrutar este tipo de triunfos ciudadanos que de entrada llevan a la alternancia en Veracruz, es bueno.
Por otra parte, en otra charla con amigos en el café, éstos sí votaron por el PRI. Hablan de la elección a gobernador del 2018 y del poco tiempo que tiene Miguel Ángel para cumplir con todo lo prometido en su campaña a gobernador. Argumentan que no alcanza para hacer obra, para “Rescatar Veracruz”, por la situación económica que priva, porque en lo que recompone o intenta hacerlo, se le va la administración… para cambiar las cosas requiere más tiempo y recursos aseguran.
Regreso a mi amigo feliz que votó por el cambio; joven en edad universitaria que es apoyado por sus padres económicamente. Veo la actitud y la alegría de mi joven amigo y pareciera que asume que porque ganó Miguel Ángel Yunes, ya todo va a cambiar prácticamente como por arte de magia. Pareciera que sólo debe de esperar a que llegue y se siente en Palacio para dar paso al cambio y las cosas mejoren en automático.
¡Cambio, cambio, cambio! Lo anterior me lleva a la siguiente reflexión, ¿Cuánto tiempo necesitamos para que cambie para bien Veracruz; cuántos hechos; cuánto millones o cuánto recurso necesitamos; por dónde se requiere empezar; con quién; fue realmente el triunfo de la alianza PAN-PRD el inicio de un cambio real y de fondo en Veracruz?
Por distintos hechos he pensado que más allá de querer un cambio político por sufrir una situación en especifico como no tener trabajo o no poder estudiar (que sí lo hace), mi joven amigo fue influenciado por las redes sociales, hoy ya lo veo más relajado, al menos ya no comparte memes en contra del PRI como antes.
Entonces ¿está o ya no harto del PRI y del gobierno de Duarte porque ya perdieron la elección y se van? ¿O del de Duarte sí pero del de Peña Nieto no? ¿O es mi percepción de que anda más relajado porque en sus redes sociales los memes en contra del PRI han disminuido tras la elección? ¿Será que ya no los comparte igual que antes quizá porque ya cumplió su objetivo que era que perdiera el PRI?
Definitivamente creo que debemos de tener mayor conciencia de que el cambio inicia por uno mismo; el hecho de que los ciudadanos hayan decidido que era momento de alternar o cambiar a un partido por otro en Veracruz es un buen inicio y un mejor pretexto. Me gustaría ver mensajes en las redes sociales abordando el tema.
Cambió algo cuando decidimos que así fuera, vayamos ahora por un cambio más importante, significativo, de fondo, uno que promueva que los veracruzanos ya no tiren basura en las calles, que asuma como propia y que difunda la prevención del delito, el combate a la corrupción, el cuidado del agua, la solidaridad entre vecinos y la unión de esfuerzos para exigir a la autoridad cumpla con sus funciones de manera correcta y adecuada, como debe de ser.
De poco servirá que haya una nueva administración al frente del gobierno de Veracruz si en nuestros barrios y colonias seguimos siendo los mismos flojos y apáticos que dejamos que todo pase (poco bueno y demasiado malo) y estamos ajenos al bien común; si estamos esperando a que venga la autoridad a hacer lo que nosotros dejamos de hacer por nuestro propio bien y entregamos la tarea del cambio a alguien más por así convenir a nuestra comodidad.
Este bello estado y este hermoso país no van a cambiar hasta que no cambiemos nosotros, pueden ir y venir administradores, gobernadores de todos los colores siglas y partidos, de nada servirá hasta que no le entremos con firmeza y sobre todo decisión de querer que las cosas sean mejores.



