Armando Ortiz
Después de más de 10 años de duro litigio, el Tribunal Superior de Justicia por fin habrá de resolver el juicio que el doctor Salvador Valencia Carmona iniciara en el 2003 con el propósito de que el ingeniero Juan Manuel Rodríguez García, rector de la Universidad de Sotavento en Coatzacoalcos, rinda cuentas ante la justicia sobre ciertos hechos ilícitos que llevara a cabo en contra del demandante.
En un principio el doctor Valencia Carmona fungía como socio y presidente de la Asociación Civil Universidad de Sotavento. Vale mencionar que quien consiguiera que la Universidad de Sotavento se incorporara a la UNAM, fue precisamente Salvador Valencia Carmona, quien entonces se encontrara asociado con Juan Manuel Rodríguez García, quien junto con su esposa representaban el 50% de la sociedad.
Valiéndose de argucias y con la ayuda de la Notaría Pública número 9 en Minatitlán, cuyo titular es Flavino Ríos Alvarado, Valencia Carmona fue despojado de sus derechos como socio de la Universidad de Sotavento. El notario Ríos Alvarado llevó a cabo falsas asambleas generales para aceptar una apócrifa carta poder donde, supuestamente, Valencia Carmona renunciaba a sus derechos en la Universidad. Para tales fines, el ingeniero Rodríguez García y su esposa, la señora Rosa Aurora Caamaño Rosado, utilizaron a la señora Martha Patricia Cuesta Bojorges, persona completamente ajena a la Universidad, para que ésta presentara una carta poder que Valencia Carmona nunca suscribiera. Asimismo, en las asambleas falsas que se llevaran a cabo en presencia del notario Ríos Alvarado, se hizo entrar como socios a los hijos del ingeniero Rodríguez García, Juan Manuel, Ylenia María y Rosa Aurora. Otro de los socios inscritos en esas asambleas falsas es el suegro de la propia Rosa Aurora, el señor Edel Álvarez Peña, actual magistrado.
Patricia Cuesta Bojorges no sólo presentó esa carta poder falsa sino que la ocuparon para, en diversos medios estatales y nacionales, difamar mediante cartas abiertas al doctor Valencia Carmona. Por estas acciones, la señora Cuesta Bojorges fue condenada por un tribunal, quien sentenciara que la conducta de la implicada era ilícita, obligándola a publicar los puntos resolutivos de la sentencia en su contra y a pagar correspondientes indemnizaciones. Dicha resolución se pronunció en el Décimo Tribunal Colegiado del Poder Judicial Federal, aunque el Tribunal Superior y el Juzgado Décimo Quinto del Distrito Federal también la habían condenado.
Sin embargo seguía pendiente el juicio del doctor Valencia Carmona en contra del ingeniero Rodríguez García por esas asambleas falsas en donde lo despojaron de sus derechos para con la Universidad de Sotavento. Finalmente, el 12 de abril de 2012 la sentencia se pronunció. En la sentencia, el Juez Segundo de Primera Instancia de Coatzacoalcos, Jesús González Jiménez, declaró la nulidad absoluta de las falsas asambleas que el ingeniero Rodríguez García llevara a cabo con la complicidad del notario Flavino Ríos Alvarado. En la sentencia también se obligaba al demandado a rendir cuentas a Valencia Carmona de la administración y manejo de recursos que por tantos años ha llevado de la Universidad de Sotavento.
Por supuesto, Juan Manuel Rodríguez García apeló dicha sentencia, lo cual hizo en la Sexta Sala. Ante esta apelación el magistrado Ricardo Murga astutamente se abstuvo de resolver el asunto en cuanto a fondo y ordenó reponer todo el procedimiento, procedimiento que llevaba ya nueve años en curso. De manera extraoficial ha trascendido que en esa astuta resolución tuvieron que ver otros magistrados, quienes incluso buscaron al presidente del Tribunal con el afán de favorecer al demandado.
Hace unos días, el 13 de junio de 2014, en resolución, el Tribunal Colegiado del Décimo Circuito de Coatzacoalcos enmendó la plana al magistrado Murga, revocando su sentencia y exhortándole a que actúe con congruencia y resuelva sin dilación sobre las cuestiones que se sometieron a su consideración. Sin embargo, quien habrá de resolver sobre el caso ya no será Ricardo Murga, pues el magistrado que lo sustituye ahora es Jorge Espinoza Castillo, quien tiene ligas muy estrechas con los magistrados que intentaron favorecer al demandado, incluso vínculos con el propio Edel Álvarez Peña, quien —como se anotara al principio— ha sido implicado en todo este litigio, ya que los vínculos familiares que Edel tiene con el ingeniero Juan Manuel Rodríguez García, el demandado, son de sobra conocidos.
Por lo pronto, el doctor Valencia Carmona está a la espera de que el tribunal Superior resuelva por fin este litigio que lleva más de 10 años en juzgados y tribunales. De seguirse retrasando la sentencia se estará pasando por encima del principio constitucional que señala que la justicia debe ser «pronta y expedita». Incluso, de retrasarse todavía más la resolución se pasaría por alto el postulado internacional que exige del aparato judicial que los conflictos deban resolverse en plazos razonables.
Postdata 1. Retrato hablado de Virginia Durán Campollo
El próximo jueves 19 de junio a las 13.00 horas en el auditorio “Aristóteles” del Colegio de Veracruz se llevará a cabo la presentación del libro Retrato hablado, entrevistas con personajes entrañables de la periodista Virginia Durán Campollo. Los presentadores serán Claudia Guerrero y Emilio Cárdenas Escobosa. El libro forma parte del proyecto editorial de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, dentro de su Colección Testimonios.
Postdata 2: Incongruencias
En ningún momento hemos dicho que no se deben disfrutar los partidos del Mundial. ¡Sólo eso faltaba! Gócenlos, los que puedan ir a Brasil vayan, aplaudan los goles de la selección y salgan a las calles a celebrar, si es que México gana algún partido. Sólo una cosa les pido, no vengan al rato con su gesto de progresistas, con su consciencia social, con su falsa empatía de hombres que sienten mucho lo que pasa en nuestro país; no vengan al rato a querer arreglar el mundo con palabras, porque las palabras sólo surten efecto si se acompañan de acciones.
Armando Ortiz aortiz52@hotmail.com


