Rodrigo Montoya Rivera
Tradicionalmente en nuestro país, celebramos el día del padre el tercer domingo de junio de cada año, por lo que no siempre la fecha es la misma con exactitud. El día del padre es una celebración de carácter internacional aunque no se festeja en la misma época del mundo como una conmemoración nacional, sino según las fechas que cada nación considera convenientes.
La idea de este festejo nace en los Estados Unidos de Norteamérica, luego de que Sonora Smart Dodd, de la ciudad de Washington propusiera tal celebración, inspirada en la idea de conmemorar año con año a todos los jefes de familia, en su caso recordar y celebrar a su padre Henry Jackson Smart hombre que enviudó después de que su esposa diera a luz a su sexto hijo y quien fuera veterano de guerra civil.
Aunque la tradición no nace en nuestro país, el festejo a los padres sin lugar a dudas es un merecido homenaje a los forjadores de nuevas generaciones, ellos y las madres al igual que los maestros –como punto de vista personal- son quienes realmente están forjando con sus enseñanzas a las generaciones venideras.
A la palabra “Padre” se le pueden encontrar muchos significados: Desde hombre respecto de sus hijos o animal macho respecto de sus crías. Cabeza de una familia descendencia o un pueblo o también aunque no viene al caso tratamiento que se le da a ciertos religiosos o sacerdotes.
La sociedad mexicana ha tenido durante mucho tiempo al padre conceptualizado como aquél que se encarga de dar, educación, vestido y alimentos a sus hijos, aunque actualmente las jefas de familia han entrado en ese mismo rol, muchas veces superando a los varones.
Como quiera que sea un padre, no es necesariamente el biológico, sino el que forja, educa y ayuda a sus hijos. La concepción de los padres no debe ser solamente afectiva, también es necesaria la esencia formativa. Quienes trabajan y dan todo a manos llenas a sus hijos, muchas veces no se dan cuenta que falta lo más importante que es el afecto, la educación y los buenos modales, principios básicos para quienes en un futuro serán los representantes de la familia ante la sociedad. Un padre está obligado a ver por sus hijos a cuidarlos y a premiarlos pero también a ser enérgico cuando estos fallen.
En México y en algunas ciudades de avanzada es penoso ver a ciertos padres dar malos ejemplos formativos, los hijos siempre serán el reflejo de lo que ven en su casa, y gracias a eso así se comportarán en la vida cotidiana.
La formación se mama, día con día los hijos deben nutrirse de la imagen que ven de sus padres, por lo que está debe ser impecable en todos los aspectos.
A todos los padres ejemplares muchas felicidades, con su dedicación aportarán a esta sociedad a un ciudadano decente, que tanta falta le hace a nuestro país, hijos de la patria y no en muchos casos desafortunados pobres reflejos de complejos, prepotencia, y letargo innecesario.
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