Mónica Camarena Crespo
Parque Juárez
En el PRI Estatal las cosas no salen como se esperaba, al menos como su nueva dirigente pensaba; sin dinero, con un delegado obsoleto, con grupos preocupados en sus propios intereses y con la poca confianza de los militantes.
El colmo es que sin dinero y con una nómina que tenia el PRI desde hace varios años y a falta de oficio para tener recursos, la nueva dirigente de ese partido recurrió al despido de 60 personas de una estructura que antes nadie tocó.
Sin el menor tacto, por supuesto tampoco sensibilidad, los despidos se realizaron y por lógica llegaron el mismo número de demandas laborales que habrán de desahogarse.
Los intereses y los grupos afectados llegaron a los 2 Senadores del PRI, quienes se sabe, se inconformaron con la que se cree Líder Estatal del PRI. Su comodidad acabo, pues lo que pensó que era un regalo se ha convertido en una verdadera pesadilla.
Impulsada por Enrique Jackson y Jorge Carvallo Delfín, la nueva dirigente del PRI no ve lo duro sino lo tupido. Acostumbrada a manejar grandes presupuestos y presuntamente conocedora de la administración de empresas, nada más no encuentra salida a una mediana operación desde su nuevo encargo.
Son 60 demandas laborales, con un raquítico presupuesto y prerrogativas que ya están anticipadamente comprometidas. Para colmo, con aspirantes a la gubernatura sumamente molestos con las decisiones tomadas.
Lo peor apenas viene, pues en las elecciones extraordinarias la selección de candidatos se ha complicado, el tema Troncoso es bastante delicado, pero por otro lado, uno de los que busca ubicar como competidor priista la nueva dirigente del PRI, es nada menos que un militante, pero de Movimiento Ciudadano, lo que genera burlas y chistes en torno a la Presidenta.
Pero fuera de toda proporción, la Líder Estatal del PRI ahora exige se le asigne una candidatura plurinominal a Diputada Federal; como si la situación estuviera fácil y los grupos de siempre como petroleros y azucareros entre otros, no fueran a exigir su consabida cuota.
La Presidenta del PRI se siente segura que este rato amargo pasara en cuanto salga la lista de plurinominales, solo habrá que ver si se lo cumplen, tomando en cuenta que las decisiones no serán exclusivas de los locales.
Por lo pronto, la nueva dirigente del PRI tiene que preocuparse de sacar elecciones extraordinarias bien, pues desde la federación están con la lupa bien puesta en Veracruz y anexo, desahogar las demandas laborales que tiene.
El colmo es que sin dinero y con una nómina que tenia el PRI desde hace varios años y a falta de oficio para tener recursos, la nueva dirigente de ese partido recurrió al despido de 60 personas de una estructura que antes nadie tocó.
Sin el menor tacto, por supuesto tampoco sensibilidad, los despidos se realizaron y por lógica llegaron el mismo número de demandas laborales que habrán de desahogarse.
Los intereses y los grupos afectados llegaron a los 2 Senadores del PRI, quienes se sabe, se inconformaron con la que se cree Líder Estatal del PRI. Su comodidad acabo, pues lo que pensó que era un regalo se ha convertido en una verdadera pesadilla.
Impulsada por Enrique Jackson y Jorge Carvallo Delfín, la nueva dirigente del PRI no ve lo duro sino lo tupido. Acostumbrada a manejar grandes presupuestos y presuntamente conocedora de la administración de empresas, nada más no encuentra salida a una mediana operación desde su nuevo encargo.
Son 60 demandas laborales, con un raquítico presupuesto y prerrogativas que ya están anticipadamente comprometidas. Para colmo, con aspirantes a la gubernatura sumamente molestos con las decisiones tomadas.
Lo peor apenas viene, pues en las elecciones extraordinarias la selección de candidatos se ha complicado, el tema Troncoso es bastante delicado, pero por otro lado, uno de los que busca ubicar como competidor priista la nueva dirigente del PRI, es nada menos que un militante, pero de Movimiento Ciudadano, lo que genera burlas y chistes en torno a la Presidenta.
Pero fuera de toda proporción, la Líder Estatal del PRI ahora exige se le asigne una candidatura plurinominal a Diputada Federal; como si la situación estuviera fácil y los grupos de siempre como petroleros y azucareros entre otros, no fueran a exigir su consabida cuota.
La Presidenta del PRI se siente segura que este rato amargo pasara en cuanto salga la lista de plurinominales, solo habrá que ver si se lo cumplen, tomando en cuenta que las decisiones no serán exclusivas de los locales.
Por lo pronto, la nueva dirigente del PRI tiene que preocuparse de sacar elecciones extraordinarias bien, pues desde la federación están con la lupa bien puesta en Veracruz y anexo, desahogar las demandas laborales que tiene.
@monicamarena


