Enrique Yasser Pompeyo
Mesa de Redacción
La cifra es lamentable. En nuestro país cada año fallecen alrededor de 1,500 niños en el primer mes de vida debido a falta de madurez inmunológica por falta de consumo de ácido fólico (folacina) durante el embarazo.
La nota la dio el secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos. El tema es de relevancia. La falta de ingesta de ácido fólico, por lo menos tres meses antes del embarazo, ocasiona problemas como malformaciones congénitas, defectos en el tubo neural, labio y paladar hendido, parálisis cerebral, paraplejia, columna bífida o afecciones cardiacas. Por ello es la tercera causa de discapacidad y 30.8 por ciento carece de seguridad social.
Según estadísticas del INEGI, del Censo 2010, en México hay cinco millones 739 mil 270 personas con algún tipo de discapacidad, de ellas 924 mil nacieron con alguna deformación porque su madre no consumió folacina.
Y a pesar de que ha habido una disminución de la mortalidad, las mujeres deben tomar ácido fólico durante toda su vida reproductiva, no sólo en el embarazo, ya que el tubo neural se forma en las tres primeras semanas de gestación y, por lo general, en ese periodo la mujer no sabe que está embarazada.
CAMPAÑA INSUFICIENTE
A pesar de las campañas lanzadas desde hace tres años, sólo 20 por ciento de las mujeres toma ácido fólico antes del embarazo, por lo que se debe reforzar las acciones de difusión que evitan malformaciones.
En México, la mitad de los embarazos no se planea y cuando la mujer se da cuenta ya tiene más de tres meses de gestación, tiempo en el cual el consumo de ácido fólico ya no tiene efecto.
Ante este panorama es urgente lanzar programas para la prevención de la discapacidad al nacimiento, pues se debe ofrecer a la población femenina en edad reproductiva información amplia sobre las medidas preventivas de malformaciones congénitas y de enfermedades crónicas, así como ácido fólico.
Por ello es importante fomentar la cultura por la salud, en la que cada quien sea responsable de su bienestar como está ocurriendo con la ingesta de ácido fólico.
Lamentablemente y a pesar de que más de 80 de cada 100 mujeres adultas en general y 98 por ciento de las embarazadas conoce la utilidad del ácido fólico, no todas tienen acceso a este tipo de vitamínicos.
Sumado a esto, también se debe reforzar no sólo la capacitación a los médicos y enfermeras para la atención adecuada del parto sino también la concienciación en el trato a todas las pacientes, ya que en este proceso se puede presentar problemas como hipoxia o retraso en la atención, que tienen como consecuencia discapacidad en el bebé.
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